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from El blog de Juan

En el margen de la huelga contra las redes sociales impulsada por el co-fundador de Wikipedia, he decidido finalmente dejar de usar Facebook, la única red social que he usado de forma asidua durante los últimos diez años. Aunque motivos para dejar de usar Facebook sobran, quisiera mencionar aquí aquellas que me impulsaron a finalmente hacerlo.

Facebook no respeta mi privacidad

Hace unos años, una amiga me platicaba que la razón por la que no llenaba todos los campos en su perfil de Facebook es porque, en caso de haber guerras o persecusiones, ese sería el método por el que nos buscarían. Su argumento no tiene nada de descabellado, el problema aquí es que Facebook ya sabe todo ella: su religión, su ubicación exacta, los lugares que frecuenta, sus gustos, sus intereses, quienes son sus amigos y sus perfiles, que hace dentro y fuera de Facebook, y mucho, mucho más. La empresa recolecta de todo, no solo lo que le decimos conscientemente.

Si leemos el aviso de privacidad de Facebook podemos ver, entre títulos coloridos y palabras amables, la información que recolectan. Entre ellas está la ubicación, la agenda telefónica, el dispositivo que usamos, la dirección IP del dispositivo que usamos, que haces en tu dispositivo, y por supuesto, todo lo que publicas en Facebook. Una de mis secciones favoritas de este aviso de privacidad es el que sigue:

...Estos socios nos brindan información sobre las actividades que realizas fuera de Facebook, incluidos datos sobre el dispositivo que utilizas, los sitios web que visitas, las compras que haces, los anuncios que ves y la manera en la que usas sus servicios, ya sea que tengas o no una cuenta de Facebook o hayas iniciado sesión en ella (negritas mías).

Esto significa que Facebook crea perfiles nuestros de lo que hacemos en otras páginas, incluso sin tener cuenta. Y ¿para qué quiere esta información? La respuesta es simple: venderla. Hay empresas dispuestas a pagar por esta información, empresas de publicidad, de análisis de datos, empresas de seguridad, etc., en la jerga de los Términos y Condiciones se llaman “socios”. ¿Cuál es el riesgo de esto? Solo recordemos el escándalo de Cambridge Analytica, cuya intervención fue clave para la victoria de Donald Trump.

Por supuesto, hay muchas personas a las que esta situación no les molesta en lo absoluto, lo que está bien, pero en lo personal, es incómodo ser “observado” todo el tiempo.

El contenido en Facebook y la ansiedad que genera

En Facebook consumía tres grandes clases de contenido: anuncios, publicaciones de conocidos y publicaciones relacionadas con mis intereses personales.

Las personas suelen publicar en Facebook (y en todas las redes sociales, de hecho) aspectos que desean que se conozcan de su vida, generalmente vemos como salen de fiesta, fotos de sus vacaciones y de cada logro que alcanzan en la vida. Sin embargo, ser bombardeado por este tipo de publicaciones genera mucha ansiedad, ¿por qué los demás son tan exitosos y yo no? Existen estudios reales que demuestran como el uso de las redes sociales y el consumo de este tipo de publicaciones nos hacen sentir solos y deprimidos. Hace unos días, una conocida se lamentaba al ver como una amiga suya compartía fotos de un viaje y ella, que trabaja más y quizá hasta gana más, no puede ni salir a pasear en su día de descanso. Lo peor de esto es que la mayoría de las publicaciones que subimos tienen truco: guardamos las fotos de las fiestas, de los eventos, de las vacaciones para subirlas cuando no sabemos que publicar. La vida de todos es igual de aburrida y estresante, pero las redes sociales hacen parecer que no.

Por otro lado, debo admitir que de mi lista de amigos, la enorme mayoría ni los conozco realmente para llamarlos “amigos”, quizá ni “conocidos”. Termina viendo fotos de personas que, la verdad, ni sabía quienes eran. Y yo casi nunca publicaba nada, lo que es importante para mi prefiero mantenerlo conmigo, no mostrárselo a un mundo hipócrita y que muchas veces ni les interesa.

En segundo lugar están las publicaciones relacionadas con intereses personales, que es donde más tiempo me llevaba y extrañaré varias comunidades y páginas cuyo contenido realmente disfrutaba, por ellas no abandoné antes la red social. No obstante, era común ver situaciones de política y constante censura, todos, incluido yo, debíamos cuidarnos de lo que opinábamos, razón por la cual me acostumbré a leer y rara vez opinar sobre los temas.

En el caso de los anuncios no hace falta mencionar porque no me gustan, salvo el de una u otra página que hacían realmente buenos anuncios (Sr. Manaos, esto es por ti). Aquí hay que agregar que muchas veces recibía anuncios sobre temas que había estado explorando poco antes en internet o que había mencionado en conversaciones supuestamente privadas.

Los servicios de Facebook no son buenos

Hacen su trabajo, sí, pero los hay mejores. Messenger tiene muchos defectos, desde las “historias” hasta el hecho que pesa más de 200 Mb.; la sección de videos de Facebook jamás llegará al nivel de Youtube, así introduzcan realities shows como Confetti; como feed de noticias es ineficiente pues está lleno de fake news y en su labor original, que es comunicarme con mis amigos, salvo un par de grupos de la escuela, nunca me ha servido realmente para estar en comunicación con mis seres queridos. En otras palabras, existen alternativas mucho mejores a lo que Facebook ofrece, con mayor respeto a la privacidad, aunque no se integran en una sola página web.

Aunque extrañaré varios aspectos de Facebook, creo que las ventajas son mayores. En 30 días deberé reevaluar mi decisión y, si no soy lo suficientemente débil, seguiré adelante sin usar la red social. Por mientras comenzaré a aplicar esas alternativas a Facebook que menciono, pues al fin al cabo, en estos diez años Facebook ha sido parte integral de mi vida, toca acostumbrarse ahora a vivir sin los servicios de Zuckerberg.

 
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from theblacksquid's random thoughts

I've heard it said before that people don't need to protect their privacy online because they've got nothing to hide, or nothing of value to protect. That's wrong, because we have so much to protect, even if you don't use the internet for commerce and banking. A stalker is a stalker is a stalker, whether or not it's an individual or a government doing the surveillance.

Up until a few decades ago, people lived in physical spaces almost exclusively. Telecommunication usually meant sending a message through the postal service at best, or shouting across the street at worst. It's in these physical spaces that people connected, worked and made things of value. Control over these spaces usually meant control over the people that reside within them, and much of it is still the same today. It's this control that rulers and despots want to claim.

In today's age of hand-held black mirrors connected by unseen forces that tap into a parallel world made of our collective knowledge, dreams and fears, an entirely new dimension is added to our lives. Because the big social networks and eCommerce giants aren't seen as just “websites” anymore. They've become part of (at least in populous urbanized areas) our daily lives. We LIVE in them now, as much as we do in our homes and workplaces. Anyone who's seen the fallout of a “Facebook Breakup”, or worse, “Cyber-Bullying”, understands how much this other dimension of reality we've built around ourselves affects our lives.

It's this previously non-existent space, this world within a world, that the Powers that Be want to have power over, and “Knowledge is Power” can't be more true than in the Internet. Using current technologies, they can track, not only your apparent activity, but your long-term decision-making processes and browsing patterns. Using this knowledge, they know more about you than you'd know about yourself (if you haven't taken steps to know yourself with the same kind of cold disinterest. It's hard). Using this knowledge, your behaviors can be manipulated by “providing personalized recommendations” that are “tailor-fit to suit your needs”.

The client I work for at my company uses similar information to drive towards maximizing revenue and customer retention. Seeing it work with the kind of efficiency it has makes me shudder to think of how more sophisticated machines can do the same for governments that don't have the people's best interests in mind.

Robert Heinlein of Starship Troopers fame popularized the saying that “There's no such thing as a free lunch”, and that's certainly true for the Internet. Without taking action to hide our identities and encrypt our activities on the web, our information and that of the people we care about are all going to be used by ones that only care about their own goals. Because in this world twisted by greed and ambition, if you think you're getting something for free, then you're the thing that's being sold.

 
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from El blog de Juan

Emacs es mi editor de texto favorito. En un principio me obligué a usarlo solamente por org-mode, pero conforme fui personalizándolo y aprendiendo más sobre su uso, se volvió parte integral de mi trabajo. Hoy día, Emacs es mi editor de texto principal, no solo para org-mode, sino para toda clase de texto plano, además de aprovechar algunos paquetes interesantes como Magit.

A lo largo de mi experiencia con Emacs, he visto varias entradas de blogs, hilos en foros y videos donde hablan acerca de Emacs, generalmente comparándolo con Vim, y recuperan varias razones por las cuales Emacs es un mal editor de texto. Las he leído, y considero que varias de ellas nacen de ideas equivocadas acerca de Emacs, o bien, un desconocimiento de qué es Emacs y como funciona. Así que a continuación quisiera recuperar 5 de esas ideas y por qué considero que están equivocadas, o bien, no dicen toda la verdad acerca de este programa.

1. Para usar Emacs necesitas dominar lisp, un lenguaje que casi no se utiliza y nadie sabe

Es cierto, Emacs se configura con un archivo de elisp, un dialecto de lisp, y es cierto que no es un lenguaje realmente popular. Sin embargo, no es necesario se un maestro de elisp para usar Emacs, así como no necesitas dominar Haskell para usar XMonad, ni ser un maestro en bash para usar Linux. En lo personal, no domino elisp, lo poco que se lo he aprendido copiando y pegado pedazos de código desde foros y blogs. No se requiere ser ningún genio para, por ejemplo, comprender este pedacito de código (que saqué de internet) donde se configura la agenda de org-mode:

        (global-set-key (kbd "C-c a") 'org-agenda)
        (setq org-agenda-window-setup
              'other-window)
        (setq org-agenda-span 7)
        (setq org-agenda-start-on-weekday nil)
        (setq calendar-day-name-array ["domingo" "lunes" "martes" "miércoles"
        				 "jueves" "viernes" "sábado"])
        (setq calendar-month-name-array ["enero" "febrero" "marzo" "abril" "mayo"
        				   "junio" "julio" "agosto" "septiembre"
        				   "octubre" "noviembre" "diciembre"])

Y si no nos gusta editar un archivo de texto, Emacs cuenta con un menú gráfico para configurar Emacs, generalmente invocado con M-x customize-group RET <paquete>.

2. Emacs es demasiado personalizable, por ello te vuelves “esclavo” de tu configuración, y no puedes usar la de otro usuario

Este argumento (que puede extenderse a cualquier programa, y a muchos aspectos de la vida diaria) me parece algo ridículo. Los sistemas operativos son muy personalizables también, cada quien usa diferentes paquetes, ¿quiere decir eso que solo se usar mi computadora y soy incapaz de usar la de otra persona? Los entornos de escritorio en Linux o los launchers en Android, la mayoría son muy personalizables y cada quien tiene sus aplicaciones en distintos lugares y algunos hasta cambian los atajos de teclado, ¿somos esclavos de su configuración? ¡No! Simplemente personalizas tu experiencia, lo haces más cómodo para ti, finalmente quien se supone que lo usará eres tú, no los demás, pero eso no significa que seas incapaz de usar las configuraciones de otras personas, o que tu configuración sea tan extrema que es como usar un programa totalmente nuevo.

3. Emacs es muy lento, tanto que puedes hacer tu trabajo en en el tiempo que Emacs tarda en abrir

Aquí si debo darles la razón: Emacs tarda aproximadamente 13 segundos en abrir con mi configuración; sin configuración abre casi inmediatamente pero, vamos, ¿quien usa Emacs sin una configuración personal? Lo que no dicen en estos casos es que existe un comando de Emacs, emacs --daemon que vuelve a Emacs un demonio, y podemos abrir una ventana llamado a emacsclient -c, o emacsclient -t si queremos ejecutarlo en terminal.

Usando el cliente de Emacs no solo se agiliza el tiempo al abrir el editor al ser igual casi inmediato, sino que ahora, si cerramos Emacs, no perderemos nuestro trabajo, basta invocar nuevamente una ventana del cliente y tendremos nuestro trabajo donde quedó, pues en teoría, nunca cerramos Emacs.

A pesar de las ventajas que trae usar el demonio, debo admitir que la obligación de usar un demonio puede no agradar a todas las personas, de todas maneras debemos esperar los mismos 12 o 13 segundos a que el demonio se inicie.

4. Emacs está sobrecargado (bloated), puedes hasta escuchar música, navegar en internet o enviar correos, ¡Hasta juegos tiene! Es más un sistema operativo que un editor de texto

Emacs tiene incluido un gestor de paquetes, desde este gestor de paquetes podemos bajar pequeños programas escritos en elisp, y Emacs se encarga de interpretarlos y ejecutarlos. Podemos considerarlos como extensiones o plugins que otros editores, como Vim o VSCode usan. No es necesario usar paquetes externos o instalarlos de hecho, aunque si es cierto que algunos de ellos mejoran la experiencia. Dicho esto, afirmar que Emacs es un Sistema Operativo es como afirmar que el interprete de Python también es un sistema operativo, pues puedes bajar paquetes con el (pip), y hay paquetes disponibles para muchas cosas.

Lo que si es cierto y me molesta hasta cierto punto, es que el paquete principal trae demasiados paquete inútiles. Entiendo que incluya org-mode, un cliente IRC, hasta un navegador web (bastante bueno, he de decirlo) pero ¿Tetris? ¿Un juego de psicólogo? ¿Solitario? Sería bueno que, al menos, existiera una versión “mínima” de Emacs, solo con los paquetes necesarios y dejar al usuario la opción si quiere descargar el juego de Pong.

5. Emacs es un editor de texto

La página web de Emacs, lo describe como “un interprete para Emacs Lisp, un dialecto del lenguaje de programación Lisp con extensiones para soportar edición de texto”. Es decir, Emacs es un interprete de elisp, no un editor de texto en sí, es más parecido, en su núcleo, al intérprete de Python o Ruby que a un editor de texto. Esto explica porque existen tantos paquetes disponibles en Emacs, y porque hace mucho más que solo editar texto, pues la ambición de Emacs no es editar texto, es ejecutar paquetes escritos en elisp.

Para terminar, quiero decir que estos puntos expuestos aquí no pretenden cambiar la opinión de las personas, o evangelizarlos en el uso de Emacs, simplemente aclarar ciertas ideas que considero no están del todo acertadas. Cada quien puede usar el editor de texto que prefiera y, en mi opinión, el mejor software y el mejor editor de texto es aquel que cumple con tus necesidades y te sientes cómodo con su uso, no el que los demás consideren mejor.

 
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from Qua info

I've updated the instance to revision c829d68 which is release 0.10.0 of writefreely.

The upstream announcement has all the details on the changes.

As we have been following the develop branch, many of the changes were already active on qua.name before this release. We typically merge in changes from upstream as soon as possible after testing.

I will elaborate only on some of the changes relevant for qua.name.

  • [NEW] The landing page, the page which (anonymous) visitors of the site see first, can now be customized.

    For qua.name this is still the default for now, but this is likely to be updated to make the site a bit more distinguishable from other writefreely instances out there.

  • [FIXED] The RTL (right-to-left) language setting can now again be correctly managed in the web user interface;

  • [FIXED] Federation with pubgate (https://github.com/autogestion/pubgate)

    This means that where previously following a user from qua.name through pubgate was not working, this will now be possible. The activitypub protocol implementation in writefreely has been adjusted. If you were already following from pubgate, it might be necessary to redo the follow. This change has already been active on qua.name for a while.

For all the other changes, please read the upstream announcement

 
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from theblacksquid's random thoughts

Sometimes we learn important life lessons from people who've come before us, our parents, older relatives, teachers, etc. Sometimes we become inspired by something we read in a book or online and it becomes the guiding principle in our lives.

This story is about neither of those things.

It was Jan., 1, 2017, and me and my friends spent the New Year's holidays at another friend's house in Batangas. As we were packing up to leave that afternoon, we decided to have dinner at Tagaytay City, and have their famous beef bulalo. Good stuff and if done well, it is to DIE for. If you have a heart condition, you might actually do because of the amount of cholesterol in the warm and delicious soup.

Conveniently enough, the jeepney terminal for the climb up the mountainside road going up to Tagaytay City was just a five-minute walk from our dear host's home, who was coming along with us to Metro Manila to go back to work after the holidays. Having known each other for the better part of a decade, our group has developed a kind of weird sponteneity that leads to ideas like:

“Wouldn't it be cool if we just climbed up to Tagaytay instead?”

I don't remember who mentioned it anymore, but I remember the “Are you SERIOUS right now” grin I was wearing after hearing that, knowing it was gonna be met with woots and other positive reactions from the rest. Not wanting to leave the relative peacefulness of the Philippine countryside for the dirt, smoke and noise of the Metro, I found myself agreeing to this ridiculous idea.

I did NOT know what I was getting myself into.

At the foot of Ligaya Drive, the road that goes up the mountainous trail up to Tagaytay, we pulled up a map online and got an estimate travel time of two and a half hours worth of walking. “Sounds doable”, “Sure”, “Okay then” and other remarks to that effect met the result. And against the better judgement of ourselves, the jeepney drivers at the terminal and onlookers, we began the ascent.

Now, I would like it to be known that the reason why my friends were so confident about the climb is that on top of the path being mostly a four-lane asphalt highway, two out of five of our group had prior experience with climbing mountains. Unlike myself, who was out of shape and had absolutely no experience in mountaineering.

The slope kept getting steeper and steeper until it came to a point where a single wrong step would've ended in us rolling down the asphalt. Add that to the fact that walking up an incline takes more out of you than on level ground, and soon I am out of breath, my heart was trying to bash its way out of my chest and my legs feel like wet, heavy clay dipped in pure PAIN. I obviously wasn't the only one feeling the pressure as we took breaks every 20 or so minutes.

Half of the way through, I was starting to get asthma attacks and our 10-minute breaks started turning into 20-30 min breaks so I could recover, but none of my friends made me feel bad about causing the delay or give me shit about being weak. Later on, they even took turns in carrying my bag for me. They started playing music and singing to the tune of Porter Robinson's “Shelter” during the last quarter of the climb. During the final steps up into the city, when we all looked out into the overlooking view of Batangas and Laguna, their lights looking like distant stars spread out into the cosmos, only then did I realize that I couldn't have, wouldn't have done this alone.

I would have given up if I was alone. I would've given up if my friends had left me there.

We climbed the same mountain together and faced the same challenges, but our individual limitations and vulnerabilities made the journey different for each of us. But, everyone understood each other's limits, helping where they can, and standing together for them where they can't. What would've been a hellish experience for me if I did it alone, was turned into one of my best in recent memory by being together with people that understood me, and had the same goals as me.

This unity has a name, and that name is “Solidarity.”

Where others are united by common hatred, greed or ambition, or even common strengths, their unity is fractured by competition and destroyed by their perceived weaknesses in each other. On the other hand, where individuals, recognizing each other's differences, background, vulnerabilities and needs, unite under a shared goal, their bond is unbreakable. There won't be a contest of “who's more” or “who's stronger” unlike those united because of shared strengths because one does not seek to enforce respect, only to lose it at the first sign of weakness. There will be instead only the comfort in knowing that someone understands you, and has gone through (and is going through) the same shit as you do. Add a common purpose to the mix and you have yourself a potent cocktail for social change.

Even if that purpose happens to be as simple as having Bulalo for dinner at Tagatay City.

 
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from El blog de Juan

Todo comenzó hace un par de meses, cuando cansado de facebook, de la ansiedad que causa su uso, además de la obvia violación a la privacidad, decidí buscar alternativas. Así llegué a mastodon, una red social donde me ha costado sentirme cómodo, ya que jamás disfruté de twitter y las diferencias con facebook son demasiadas. Todo el tema de las instancias me causaba ruido al inicio, pero conforme fui utilizándolo fue cobrando cada vez más sentido.

La verdadera sorpresa llegó cuando descubrí la existencia de Writefreely, y su video demo me dejó fascinado: encontrar y comentar un blog directamente en mastodon, y que mis comentarios se vean en todas las demás redes federadas es simplemente increíble. Si me dijeran que es posible que los comentarios de facebook pudieran ser respondidos desde twitter y compartidos en youtube directamente pensaría que es una mentira, pero gracias a la federación de redes es una realidad.

Intentaré migrar cada vez más a este conjunto de redes federadas. Este blog es parte dicha migración. Tengo esperanza en todo este tema de las redes libres, solo espero que en el futuro no se vuelvan demasiado elitistas, o sufran de falta de recursos económicos para mantenerse en pie. Mientras tanto, toca disfrutarlas y apoyarlas en lo posible, para que todo este gran proyecto crezca cada vez más.

 
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from theblacksquid's random thoughts

Even harder being a broke-ass, unemployed anarchist.

You see the world beginning to fall around you. You're watching the world slide into fascism and literally burn in some places, and you desperately want to do something about it. You know that unless you're part of the priveleged class, you won't be able to do it alone.

So you go and try to recruit your friends, who are all still going through their own bouts of ennui because of the things they've learned about the world, or desperately trying to survive another day at work.

You want to SCREAM. But you can't, because you're worried that the friends you got on your side, will break down with you.

I know that there's a whole lot more I can do to better this situation, and a lot of them will involve having to do those things myself, but a social movement of one is no movement at all.

/rant

 
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from Caduquera...

pluralismo © geralt, 2018. Pixabay License

por Juan P. Paredes

El siguiente ensayo expondrá algunas definiciones del pluralismo, evaluará cómo estos conceptos son abordados en Bolivia y en Santa Cruz desde la ciudadanía y sus ejercicios políticos y a partir de ello, intentará responder a la cuestión de la viabilidad de esta forma política en panorama adverso.

1. Definiciones de pluralismo

El pluralismo puede ser entendido como un sistema por el cual se acepta o reconoce la pluralidad de doctrinas o posiciones (Diccionario de la Real Academia Española). Pero como se apreciará a continuación, el pluralismo como visión social contradecirá las antiguas teorías del Estado Moderno forjado a partir del concepto de razón universal teorizada por Hegel y Weber (Feldis, 2009, p. 176 y Arnold, 2006, p. 16). En un contexto de gran diversidad cultural a escala global, con grandes avances que han derrumbado las barreras a la movilización y la comunicación a distancia, la globalización, que logra al mismo tiempo una homogeneización de los rasgos modernos a niveles masivos, es impulsora de procesos de migración y relacionamientos varios entre culturas diversas, que a pesar de poseer en muchos casos intereses comunes de cara a la economía de mercado (búsqueda de empleo, educación, necesidades de afecto, salud, ejercicio político) sufren choques culturales fuertes a partir de sus prácticas y modos de alcanzar esos intereses, degenerando en un etnocentrismo radical. Las culturas presentes en los distintos países inician procesos de cuestionamiento al antiguo concepto de Estado Nación desgarrado entre un relativismo cultural y etnocentrismos radicales.

De cara a esta crisis del Estado, María G. Amilburu (2011) sostiene que el pluralismo es un intento de superar los errores tanto del etnocentrismo como del relativismo cultural a partir de un concepto teleológico de naturaleza humana que viabilice la convivencia entre distintos. Esto implica suponer que existen principios éticos universales que pueden defenderse a través de la diversidad cultural, pero sin que esto implique creer que bajo todas las particularidades representadas por la cultura, la naturaleza humana solo se encuentra en el campo biológico, invariable y estático. La cultura dinámica y caprichosa es parte constitutiva del hombre y si es que existe algún concepto de naturaleza, de acuerdo a la clásica idea aristotélica, ésta debería explicar tanto los aspectos dinámicos y estáticos del ser, es decir, tanto lo biológicamente constante como lo culturalmente aleatorio. De hecho, algunos autores consideran la naturaleza humana como ligada más bien con la dinámica cultural, cuyo fin no puede desentrañarse sino al final de los actos del ser y no como simple promedio de su experiencia. En este entendido, lo bueno y conveniente para el hombre no es determinado por una uniformización de sus actos por sobre las contingencias de su comportamiento distinto; sino a partir de su capacidad de relacionarse con el otro diferente y hallar el modo de convivir y aprender mutuamente de sus experiencias. Eso es pluralismo.

El antropólogo Clifford Geertz plantea la comprensión de fenómenos concretos renunciando a encontrar ideas universales que definan el hombre como tal (Ardevol, 2001). Pero contrariamente a lo que podría deducirse de su pensamiento social, las ideas políticas de Geertz defienden la necesidad de generar un dialogo entre las culturas afrontando problemas comunes mediante el aprendizaje entre congéneres disímiles, sin disipar la divergencia. Por tanto, aunque suene irónico, es solo a partir de la particularidad que puede convenirse en una “universalidad viable”. Como se aprecia, Geertz, no aboga por una homogeneización de la vida social; sino por una retroalimentación entre los diferentes enfoques. Un dialogo posible y necesario entre disparejos. Un ejemplo de Geertz, es la preocupación por el orden social y el divorcio entre las leyes y los actos que son temas comunes a partir de los cuales podrían conversar un antropólogo y un abogado con ejercicios laborales y visiones de mundo distintas.

“Lo que necesitamos, apunta, es una conciencia creciente, más exacta, de lo que al fin y al cabo, una disciplina puede ofrecer a la otra” (Ibíd).

Al formar parte de una subjetividad etnocéntrica mayor que nuestra propia subjetividad, algunos autores creen que un cierto etnocentrismo no solo es inevitable; sino que no es necesariamente malo, siempre y cuando no sea descontrolado, derivando en racismo violento, para evitar su destrucción ante una globalización homogeneizante. Claude Lévi- Strauss es defensor de este planteamiento.

“Esta diversidad resulta del deseo de cada cultura de resistirse a las culturas que la rodean, de distinguirse de ellas. Las culturas para no perecer frente a los otros deben permanecer de alguna manera impermeables” (Lévi-Strauss citado en Aguilera Portales, 2002).

Richard Rorty (más radical), sostiene que es preferible ser “francamente etnocéntrico” y asumir que no “podemos salir de nuestra piel” para acceder al mundo de la razón y la universalidad.

Clifford Geertz calificará tanto la posición de Rorty como la de Lévi-Strauss como:

“Una rendición apresurada al bienestar de ser simplemente nosotros mismos, cultivando la sordera y maximizando nuestra gratitud por no haber nacido vándalo, o ik” (Clifford Geertz citado en Ibíd).

Como se exponía, Clifford Geertz aboga por una predisposición a la comunicación entre las culturas, a un enriquecimiento de las percepciones que acerquen a los que piensan distinto en vez de un encierro en la subjetividad aislada. Pero a medida que los niveles de agrupamiento social se van alejando del individuo a niveles de grupo y estos grupos a su vez en un conjunto de grupos, se va haciendo más difícil encontrar universalidades capaces de cohesionar las aspiraciones individuales y las normas grupales; sin embargo a pesar de ello, se han logrado consensos históricos. El único modo de alcanzar la organización social, es a partir de la búsqueda de intereses comunes. El antecedente más exitoso es la Declaración de los derechos del hombre y el ciudadano y posteriormente su heredera, la Declaración de los derechos humanos.

Es probable que el mayor consenso de todos sea la lucha por la libertad. El hombre a través de las culturas procura la reproducción de su vida alcanzando los fines que su visión de mundo le permiten trazarse. Pronto sabrá que si estos fines afectan la vida de otros a su alrededor será algo difícil de lograr, ya que ellos buscan lo mismo tal vez sin perjudicar al otro. Incluso aquellos que creen que su opresión está justificada ante la brutalidad de su abusador buscarán el modo de conseguir la libertad por la fuerza o de ejercerla en secreto, (salvo horrendas excepciones). Por tanto, a la mayoría no le gustará ser considerado inferior que alguien y menos ser esclavizado bajo esa fundamentación, aunque algunos no tengan problema en discriminar y esclavizar y otros en ser oprimidos con engaños o autoengaños. La mayoría no querrá ser juzgado por otros sin que se le permita una defensa frente a los motivos de su imputación, circular libremente explorando la vida en diferentes latitudes, identificarse y formar parte de una colectividad, tener propiedades y los medios de procurarse la reproducción de su vida y los motivos que le dictan la subjetividad y la cultura.

Estos son conceptos a partir de los cuales un dialogo entre culturas es posible.

Jean Paul Feldis en Bolivia realizara un rastreo de las formas de pluralismo y sus implicaciones a lo largo de la historia europea y americana en un contexto local en el que el viejo Estado – Nación era desmantelado en nombre de violentas protestas propulsoras de un plurinacionalismo despótico. Feldis expondrá pertinentemente formas de pluralismo que están basadas necesariamente en una búsqueda de dialogo y predisposición del orden social por parte de los ciudadanos; en contraposición a falacias etnocéntricas y autoritarias retocadas como pluralismo. Tal vez en oposición, la propuesta de descolonización metodológica de Denise Arnold (op.cit) haciendo hincapié en la teoría de Kuhn acerca de los paradigmas como “construcciones discursivas que no pueden traducirse entre sí”, su visión política de las metodologías de investigación como forma de plantear la reconfiguración de las relaciones de poder de una sociedad y su oposición al control de la diversidad que se hacía dentro el Estado de Hegel, cae en un relativismo cultural conflictivo al no proponer diálogos entre las metodologías de la sociedad moderna y las propuestas metodológicas postmodernas y participativas indígenas que propugna.

Una de estas visiones sostendrá que un verdadero pluralismo tiene raigambre social, que emana de las manifestaciones ciudadanas con voluntad democrática, con capacidad de autorregulación, interrelación grupal y respeto a instancias supra – grupales (Estado y organismos supraestatales) evitando de este modo tanto el atropello sobredimensionado del Estado sobre los individuos y al mismo tiempo el desborde anárquico de los mismos.

“Se trata de una forma de ‘federalismo social’, opuesto al federalismo político, simple asociación entre unidades políticas. El federalismo social es un principio de organización social del centralismo político y del individualismo; postula un pluralismo de una sociedad constituida por una red ordenada de agrupaciones intermediarias entre el individuo y el estado. Cada agrupación tiene su dominio de acción, personalidad, finalidad, capaz de auto-organizarse, subordinada al bien común. Favorece una descentralización hacia las unidades locales, pero no propiciada por el estado central, mediante la delegación o transferencia de responsabilidades. La acción política y legislativa no se limita a la ciudadanía o al ámbito territorial del estado nacional” (Felids, op.cit. p. 178).

Entre las formas de pluralismo existirá un pluralismo radical y uno atenuado. El radical sostendrá que el Estado solo puede aprehender las normas e instituciones ya creadas por la sociedad civil lejos de ser fundadas e impuestas por el Gobierno, admitiendo de este modo la diversidad normativa sobre su territorio. El pluralismo atenuado permitirá la existencia de un Estado que admite la presencia de poderes sociales distintos a los suyos, dentro los cuales se defienden tanto los derechos colectivos como los individuales en contexto de economía de mercado (Ibíd. 187-190).

2. Bolivia: entre la pertinencia y la falsedad

Las bases que se deben estructurar para lograr que el pluralismo social se cristalice en un coherente pluralismo político y jurídico es la apertura a la intersubjetividad por parte de los ciudadanos a la que hacía referencia Clifford Geertz. Inicialmente fue el liberalismo europeo el que al defender obsesivamente las libertades, protegía como uno de sus postulados fundamentales la libertad de expresión, el derecho que tiene todo ciudadano de manifestar sus ideas independientemente de su situación social. El liberalismo surgió en un contexto de opresión caprichosa de las jerarquías que monopolizan los poderes y restringían a su entorno los mecanismos de la adquisición de atribuciones, así como el derecho de ejercer sus libertades. El proceso de liberalización de la sociedad fue posible gracias a la solidaridad intelectual de aquel entonces, que postuló sus ideas convenciendo de su conveniencia a la vecindad y haciéndose del poder para construir eficientemente estas reformas. Defendiéndose desde el Estado la igualdad del individuo ante la ley y la procura de su propio bienestar, la economía, la educación y la salud.

Pero a pesar de que la ley defendía efusivamente la libertad de pensamiento de los ciudadanos, muchos liberales no pudieron comprender el alcance intercultural que podía tener este principio (ejemplos históricos son la esclavitud africana en pleno ejercicio del liberalismo norteamericano, el desprecio racista de muchos liberales ibero americanos hacia los indios). El pluralismo puede ser interpretado desde cierta perspectiva como la trascendencia del liberalismo hacia la interculturalidad. El pluralismo implicaría respetar las normas y criterios de los distintos pensamientos socio-culturales, sin afectar los derechos humanos del cuerpo social y en base al consenso de los pensadores. Esto implicaría respetar tanto derechos colectivos como individuales.

En Bolivia el proceso de liberalización social tuvo menos éxito que en otros lugares, no logrando superar la caracterización de un liberalismo aparente y contradictorio. Al parecer son los mismos obstáculos los que la sociedad boliviana atraviesa actualmente respecto a la implementación del pluralismo político en la actual Constitución Política. Desde este punto de vista puede comprenderse cuales son los avances y retrocesos de la sociedad boliviana respecto a este pensamiento.

Si bien desde la década de los 90, a partir de manifestaciones legitimas de grupos sociales que se consideraban a sí mismos diferentes desde el punto de vista étnico a la nacionalidad que postulaba el Estado boliviano bajo el concepto de ciudadanía, la República realizó una reforma constitucional en la cual admitía el carácter multiétnico y pluricultural de sus ciudadanos, aunque esta diversidad no se hallaba reflejada en la articulación del régimen interior del texto constitucional. También en el mismo periodo el Estado aparentemente reconocía agrupaciones ciudadanas formadas en la sociedad civil (denominadas Organizaciones Territoriales de Base) como poderes alternos capaces de fiscalizar la acción pública en un proceso de municipalización denominado “Participación Popular”. Pero fue en realidad la constitución del año 2009 la que generó una polémica teórica con la incorporación de la plurinacionalidad al Estado otorgando el reconocimiento de nivel de Gobierno a los pueblos indígenas bajo sus usos y costumbres así como ciertos principios aparentemente reconocidos por ellos a los valores de la Constitución Política, incluyendo además organizaciones de la sociedad civil como los “Movimientos Sociales” a manera de formas alternativas de cogobierno con el Estado.

Aunque el pensamiento oficial y algunos pensadores cándidos ven a esta Constitución como una estructura política paradigmática a nivel global respecto a los avances del pluralismo político, existen contradicciones evidentes entre lo que se predica y lo que se logra. Evidentemente el pluralismo fue utilizado para encubrir una dominación y distintas formas de abuso sobre los ciudadanos, exacerbando un etnocentrismo y un clasismo atroz, garantizando este proceso con el encubrimiento de organizaciones de clases bajas y pueblos indígenas, manipulados ideológicamente y sobornados económicamente como cuasi grupos paramilitares de choque. Esta tergiversación solo puede poner en peligro la credibilidad del pluralismo.

Al nacionalizar las empresas estratégicas de la economía boliviana, se percibió un aparente manejo útil de las finanzas públicas y un respeto por el sector privado. Pero actualmente estos procesos se han comenzado a evidenciar como una destrucción progresiva y lenta del sector privado espontáneo, copado cada vez más por el sector público a través de expropiaciones o simplemente de extorsiones a los principales productores para alinearse a las estrategias gubernamentales (a veces en contradicción a la eficiencia productiva), con el objeto de no perder lo que queda del beneficio privado. Otra estrategia es la usurpación de negocios rentables por personeros de Gobierno o afines en calidad de privados, como modo de disimular el lento exterminio de lo privado. Esto no apunta a un pluralismo económico; sino a un totalitarismo de características socialistas que fomenta la ineficiencia de las empresas públicas.

Al leer la Constitución y revisar las declaraciones oficialistas se podría pensar que desde el comienzo del Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) se protegió la libertad de expresión en el territorio boliviano. Pero evidentemente aplicando la misma metodología que se usa para copar el sector privado, los medios de comunicación son usurpados de la misma manera, o son amedrentados con intención de impedir que contradigan disposiciones gubernamentales, muy al estilo de las dictaduras clásicas. Y ante cualquier amenaza opositora viable que ponga en peligro el manejo del poder por parte del MAS, existe el uso de la justicia para desestabilizar cualquier discurso contradictorio a la política estatal, reprimiendo con casos judiciales muy forzados y hasta falseados por parte de la estrategia estatal.

Estos ejemplos demuestran que lejos de ejercerse un pluralismo social y antropológico en Bolivia se usa este hermoso concepto para satisfacer intereses perversos y manipulación de las grandes masas empobrecidas y con carencias educativas. Pero lamentablemente las características culturales de la ciudadanía boliviana son las adecuadas para lograr esta tiranía feroz.

Desde la educación en el hogar, se encuentra un desequilibrio que ondula entre cierto autoritarismo en el comportamiento de los padres y un lisonjeo pragmático hacia los hijos descontrolados. Los padres no suelen tener predisposición de comunicarse con los niños, de entender su pensamiento naciente. Los niños suelen ser reprimidos brutalmente sin ser comprendidos o mimados como forma de eludir la difícil labor de introducir conceptos en su mente. Al tener un impulso egoísta y expeditivo de superviviencia (llanto, caprichos, curiosidad, transgresión de normas) y constituirse muchas veces en una incomodidad, a los niños no solo se les enseña que tienen que pensar en no perjudicar a los demás para satisfacer sus propias necesidades; sino que se los suele reprimir sin explicación ni comprensión de sus propias necesidades. Si la voluntad del niño y su capacidad de ejercerla no son dañadas de un modo profundo (introversión producto de una represión infantil), el chiquillo entiende que para conseguir lo que quiere tiene que arrebatarlo con artimañas lisonjeras o autoritarias, justo al modo que lo criaron. Primero vence a sus padres-maestros y posteriormente se lanza en una lucha encarnizada contra la sociedad, atropellando todo aquello que no comprende y ejerciendo la contrariedad que le ejercieron sus padres contra grupos socio-culturales distintos.

La incapacidad empática y la despreocupación por el orden social son el producto de un egoísmo o imposibilidad de distribución por parte de aquellos que tienen (recursos materiales y espirituales) hacia los que no. Ya sean padres de familia, maestros, clases altas, élites intelectuales, partidos políticos.

Se entiende que un grupo pluralista debe esparcir sus ideas entre la gente, tomar el Estado en un marco democrático e implementar el pluralismo en la educación pero también ejercerlo en la vida ciudadana con capacitación y en caso de necesitarse (como último recurso), con castigos racionales. De lo contrario la ola de autoritarismo que rige nuestras sociedades se esparcirá manteniendo a la ciudadanía presa de grupos resentidos, distorsionadores, que venden utopías para satisfacer su ambición jerárquica, (desde la iglesia, cruzando desde la economía de mercado, la democracia de derecha, el fascismo y el socialismo).

De este modo también el pluralismo es usado por la Iglesia Católica para ocultar intereses jerárquicos y “visiones privilegiadas de mundo” que destrozan todo pluralismo. En el Discurso al mundo de la cultura y la clase dirigente en Santa Cruz, Juan Pablo II decía no querer juzgar las especificidades culturales de cada pueblo; sin embargo intenta que éstas se adapten a la doctrina social de la iglesia. De modo que a la inversa, la evangelización debe nutrirse también de los elementos culturales que le sean útiles a sus intereses. En ese sentido interpreta que la historia de Bolivia expresa una clara manifestación de la inspiración cristiana que contribuyó al progreso cultural pluralista del país. Distorsión de lo que realmente ocurrió con muchas culturas actualmente desaparecidas bajo un sincretismo cristiano.

Pero, fieles a los consejos y métodos sugeridos por Juan Pablo II en 1988, la clase dirigente cruceña de la primera década del 2000 también usó el pluralismo para lograr encubrir su propia jerarquía social. Los fundamentos de su movimiento fueron la grotesca estructura centralista del Estado y su diferenciación étnica como justificación de una estructura política autónoma regional.

Evidentemente, aunque en sus artículos 4, 5, 7 y 8 el texto constitucional aprobado por el MAS esclarece de manera teórica el respeto que el Estado Boliviano tiene por la diversidad sociocultural del territorio, autodenominándose “Social Unitario de Derecho Plurinacional con Autonomías”, el Gobierno central aglutina descomunalmente 83 competencias, por ejemplo, España tiene solo 32 competencias exclusivas (Urenda, 2010), entre las cuales se encuentra el manejo de la policía, políticas del sistema de educación y salud, políticas generales de desarrollo productivo, políticas generales de vivienda, áreas protegidas, etc. Reservando para los niveles inferiores de Gobierno solo competencias de infraestructura y protección de patrimonio. Esto no demuestra un espíritu de ejercicio plural para el manejo de la política estatal. Ante tal injusticia cometida contra regiones de las cuales el Gobierno central extrae la mayor parte de sus recursos financieros sin permitir su propia autodeterminación es que en Santa Cruz se propusieron varias propuestas descentralizadoras.

La propuesta de Nación Camba y las posteriores propuestas autonómicas también utilizaron frecuentemente algunos discursos pluralistas, pero sus intereses además de políticos eran también clasistas y etnocentristas. Trataban de forzar una inclusión de migrantes andinos nacidos en tierras bajas, clases bajas cruceñas y pueblos indígenas dentro el concepto “camba” con el objeto de obtener apoyo masivo a su proyecto político cuya ejecución garantizaría sus intereses de clase e identidad cultural (“Nación Camba: Sin Caudillos ni capuchas”, 2001). Pero de manera más franca, el libro Las Raíces de la Autonomía Cruceña de Daniel Dory (2009) plantea la visión social que este grupo maquillaba como pluralista. Dory deliberadamente homogeniza lo cruceño asimilado a lo hispanista, disolviendo los rasgos indios en los criollos, subordinando los intereses de clases desfavorecidas a los de las privilegiadas y sobre todo identificando lo cruceño con lo autonómico, a pesar de existir una diversidad de ideologías posibles en el interior de este conglomerado.

3. ¿Es viable el pluralismo político en Bolivia?

Aparentemente el sistema político boliviano a través de la historia ha divagado por extremos radicales que por un lado trataron de establecer políticas sociales desde el Estado pero restringiendo algunas libertades ciudadanas; o por el contrario dejando a la sociedad civil desregulada en contexto de fuertes asimetrías sociales. Esto revela por un lado una fuerte carga despótica en aquellos que logran ejercer el poder político y económico; y por otro lado, cierta incapacidad de ejercicio ciudadano informado, de auto-regulacion social, que sustentaría un pluralismo, como freno a los intereses políticos abusivos y a la anarquía social.

Jean-Paul Feldis en su curso de sistemas políticos cruceños realizará una clasificación de los modelos de sociedad existentes actualmente en Bolivia dividiendo las tendencias en dos grupos: Aquellos que buscan mantener las estructuras y el rol de Bolivia como país capitalista dependiente y aquellos que buscan operar un proceso revolucionario socialista.

Tanto el actual Movimiento al Socialismo como los partidos de oposición de derecha defenderían la primera tendencia, ya sea achicando el Estado divorciado de necesidades sociales o inmiscuyéndolo de manera arbitraria y contraproducente en las mínimas actividades de la sociedad civil. No existe una visión progresista de la sociedad que en base a alianzas ciudadanas produzca un auténtico pacto social de cooperación pluralista para crear un universo económico coherente de posicionamiento estratégico de cara a la economía globalizada. El Estado Boliviano jamás habría ensayado una auténtica economía social de mercado, como una forma de auto-regulación civil de intereses grupales e individuales alcanzando mejoras del nivel de vida, sin demasiado intervencionismo estatal, aunque con la protección de la igualdad, libertad ante la ley y la garantía de ciertos servicios sociales.

Ante semejante panorama desolador, el pluralismo tiene viabilidad. La lucha histórica por la libertad del hombre es admirable. Siempre hubo individuos capaces de organizar una resistencia sagaz a la mejor opresión estructurada con comodidad sobre pueblos despojados de materia y espíritu. La sociedad civil actualmente está organizada en colectividades que todavía no logran ser desmanteladas por la maquinaria oficialista, ya sea en sindicatos, ya sea en grupos empresariales, religiosos, vecinales, fraternales, de economía informal, posesión de territorios étnicos, etc.; solo se deben formalizar las relaciones intersectoriales y extraestatales a partir de una autentica búsqueda de visión compartida de desarrollo local. Pero eso sí, allí sí que deberá existir pluralismo. Para ello se necesitan dos cosas. Voluntad política y un cambio radical de mentalidad. En realidad ambos procesos van juntos. Al comenzar a difuminar una idea oportuna se adquiere poder y mientras se consensua una visión de futuro se operacionaliza la forma de alcanzarla. La política boliviana de los próximos años debe encaminarse a un auténtico proceso de pluralismo social como forma de legitimar un pluralismo político autentico ante el inevitable desgaste y conflicto que produce el manejo tiránico irónicamente antipluralista del actual sistema político manejado por oficialistas y opositores. Quizá Santa Cruz es el universo propicio para intentar este ejercicio, planteándose la necesidad de presentar una visión política alternativa a la brutalidad impuesta por afuera y por dentro.

4. Bibliografía.

Aguilera Portales, Rafael (2002). “El problema del etnocentrismo en el debate antropológico entre Clifford Geertz, Richard Rorty y Lévi-Strauss”. En Gazeta de Antropología. Recuperado en 2014 de http://hdl.handle.net/10481/7399

Amilburu Maria G (2009). “Cultura” En Philosophica: Enciclopedia filosófica on line. Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Roma. Recuperado en 2014 de http://www.philosophica.info/index.html Ardevol, Elisenda (2001). Orden y sentido: Los fundamentos culturales del derecho en la antropología interpretativa de Clifford Geertz. Madrid. Recuperado en 2014 de http://cv.uoc.edu/~grc0_000199_web/pagina_persona/eardevol_online_pub_cat.htm

Arnold Denise (2006). “Metodologías en las ciencias sociales en la Bolivia postcolonial: Reflexiones sobre el análisis de los datos en su contexto”. En Pautas metodológicas para investigaciones cualitativas y cuantitativas en ciencias sociales y humanas. Cuarta edición. La Paz: PIEB.

Discurso de Juan Pablo II al mundo de la cultura y la clase dirigente de Bolivia (1988).

Dory, Daniel (2009) “Las Raíces Históricas de la Autonomía Cruceña: Una Interpretación Política”: En: Construyendo Autonomía N° 13. Santa Cruz de la Sierra: Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz.

Feldis, Jean-Paul (2011) Sociología jurídica: En época de caos. Segunda edición reformulada. Santa Cruz de la Sierra.

“Nación Camba: Sin Caudillos ni capuchas” (8 de febrero de 2001) En El Deber. Santa Cruz de la Sierra. p.A8

Urenda, Juan Carlos (2010). Hacia la reconducción del proceso autonómico: Proyecto de reforma constitucional del régimen de distribución de competencias. Recuperado en 2014 de http://eju.tv/2010/07/proyecto-de-reforma-constitucional-elaborado-por-juan-carlos-urenda/

 
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Header image In many graphics editor (ex.: Krita, Photoshop) there is such thing as color masks. This is a convenient way to change the color of your image or parts of it, trim image to specific shape, etc.

Image without mask Image with mask

As you can see, the mask is defined by two parameters: * Color (in this case it's #6798b0) * Opacity of the mask layer (33%)

Today, we will try to use color masks in Godot to implement the effect of aerial perspective. This is a very useful effect as it enables you to save some resources since you don't need to have separate sprites for “close” and “far” layers. Example of effect in Godot

Godot already has modulate property in every CanvasItem instance, but there is a problem with alpha-channel: if we set it, then the whole layer become transparent instead of just mask.

To fix this we'll write a shader. It will take a mask as an argument and apply it to image. Here is how we specify our mask in the editor: Gradient selector

This is the gradient with only one component (vertical line in center). We can it's color with this selector: Color selector

As you can see, it has all needed parameters: RGB and alpha-chanel.

Here is the shader itself, with comments:

shader_type canvas_item;
// Disable unneeded features
render_mode blend_disabled, unshaded;

// We'll take out mask as input. In editor it'll look like a gradient selector
uniform sampler2D mask: hint_white;

// This function is used to manipulate  every pixel of the texture - right what we want
void fragment() {
	// First, we need to convert our input mask into texture
	vec4 mask_tex = texture(mask,UV);
	// Then, we need to get our actual texture
	vec4 img_tex = texture(TEXTURE, UV);
	// The resulting color will be a mix of thous two texture. In what proportion? It depends in the alpha-channel of our mask.
	COLOR.rgb = mix(img_tex, mask_tex, mask_tex.a).rgb;
	// The last thing is we should not draw mask in points where original texture is transparent.
	COLOR.a = img_tex.a;
}
 
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Huye © Universal Studios, 2017. Copyright.

por Juan P. Paredes

Si no viste la película Get out! (2017) de Jordan Peele, no deberías leer este artículo; si la viste, tal vez te estés preguntando qué porra fue todo eso, ¿en serio se llevó el Oscar a mejor guion original?, pues sí, y aquí me propongo comprender por qué.

La idílica pareja intercultural (hombre afrodescendiente, mujer caucásica), símbolo de una ciudadanía plural, libre de prejuicios ilógicos, se propone conquistar la sensibilidad del espectador al inicio del filme, hasta que un viaje del novio a la casa de sus futuros suegros nos va demostrando que nada es lo que parece; de hecho, es lo peor, como en toda película de terror.

Un ciervo atropellado accidentalmente con un auto sirve como premonición para el incauto protagonista: el agresor se convertirá en víctima. La empalagosa amabilidad de la familia de su novia, aparentemente empática con la causa afroamericana, va lentamente degradando hasta el descubrimiento de que todos sus miembros (así como su novia) son una ingeniosa y cruel reformulación de la rapacidad supremacista del abuelo, un neurocirujano pro-nazi que descubrió como permanecer vivo a través del traspaso de su mente a otro cuerpo, (sí, esa es la parte fantástica). Sorprende la revelación de que el falso amor de la novia fue simplemente parte de un perverso reclutamiento para que el protagonista se convierta en el recipiente del cerebro de un allegado a la familia, al igual que el jardinero y la encargada del servicio (afrodescendientes), lo son del abuelo y la abuela.

Esta disparatada historia que parece inventada por un individuo con paranoia derivada de haber sentido fuertes agresiones culturales; o por el contrario una mofa muy ácida creada en la comunidad afrodescendiente también para afrontar el ambiente de hostilidad racista que existe en Estados Unidos, puede ser vista, justamente, desde estos dos ángulos ejemplificados: entre el miedo y la sátira.

El trasfondo inmediato es evidente. Desde la abolición de la esclavitud, atravesando la lucha por los derechos civiles, hasta la elección del primer presidente afroamericano, parecía percibirse la culminación de un duro y largo proceso de integración ciudadana por encima de los prejuicios racistas. Los dos periodos presidenciales de Barack Obama hicieron creer a algunos incautos afrodescendientes que el entendimiento plural no daba marcha atrás. Pues bien, al igual que la figura de la película de Peele, todos aquellos que empezaron a sentirse cómodos con la “hospitalidad blanca” se llevaron una cruenta sorpresa: las cosas eran mucho peor de lo que se pensaban.

Los trastornados antagonistas jamás en toda la película pronuncian alguna ofensa racista explícita, incluso en el clímax de la violencia; la sutileza del lenguaje es tan extraordinaria que, a pesar de generar un ambiente de tensión con sugerentes ambigüedades, jamás encienden la alerta que haría que nuestro enamorado galán se ponga a resguardo. De estos desquiciados se deduce un racismo distinto al que estamos acostumbrados, donde se busca de manera inmediata y notoria destruir al otro por su forma de ser, sus rasgos físicos y culturales; en este caso, los blancos se adaptan a una situación en la que este otro ya se ganó su espacio y en realidad se sienten entre ofuscados e intimidados por su carisma (espiritual y físico), por tanto, desean destruir esa mente y apropiarse de su cuerpo.

En la Norteamérica de hoy, donde gracias a la extensa comunidad de migrantes de todas partes del mundo, ser racista hasta hace poco se estaba convirtiendo en tabú, el subconsciente de los herederos de este sentimiento mimetizó una nueva forma de agresión, que consiste en no atacar manifiestamente la naturaleza del otro; sino, crear barreras no tan sutiles para aceptarlo solo cuando éste se aculture a su imagen y semejanza. De esta manera se evita que la aculturación inversa sea más fuerte y se recibe del otro solo lo conveniente. Véase el caso de los descendientes irlandeses, entre otros parias del pasado, ahora asimilados como americanos blancos.

La segunda manera de ver este filme, el de la sátira, está estrechamente relacionada con la profesión del escritor y director del largometraje, quien no tan irónicamente, es comediante.

El amigo del protagonista, el necesario bufón desbocado, amante de las teorías de conspiración absurdas y con graciosos delirios de grandeza, es el inesperado héroe de la trama. No solo porque sus advertencias disparatadas al protagonista sobre los riesgos de visitar a sus futuros suegros blancos resultan ser la hipótesis que más logra acercarse a la realidad posterior; sino porque realmente él es el que da el paso decisivo, ante la incredulidad de las autoridades, para sacar a su amigo de ese infierno sangriento en el que estaba metido, con un gracioso reclamo final en el que le recuerda que se lo advirtió.

Así es, la realidad es tan o más absurda que la ficción. Hasta hace unos años, estos exagerados individuos eran ridiculizados o criticados en los medios de comunicación, precisamente porque entorpecían el proceso de pacificación entre culturas. Pues, la ironía del asunto demostró que sus comentarios escépticos respecto a la integración no estaban para nada descabellados, o sino, observemos lo que constituye la presidencia de Donald Trump respecto al pluralismo como forma de manejar el poder.

La risa es un acto social que puede usarse como medio de inclusión o exclusión. En el primer caso, la risa brota del sentimiento de invulnerabilidad. Cuando uno se encuentra atribulado, no puede abandonar la sensatez, pero al sentirse protegido e identificado con otros, puede permitirse el surgimiento del jolgorio, que es la consolidación de la inserción en el grupo. De modo opuesto, y como siguiente paso al blindaje social del que brota la diversión, la risa puede convertirse en una forma de agresión, que, al estar envuelta en regocijo, encubre bien su verdadero propósito, que es producirle a alguien todo lo opuesto a diversión: aquel que no encaja en mi visión ni la de mi grupo.

Esto se resume en la frase: ¿Se ríen con él o de él? Bien, antes nos reíamos de él, pero ahora, con él.

 
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Viver também é reconhecer que somos parte de um todo imensurável e que sim, aprendemos com erros e reconhecemos que poderíamos ter feito melhor. Na próxima vez, iremos fazer mais do que antes, colocar mais intensidade nas coisas. Filosofia barata, mas quem nunca se pegou 'pensando na vida' e todas as ações que fez até agora?

É tipo reencontrar uma amiga de infância, da época da escola, cuja amizade foi parada por causa das circunstâncias do tempo e das coisas. E de repente vocês percebem que estão conversando sobre tudo aquilo que ficou pendente ao passar dos anos. Falamos daquela amiga que era muito próxima, daquela outra que chorava de ciúmes, comentamos o episódio em que participamos de um festival cultural do colégio onde fomos vestidos de hippie. Lembramos quando uma amiga se declarou para a outra e elas pararam de se falar. A adolescência e os hormônios à flor da pele. Revelações de que João ficou com Maria e eu até hoje não sabia.

Parece que ali o tempo foi refeito. No momento que conversávamos, a quebra do tempo foi sendo ligeiramente consertada — uma cola imaginária juntava os nossos pedaços. Um gap de mais de 15 anos. Com o tempo mostrando a sua potência irrefreável, nos reconhecemos maduros, calejados de experiências, vivências que nos forçaram a entender que a vida não era só estudar e ir para casa e no dia seguinte voltar à escola. A vida se mostrou ser um grande emaranhado de situações, tentativas, aprendizados.

O encontro finalizou com um sonoro “não vamos esperar mais 15 anos para nos vermos novamente!”

 
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Apuntes para la historiografía de Andrés Ibáñez © Juan Pablo Paredes Daza, 2018. Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International Public License. El fondo de la imagen es de FreeCreativeStuff, 2017. Pixabay License.

por Juan P. Paredes

Andrés Ibáñez fue hijo del doctor Francisco Bartolomé Ibáñez, acaudalado habitante de Santa Cruz de la Sierra que dirigió la Prefectura cinco veces. Su madre fue Carmen Santibáñez Gil, posiblemente una religiosa que vivía en Cochabamba, ciudad en la que nació Andrés, según se extracta de su acta de matrimonio con Julia Serrano. Hay versiones, sin respaldo documental declarado, de que otras mujeres pudieron ser las madres de Andrés y que nació en Pailas.

Se infiere de la misma fuente que estudió en Sucre su educación colegial y prosiguió sus estudios universitarios en la Facultad de Derecho de la Universidad San Francisco Xavier de esa ciudad, graduándose en 1868 o 1869. Antes de esto, en 1862 y a muy temprana edad, contrajo matrimonio con Julia Serrano, nieta del doctor Mariano Serrano, primer Presidente del Congreso Inaugural de Bolivia. Posteriormente aparece casado con la cruceña Angélica Roca en Santa Cruz de la Sierra. Se le conoce una hija legítima llamada Leocadia Ibáñez, que según Pérez Velasco (1972), fue de su primer matrimonio. Es probable que haya tenido hijos naturales con otras mujeres.

Al parecer, en 1868 fue elegido munícipe en Santa Cruz de la Sierra, aunque la información es endeble. Probablemente en 1872 fue nombrado diputado nacional por esta capital, siendo nuevamente electo en 1874 ante la derrota de su homólogo el doctor Antonio Vaca Diez (político y exitoso empresario ligado a la exportación de la goma elástica). Esta es la época en la que se formó el Partido Igualitario, ante un altercado discursivo entre los dos candidatos, en el que Ibáñez sacó ventaja quitándose la levita y los botines acharolados para ponerse la chaqueta de trabajador y caminar descalzo, a manera de identificarse con las masas artesanas al grito de ¡Todos somos iguales!, granjeándose la adhesión de gran cantidad de gente.

Terminada su gestión legislativa, en Santa Cruz presentó abierta sedición al gobierno del doctor Tomás Frías (de tendencia liberal) y su prefecto, don Ángel Maria Aguirre, secundando las revueltas de los partidarios del opositor doctor Casimiro Corral, que en marzo de 1875 se realizaron en Cochabamba contra el Gobierno Nacional. Probablemente, el 26 de marzo Ibáñez plantó su ejército en las Pampas del Trompillo (ahora aeropuerto) donde fue batido por las tropas gubernamentales a cargo del coronel Marcelino Gutiérrez. De la misma manera, una segunda rebelión del caudillo fue combatida en un lugar denominado “Pozo de los Pororós”, cerca al Guapay, esta vez por las tropas del coronel Ignacio Romero, posiblemente el 6 de noviembre del mismo año.

Después de estar un tiempo en la clandestinidad, Ibáñez salió nuevamente a la luz pública ante la convocatoria a elecciones generales con declaración de amnistía para los exiliados políticos. Decidió hacer campaña por el binomio Hilarión Daza – Jorge Oblitas en contra de los contrincantes J.M. Santibáñez y Belisario Salinas. El motivo de este acercamiento fue probablemente la amistad que Ibáñez tuvo con Oblitas mientras realizaba sus estudios en Sucre; también existen versiones, no suficientemente corroboradas, de que no solo conocía también a Daza, sino que era “amigo” del militar (Ibíd. y Otazo, 1917). En todo caso, esta conexión es curiosa puesto que Daza se destacó por ser un militar desleal, sin visión de gobierno definida, con claro desprecio por el sistema democrático e incapacidad de gestión. Probablemente la afinidad estuvo determinada simplemente por el pragmatismo.

El 4 de mayo de 1876, Daza da un golpe de Estado antes de la verificación de los comicios, toma violenta del poder a la que Ibáñez llamará posteriormente “la revolución de mayo”. En Santa Cruz no se tuvo noticia de este hecho hasta bastante después, por lo que se realizaron las elecciones con relativa normalidad, las cuales arrojaron el resultado de triunfo del general Daza con amplio margen, situación obtenida presumiblemente por el arrastre popular que poseían los igualitarios.

Sorprendentemente, Daza nombra como prefecto de Santa Cruz a un opositor de los igualitarios, el doctor Demetrio Roca. Como revela un documento igualitario del momento, éstos nunca admitieron este hecho; sino que creían que el coronel Romero, en su calidad de comandante general del departamento, nombró a Roca prefecto “por si y ante si” (Los Cruceños, 1876). Igual, el propio Ibáñez confirma esta posición en carta al mismo Roca (Ibáñez, 3 de noviembre de 1876). ¿Esperaba Ibáñez tal cargo por su colaboración en la campaña electoral del general?, ¿deslealtad de Daza hacia los igualitarios?, ¿revelación de algún de tipo de desconfianza frente a su caudillo y éstos?

Ante esa nueva autoridad los igualitarios plantearon una rotunda oposición, con reuniones incendiarias y numerosas, engrosadas por sus vastos simpatizantes. Sostenían que Roca y Romero conspiraban contra ellos, desprestigiando al partido popular frente al Gobierno. A estas alturas, posiblemente Daza, inficionado por Roca, tenía gran desconfianza hacia el caudillo y sus igualitarios que engrosaban sus filas en contra de la autoridad por él asignada, así que se decidió a apresarlo probablemente el 22 o 29 de agosto, con planes de llevarlo a ser juzgado hasta la ciudad de La Paz.

El 1º de octubre, la impaga guarnición de soldados que tenían que escoltar al caudillo en el inmenso y complicado trayecto hacia la ciudad andina (presumiblemente sin la asignación de los pertrechos mínimamente necesarios para lograr tarea semejante), se amotinó, tal vez incentivada por una oferta de soborno hecha por los familiares de Ibáñez. Al enterarse, el coronel Romero fue a poner orden, arma en mano y al no retroceder en su ofensiva fue baleado por los soldados hasta la muerte. Según se dice, la paga de los haberes debidos a la guarnición fue otorgada personalmente por la misma Angélica Roca, esposa del caudillo (Pérez Velasco, op.cit).

Al día siguiente, Ibáñez ya liberado fue proclamado prefecto del departamento, por un número considerable de ciudadanos, ante la ausencia de las autoridades constituidas que huyeron rápidamente fuera de la ciudad después de la noticia de la rebelión de los militares. En su discurso de posesión, Ibáñez exclamó su apego y admiración al “programa de la revolución de mayo”, perteneciente al gobierno de Daza.

El gobierno de Daza no tomó las medidas de represión que ameritaba el caso dado; sino que envió al general Juan José Pérez como prefecto y al coronel José María Lara como comandante general, debido posiblemente a que prefirieron agotar primero las opciones de persuasión ante su otrora aliado, Andrés Ibáñez, que ahora se hallaba fuertemente respaldado por amplios sectores (sobretodo del gentilicio popular de Santa Cruz de la Sierra), cuya represión en tales circunstancias habría tenido consecuencias lamentables.

Al parecer, Ibáñez entregó la Prefectura, pero no la Comandancia General, so pretexto de ir licenciando a la tropa adicta a él, de a poco. Mientras amagaba en el puesto, tramó un apresamiento con sus oficiales Benjamín Urgel, Facundo Suárez y N. Montenegro realizado a él mismo y a los doctores Urbano Franco y Simón Álvarez, que eran individuos de status respetable en la ciudad, proclamando la Federación, e instando éstos a los apresados a ser parte de la junta triunvirato que conforma la máxima autoridad de la misma. Obtuvo el apoyo popular necesario; pero esa argucia política luego le costaría a Ibáñez la vida. Esto sucedió el 25 de diciembre de 1876.

“Mi nombramiento de Prefecto i Comandante General, emana de la verdadera soberanía del pueblo, ejercitada en el abandono de sus autoridades (…) Por lo demás esté U. persuadido de que al dar parte al Supremo Gobierno del hecho del 1º anterior y de mi nombramiento de Prefecto i Comandante General, le he expresado mi irrevocable voluntad de volver a la vida privada. Así se lo manifiesto a U. también, i le reitero mi llamamiento, para que reasuma la prefectura i le entregue el mando militar, a pesar de que debiéramos aguardar esa resolución”. (Ibáñez, 3 de noviembre de 1876).

El poco tiempo que Ibáñez estuvo al mando de la Prefectura sorprendió a muchos con la radicalidad de sus actos de gestión. No solo declaró a Santa Cruz como una federación en un país cuya constitución política establecía al Estado la forma unitaria de gobierno; sino que se propuso (sin revelar de forma manifiesta su visión a largo plazo), lograr una redistribución de la riqueza, inicialmente a través de polémicas recaudaciones forzosas a la gente más adinerada de la jurisdicción.

Abandonada por el doctor Urbano Franco, la Junta Federal trató de propagar la Federación en otros centros poblacionales del país sin ningún éxito, más que en Chiquitos. Al ir a reprimir el aglutinamiento de tropas reaccionarias a la Federación en Samaipata, al mando del sub-prefecto de Vallegrande Napoleón Gómez, Ibáñez deja a cargo de la Prefectura al doctor Simón Álvarez y la Comandancia General al paraguayo Manuel María Fabio, declarando éste último, ley marcial en el departamento, excediéndose a partir de ésta en autoritarismo y cuantiosas exacciones a los ciudadanos acaudalados de la ciudad. Al parecer estas fueron instrucciones de Ibáñez a efecto de aprovisionar con algo las casi vacías arcas públicas ante tiempos previstos como hostiles.

El gobierno de Daza envió al mismo ministro de guerra, general Carlos de Villegas al mando del escuadrón “Chacoma” y del regimiento “Bolívar” para sofocar la “Federación y sus cómplices”. Enterado de esto Ibáñez emprende retirada desde Samaipata a Santa Cruz de la Sierra donde se aprovisiona de pertrechos para proseguir su huida hacia el oriente, alcanzando Chiquitos. El régimen de violencia y autoritarismo de los igualitarios, sobre todo a cargo del paraguayo Fabio, provocaron la adhesión de varios sectores de Santa Cruz a las tropas “pacificadoras” de Villegas. Ibáñez sufrió paulatinas deserciones y conflictos con su misma tropa a medida que se acercaba a la frontera con Brasil, donde fue alcanzado y atrapado por el Ejército Nacional, a cargo de Villegas, quienes lo fusilaron junto varios correligionarios el 1º de mayo de 1877 en una localidad llamada San Diego, cerca ya al Brasil.

Para analizar las tendencias que produjeron las investigaciones históricas sobre Andrés Ibáñez hay que plantear dos niveles de observación: 1) El del profesionalismo de los autores para trabajar en la búsqueda, contraste, análisis y declaración de fuentes primarias sobre la temática mencionada y 2), la manera en que abordan los sucesos que estudian.

En cuanto a los que realizaron un trabajo de investigación histórica según las exigencias metodológicas que esta disciplina entiende mínimamente en términos de validación científica, podría sostenerse que no hay ninguno que en el riguroso sentido logre una obra de esa magnitud. Los que más se acercan a ese ideal son Hernando Sanabria (1977) y Salvador Romero Pittari (1984), que lamentablemente solo presentan estudios exploratorios sobre el tema. El trabajo de Sanabria, aunque plantea una semblanza de Ibáñez realizada con predisposición crítica, al igual que comentarios acerca de cada una de sus fuentes primarias presentadas, se queda allí, en la exposición de las fuentes, al parecer esperando el abordaje de un futuro historiador (tarea de la que Sanabria se alejó, probablemente por hallarlo conflictivo para sus expectativas investigativas). El trabajo de Romero constituye un artículo, que aunque tiene aciertos analíticos en el área social, todavía es insuficiente en el análisis minucioso de los datos históricos contradictorios que presentan las fuentes estudiadas.

Los libros de Durán – Pinckert (2007), Pérez Velasco (1972) y Rivero y Egüez (s.a.) son intentos de realizar una investigación extensa del caudillo; pero que flaquean, no en la falta de fuentes, pues queda claro que hicieron trabajo de búsqueda, análisis y contraste de éstas; sino más bien en la indicación adecuada de las mismas, ya que hay muchos casos en que las citan (por ejemplo, los periódicos “El Eventual”, “El Comenta”, “El Trabajo” o el manuscrito “Lara”, la fuente Otazo, etc.); pero no mencionan sus datos de identificación necesarios, ni el lugar donde las obtuvieron y en muchos casos ni siquiera las citan y las abordan de forma especulativa como se verá posteriormente.

En este sentido, las obras de Orestes Harnés (1957) y Mariano Zambrana (1925), que se infiere que utilizaron fuentes primarias, no citan ni una sola, dejando su obra como un relato desnudo a modo de narración y esto es una pena, porque presentan algunos datos que otros autores al parecer no poseen o corroboran, acerca de la información biográfica del caudillo.

Para el segundo nivel se clasifica a los autores en cuatro grupos de límites no rigurosos. La primera tendencia es la de un apego ideológico acrítico a lo que se considera la vertiente del igualitarismo – federalismo y las hazañas de su creador. Entendemos crítico en el sentido de indagación de los acontecimientos en base a la contrastación de los datos obtenidos con predisposición de hallar la verdad, incluso si ésta contradice las valoraciones personales previas. Esta categoría es la que más autores aglutina y sus planteamientos pueden ser definidos básicamente como exaltaciones basadas en preconcepciones del tema. Aquí encontramos los trabajos de Orestes Harnés y de Pérez Velasco en las posiciones más extremas de admiración y justificación y en un sentido mas subrepticio a Duran – Pinckert y Reymi Ferreira (2006), como se ve posteriormente en las caracterizaciones singulares de las obras.

Tenemos a Mariano Zambrana, cuya argumentación puede ser caracterizada por un desapego ideológico acrítico, pues la pequeña mención que hace de Ibáñez en su obra, solo constituye la identificación de un individuo ambicioso de poder y astuto encantador de masas, predispuesto a usar cualquier medio a cargo de sus intereses; tipificación que puede responder más a la relación filial del autor con su abuelo, el doctor Angel Mariano Zambrana, (enemigo contemporáneo de Ibáñez), que a un análisis crítico de los datos. Tal mirada ingenua y unilateral al revisar mejor los acontecimientos pudo encontrar, que si bien, sus percepciones pueden tener cierto asidero, las relaciones sociales de la época sustentaron a un movimiento como el de Ibáñez con legitimidad, debido a que sus condiciones de existencia y expectativas así lo manifestaban como necesario y que Ibáñez era un producto de su tiempo, un político que incorporó lo que le daba viabilidad a sus intereses.

Para la tercera tendencia planteamos el apego ideológico crítico al caudillo. Salvador Romero Pittari es el único autor (como se verá mejor posteriormente), que logra situar los acontecimientos que tuvieron como protagonistas al Club de la Igualdad, en un marco de legitimación social a partir del análisis del ambiente económico y cultural de la época, aunque todavía en una esfera bastante endeble de respaldo documental corroborado que necesita ser mejor trabajado. En relación a esto último y tomando en cuenta que no profundizó con rigurosidad algunos acontecimientos narrados de importancia, no es un autor que se sitúe precisamente en pleno de ésta categoría mencionada.

Entre aquellos que presentan un desapego ideológico crítico a los acontecimientos que inmiscuyen al Partido Igualitario tenemos a Hernando Sanabria que exhibe a Ibáñez sin comulgar con sus acciones, extraídas de las fuentes (incluso parece cuestionar la imagen popular romántica que presenta el caudillo ahora) y más bien plantea los abismos de la temática que necesitan ser trabajados, entre ellos el aspecto ideológico del partido, como se verá posteriormente. Victorino Rivero y Egüez se adecua mejor a esta posición ya que después de lograr una construcción de los acontecimientos políticos que transcurren por aquella época decimonónica, plantea a Andrés Ibáñez en ultima instancia como una amenaza para la tranquilidad de Santa Cruz, amenaza desbordada que no se encuadra en principios sociales reivindicativos explícitos que justifiquen los excesos cometidos por sus correligionarios y él mismo.

Las temáticas trabajadas en torno a Andrés Ibáñez en forma casi transversal por los autores mencionados nos revelan dos ámbitos de dispersión: El de los hechos y fechas y el uso que le otorgan los autores según aprueben o desaprueben los actos del caudillo. Tenemos así un alto grado de contradicciones de referencias en cuanto a la genealogía, formación, personalidad, inclinaciones políticas y datos de su vida en general, información que puede mostrarnos a Ibáñez naciendo en Pailas o hasta en Cochabamba y con características personales bandoleras y tiranas o como el más grande estadista que tuvo Bolivia.

Se encuentran los episodios que rodean el nombramiento de Andrés Ibáñez como prefecto y la formación de la Junta Federal, polarizados entre los que presentan los acontecimientos como una concatenación de circunstancias sociales que obligan a un bienintencionado caudillo a proceder de esa manera, perdiendo paulatinamente el control de la situación de una forma trágica y los que presentan a Ibáñez como armando argucias políticas para que los hechos produzcan el mejor resultado a sus intereses de poder. Existen también posiciones intermedias que no están eficazmente trabajadas.

Las relaciones de Ibáñez y el Partido Igualitario con el gobierno de Hilarión Daza son tema de debate entre los que sostienen que la amistad entre Ibáñez y Daza fue truncada por las “conspiraciones” de desprestigio del caudillo por parte de la “oligarquia cruceña”; los que sostienen que Ibáñez fue necesariamente reprimido con justicia ante el desborde de sus actos cometidos por su ambición de poder y por último; los que creen que Ibáñez perdió el juego político al apostar demasiado a su respaldo social y oponerse tanto a los grupos de poder local y nacional, lo que le valió la oposición del cruel Daza en combinación con los locales desde situaciones tempranas.

Los actos del Gobierno Federal hallan relativo acuerdo en cuanto a sucesión de hechos, lo que polariza es la interpretación de ellos en base a ideologías de reivindicación social y acusaciones de autoritarismo y pillaje. Situación similar presenta el tema de la represión de la Federación y la muerte de Ibáñez.

Por otro lado, como se anunciaba, un gran abismo en la bibliografía que trata el tema de Andrés Ibáñez es la falta de una argumentación coherente y certera en fuentes primarias para desentrañar los torrentes ideológicos a partir de los cuales se nutrió el Partido Igualitario. En torno a esto hay demasiada especulación y poca validación en base a datos.

Nada en la documentación producida por el movimiento igualitario puede darnos la certeza de que este partido haya recibido influencias teóricas tan rebuscadas. Lo que se presenta evidente en la proclama de la Junta Superior del Oriente del Departamento del 27 de diciembre de 1876, son los principios del humanismo jurídico planteados en la Revolución Francesa que están inscritos en la parte superior (en una banda sostenida por el pico de un ave), como a lo largo del texto y la petición de adhesión al pueblo a la “revolución” gestada por ésta (lo que tal vez se acercaría a las hipótesis de Reymi Ferreira).

Tabla

Las personas contrarias a Ibáñez en su época solían darle el mote de “comunista” y de atentador de la propiedad privada. En los discursos de Ibáñez al parecer solo hay dos alusiones a la “igualdad de propiedad” y son tan cortas y vagas que permiten dudar acerca de una adhesión socialista militante del movimiento.

“La igualdad con la propiedad, es el desideratum de los pueblos. Esforcémonos por aproximarnos a él y nos presentaremos como dignos de la nación.” (Ibáñez, 3 de octubre de 1876).

Quizás una de las informaciones más esclarecedoras es la que presenta el manuscrito Lara, el cual explicaría porqué concretamente se lo tildó de comunista y en qué se basaba su plan de acción para conseguir “la igualdad” (Duran y Pinkert, op.cit, p. 35). Al parecer los igualitarios no profesaban cambios en la estructura económica que se asemejen a un comunismo de enfoque marxista; sino mas bien se proponía una novedosa meritocracia de los puestos de los poderes públicos y el empleo del Estado para lograr una mejor distribución de oportunidades de obtención de los medios de producción y de poder (algo tal vez más cercano a las ideas de los denominados socialistas “utópicos”). De todos modos esto no se sabe con precisión, tal era la ambigüedad de su ideología que se hizo necesario que contemporáneos intelectuales a estos sucesos la interpretaran de distintas formas y las clases pudientes no requirieron claridad para ponerse susceptibles y ver en riesgo sus posesiones económicas, no sin razón, como más tarde ocurrió con las autoritarias exacciones del Gobierno Federal.

“La peripatética doctrina con que instruía [Ibáñez] a los suyos arengándolos que a la hora que consiga las riendas del poder, sin duda volvería a regir el precio de cinco pesos por vaca parida; por consiguiente, los pobres quedarían al nivel de los ricos, quienes en su mayor parte cautelosamente se han acomodado por el sudor de tantos infelices. Tal fue el rumor que corrió que a no dudar temblaron acaudalados, por cuya incógnita y apócrifa medida la generalidad creyó que el sistema igualitario no era sino igualar, sacando la mitad de los bienes a los doscientos pudientes que nada más había, para darles a los numerosísimos pobres, de tal manera que la parte de los grandes hombres resolvieron a todo trance se disuelva el Partido Igualitario y particularmente su jefe. Tratando de defender la posición de Ibáñez, los doctores Álvarez y Duran Canelas interpretaron diciendo que el significado del sistema igualitario no era sino dar su merecido galardón a quienes se distinguieran, unos en literatura, otros, en la lucha y otros en los combates , de cuyos (…) por su esclarecido valor y talento administrarían los altos puestos y con esta justa organización sin duda igualarían a los poderosos, caracterizados y pudientes”. (Lara citado en Ibíd.)

Finalmente, la acción dirigida por el Club de la Igualdad, que consiguió la consolidación de Ibáñez en el poder departamental y la proclamación de la Federación que terminó con la represión de sus conformantes y asesinato de sus lideres, podría ser considerada como la de un movimiento social, siempre y cuando quede establecida la necesaria dilucidación de sus verdaderos principios de reivindicación, cuán fiel se fue a ellos o si realmente se los tuvo en estos términos. Es posible que haya sido un movimiento social porque al parecer, se trazaba una identidad establecida en los sectores de bajo estamento y status social, se oponía a los grupos dominantes de poder económico y político. Lo que faltaría establecer con precisión es cuál era el modelo de sociedad reivindicada que se postulaba, ¿qué tipo de modificación de las relaciones de distribución y de poder se proponía?

Entre la bibliografía que trabaja el tema de Andrés Ibáñez tenemos inicialmente a Mariano Zambrana, nieto del doctor Ángel Mariano Zambrana, enemigo de Ibáñez que prestó sus servicios como auditor al consejo de guerra nombrado por el general Carlos de Villegas en su acometida bélica en contra de los “responsables de la Federación”. Hace una pequeña referencia en su más amplia obra a los hechos mediante los cuales Ibáñez es nombrado prefecto y se instaura la Federación. En simple estilo narrativo, nombra los sucesos armados del Trompillo y los Pororós hasta la formación de la Junta Federal y la represión del caudillo. Describe a Ibáñez como un audaz y populachero abogado convertido en tirano cuando se hizo del poder con sus mecanismos de ambición desmedida en desmedro “de su mismo país y de la unidad y confraternidad bolivianas”. Su represión se halla justificada en nombre del orden. No tiene declaración alguna de sus fuentes. Al parecer ésta es la primera obra de investigación histórica que con este cometido trata el tema de Ibáñez.

La ponencia del doctor Orestes Harnés llevada a cabo a objeto de su incorporación como miembro de la Sociedad de Investigaciones Históricas y Geográficas de Santa Cruz, es llevada a cabo en 1957. Tiene el mérito de ser la primera publicación que trabajó exclusivamente el tema de Andrés Ibáñez en el marco de la investigación histórica. Consiste en una simple descripción resumida (tomando en cuenta que es un discurso preparado para leerlo frente a un auditorio), de los hechos que definen la vida pública del caudillo. Los únicos datos singulares presentados (no corroborados por otros autores), son la afirmación de que Ibáñez fue hijo de Maria del Carmen Justiniano y que nació en el Rincón de Pailas, además de que Ibáñez egresó del Colegio de Ciencias y Artes de Santa Cruz de la Sierra, en el año de 1863. Posteriormente admite el matrimonio de Ibáñez con Serrano, entrando en un terreno de posible contradicción al tener que aceptar todos los datos del acta de dicho casamiento. No cita ninguna fuente a lo largo del trabajo ya impreso que pudiera afirmar la veracidad de lo sostenido. En si, la obra es una alabanza romántica de Andrés, en la que cualquier acto de éste es susceptible de admiración.

La obra atribuida a Daniel Pérez Velasco, compone un acopio desordenado de percepciones políticas e históricas críticas de la constitución de Bolivia como Estado, su sistema de gobierno y las imperfecciones de su democracia, a modo de ambientar el surgimiento del Club de la Igualdad y la vida de su principal líder. Para desarrollar este ultimo aspecto introduce una mezcla de anécdotas, las más sin especificación de fuentes (Reymi Ferreira le hace la acusación de haber basado gran parte de su libro en la sección de Ibáñez en el “Manuscrito Lara”, sin siquiera citarlo) y falta de crítica a las versiones surgidas de la tradición oral, con todas las posibles distorsiones de que fueron producto. Podría inferirse que realizó entrevistas (probablemente entrevistó o conoció a Leocadia Ibáñez, hija del caudillo, o a algún pariente o conocido de ésta), pero jamás manifiesta de forma clara esta situación. El autor delata una posición personal marxista sostenida militantemente. En una parte de su obra narra que él, junto a Virginia Banegas de Herrera, asesoraron a Adolfo Román hijo (a quien se le atribuye la capacitación, organización y promoción de los primeros sindicatos obreros en Santa Cruz de la Sierra en la década de los 30 del siglo XX) a iniciar su campaña en la generación de un “movimiento proselitista revolucionario”. La lucha personal del autor del libro, imbuida en una confrontación contra las clases dominantes cruceñas de su época, lo lleva a ser fuertemente crítico contra los mecanismos de dominación que éstas usaban con las clases dependientes económicamente, así como sus tácticas de lucha por sus intereses de clase y status. En este sentido, su interpretación de la historia cruceña lo lleva a definir a la “oligarquía cruceña” en términos diacrónicos, de existencia histórica lineal a través del tiempo, que supuestamente se inicia en la época de expansión de los jesuitas. Elabora una tesis del papel conspirativo que ésta construyó en contra de todas las manifestaciones de los “espíritus rebeldes” y “generosos” que intentaron modificar las relaciones de poder en la región. Así, en su obra utiliza los tiempos de forma desordenada, sin coherencia cronológica secuencial, describiendo por ejemplo la servidumbre (entendida por él como esclavitud a lo largo de su obra), con experiencias personales vividas por él, al parecer en los preludios de la mitad del siglo XX, para argumentar las relaciones de dominación político-económica en la sociedad de Ibáñez del siglo XIX.

Fuentes para la historia de Andrés Ibáñez de Hernando Sanabria, es aún la aproximación más seria que se ha realizado para develar en forma trabajada y crítica la historia de Andrés Ibáñez, el Partido Igualitario y la conformación de la Junta Federal, aunque su autor se haya desvinculado de la consecución de esta tarea. Sienta las bases para desarrollar una investigación compleja del tema tratado. Con su depurado léxico hace una pequeña pero completa semblanza del caudillo y su movimiento, para posteriormente presentar los amplios hallazgos de fuentes primarias y bibliográficas, destinando algunas líneas explicativas a objeto de información sobre los documentos que merecen más trabajo. Plantea a Ibáñez no con admiración, ni tampoco con menosprecio; sino que se aboca a desglosar y analizar los acontecimientos que lo rodearon. Lo reconoce como la figura política de mayor relieve en la Santa Cruz del siglo XIX y sostiene que “se merece” un estudio serio de su obra política “curiosa y sugerente”. Las breves interpretaciones analíticas que este autor realiza desde la biografía hasta la crítica de las fuentes son un ejemplo de la predisposición sobria que el investigador debe presentar al inicio de su estudio. Pautas que al parecer no fueron tomadas en cuenta del modo que esperaba el desaparecido autor.

Victorino Rivero y Egüez plantea su obra de manera similar a la de Mariano Zambrana en cuanto a su rechazo al movimiento, aunque de forma menos explícita que el anterior respecto a despección. La obra se constituye en una presentación consecutiva de hechos que intercalan su abordaje en un paralelismo entre el nivel “nacional” y lo que sucedía a nivel “regional”, estableciendo siempre la correspondencia entre ambos escalones. Los hechos realizados por Ibáñez no son dudados en ser presentados como actos de franca rebelión, estableciéndose incluso similitudes entre éstos y los que su padre Francisco hizo en épocas pasadas. No duda en otorgar a Ibáñez un papel deshonesto en sus inicios en la política. Los acontecimientos, como las batallas, son narrados como simples represiones triunfantes de las tropas gubernamentales sobre las ibañistas, sin tomar en cuenta las excusas igualitarias de derrota por traición o inferioridad numérica repetidas posteriormente por las apoteosis. Igualmente la insubordinación de la columna del orden es causada únicamente por la sañuda conspiración llevada a cabo por la familia de Ibáñez, a efecto de producir lo acontecido. En si, nada de lo que hace Ibáñez se basa en ideales legítimos de lucha; sino que solo son argucias de competencia por la obtención del poder.

El artículo de Salvador Romero Pittari, publicado en la revista de “Historia y Cultura” en 1984 logra un respetable análisis de la situación socioeconómica y política que ambientó el surgimiento del Club de la Igualdad en el siglo XIX, superando así las simples aplicaciones ideológicas del comunismo marxista planteadas por Pérez Velasco sobre estos hechos. Romero entiende el contexto del igualitarismo en términos de un resquebrajamiento de la sociedad tradicional basada en lazos de solidaridad más contundentes, “fraternidad proviancianista”, debido a las características autárquicas de su economía de frontera. Tal fenómeno fue producido por un proceso de cambios consistentes en la apertura de mercados y decadencia de las viejas regiones de industria artesanal principalmente, lo que catalizó a su vez un proceso de diferenciación en el interior de las viejas familias “patricias” (incorporación de grupos culturales y de estrato económico ajenos en la reproducción del linaje elitario) y las consecuentes oposiciones políticas, desigualdades de riqueza y matices raciales que acentuaban la diferencia con los grupos socioeconómicos inferiores. Esto provoca una verdadera contradicción de estamentos sociales, situación que se trasluce en el surgimiento de un frente político que incorpora esta realidad en sus ideales de poder. Por lo demás, es una obra que realiza una adecuada declaración de fuentes primarias y bibliográficas y aunque su acierto es el análisis y su exposición clara y sintética, tiende a caer en una aceptación tácita de las versiones que narran los hechos a favor acrítico de los protagonistas igualitarios. Dos ejemplos: La forma en que se narra el amotinamiento de la columna del orden, en la que el autor sostiene que fueron hechos sin premeditación ni de la columna, ni de Ibáñez, sino simplemente causados por el desatino de las autoridades (versión que da a entender que el autor desconoce o no da crédito a las opiniones que apuntan a una participación mucho más activa por parte del caudillo y sus allegados en este suceso); la típica acusación de las arbitrariedades del paraguayo Fabio a cargo de la Comandancia General por su propia voluntad, no teniendo en cuenta que es altamente probable que no solo Ibáñez haya sido cómplice camarada sino que él mismo haya dado instrucciones de armar esta situación a efecto de recaudar fondos para sus objetivos.

La obra de Emilio Durán Ribera y Guillermo Pinckert Justiniano tuvo la ventaja de haber revisado otras obras históricas ya planteadas sobre el caudillo y verter su análisis con varias fuentes documentales. Tratan de realizar un contraste de las versiones emitidas sobre los hechos de Ibáñez por parte de los documentos, pero no pueden disimular su inclinación por “el caudillo”, desmereciendo de forma preconcebida las versiones emitidas por los opositores contemporáneos de Ibáñez, que tienen argumentos interesantes a tomar en cuenta ante la dilucidación de muchos motivos y actos del líder, especialmente “el diario de un vecino” atribuido a Felipe Leonor Ribera, al cual en oportunidades no dan mucho crédito. A pesar que tienen mayor predisposición a citar fuentes que anteriores obras, no lo hacen de forma correcta o a veces ni lo hacen, dejando en incógnita la procedencia de éstas. La obra revela nuevos datos respecto a algunos acontecimientos extractados de documentos, que permiten interpretar de forma más clara la consecución de varios hechos: como las contradicciones de las fuentes acerca de las batallas del Trompillo y los Pororós; la nómina completa del consejo de guerra que enjuició a Ibáñez; el porqué Ibáñez decidió volver a San Diego y no pasar la frontera brasileña; episodios anecdóticos de la comandancia de Fabio, etc. Pero la forma de abordar los temas sigue siendo la misma, se aboga por el caudillo de forma apriorística. Tiene un gran vacío en cuanto al estudio crítico de las bases ideológicas del movimiento, insuficiencia que el análisis bastante especulativo de ligazón directa a Proudon por parte de Carlos Hugo Molina, en el prólogo, no llena. Confirma algunas historias contadas por Pérez Velasco, lo que significa que probablemente se utilizó la misma documentación o utilizaron a Pérez Velasco. De todas maneras ninguno hace exacta referencia a la información utilizada. A pesar de todo, tuvieron el acierto de publicar varios documentos primarios a lo largo de su texto y especialmente en los anexos, los cuales son de mucha utilidad para los que quieren estudiar más a fondo el tema de Ibáñez (aunque cometen el error de no citarlos correctamente). El informe de la Comisión Médico Quirúrgica Italiana sobre las batalla de los Pororós, lo presentan incompleto. Aunque en algunos puntos tiene brotes de análisis, es básicamente una obra descriptiva de comparación de fuentes y posee todavía descuidos en cuanto a información proporcionada por tradición oral (presentada sin advertencia de sus posibles dificultades de autenticidad), como la proclama de Uruguayito extractada de Pérez Velasco.

Para concluir, el ensayo de Reymi Ferreira es uno de los más recientes tratados de las cuestiones de Ibáñez de entre las obras citadas. No es una obra de investigación histórica propiamente dicha (aunque utiliza algunas fuentes primarias como el manuscrito Lara, la memoria de guerra del general Villegas y la publicación igualitaria a nombre de “Los Cruceños” del 76). Se constituye más bien en un trabajo de valoración ideológica de la figura de Andrés Ibáñez a través de las reivindicaciones cruceñas desde el post igualitarismo hasta la fecha, empleando para este efecto la revisión y contrastación bibliográfica. Ferreira, que en una anterior publicación ya había expresado su percepción de que Ibáñez no era socialista ni anarquista; sino más bien un receptor de los ideales de la Revolución Francesa a partir del ala jacobina, sostiene a Ibáñez como imbuido en un ideal liberal pero con alto contenido social. Esencialmente el autor ve que Ibáñez se convirtió en un patrimonio de Santa Cruz y que de acuerdo a las orientaciones políticas se hace énfasis en su “federalismo” o en su “igualitarismo”. En forma similar a Pérez Velasco, encuentra una constante lineal diacrónica en el movimiento cívico de poder regional el cual “desde la época del Brigadier Aguilera se ha caracterizado por su sesgo conservador”, y que en épocas más actuales se ha ocupado de opacar el “igualitarismo” de Ibáñez por su “federalismo” a efecto de enmarcarlo en sus intereses de clase. En torno a esto, Ferreira sugiere a Ibáñez como el precursor de la concepción autonómica en Bolivia. Sus análisis políticos y socioeconómicos son acertados, cierta parte de esta obra revela esta aptitud, sobre todo la que se aboca a épocas más recientes; sin embargo no presenta esa misma habilidad para el análisis histórico, ya que no cimenta su trabajo con el necesario esfuerzo metodológico de indagación y cuestionamiento riguroso de lo preconcebido. Esto se expresa nuevamente en la interpretación acrítica de la vida de Ibáñez en general y la consabida manifestación de admiración e intento a priori de probar la rectitud del caudillo y su percepción sentimental de rechazo ante la “conspiración de las oligarquías cruceñas y andinas” como explicación preincorporada unilateralmente del fracaso del movimiento ibañista.

Bibliografía

Duran, Ribera E., & Pinckert Justiniano G. (2007). La Revolución Igualitaria de Andrés Ibáñez (2da Edición). Santa Cruz de la Sierra: Fundación Nova.

Ferreira Justiniano R. (2006). La influencia de Andrés Ibáñez en el Ideario Autonomista de Santa Cruz. Santa Cruz de la Sierra: Fondo Editorial del Gobierno Municipal.

Harnés Ardaya, O. (1957). Apuntes sobre Andrés Ibáñez y la Revolución Federal. Santa Cruz de la Sierra.

Ibáñez, A. ( 3 de noviembre de 1876). [Carta al doctor Demetrio Roca]. Reproducida en Durán et.al., 2007, p. 75

Ibáñez, A. (3 de octubre de 1876 ) Proclama reproducida en Durán et.al. (2007) p. 64.

Los Cruceños (1876). Santa Cruz en los años de 1875 i 1876. Santa Cruz de la Sierra: Tipografía de Chavez y Hermano.

Otazo J. (1917). Por la Amistad: Ligeros rasgos biográficos de la vida del doctor Andrés Ibáñez. Santa Cruz de la Sierra: Imprenta “El Trabajo”.

Pérez Velasco, D. (1972). Andrés Ibáñez: Caudillo del Oriente. Santa Cruz de la Sierra: Instituto de Investigaciones Históricas de Bolivia.

Rivero y Egüez V. (s.a.). Historia de Santa Cruz durante la 2ª mitad del siglo XIX. Santa Cruz de la Sierra: Publicaciones de la Fundación Cultural Ramón D. Gutierrez.

Romero Pittari, S. (1984). “Copetudos y sin chaqueta: La revolución Federal de Andrés Ibáñez”. En Historia y Cultura. La Paz: Sociedad Boliviana de Historia.

Sanabria Fernandez, H. (1977). Fuentes para la Historia de Andrés Ibáñez. Santa Cruz de la Sierra: Cuadernos Universitarios. U.A.G.R.M.

Zambrana M. (1925). Plumadas Centenarias: El Oriente Boliviano. Santa Cruz de la Sierra.

 
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from Rolistologie

INSMVadlib a pour but premier de prolonger l'univers et donc l'expérience de jeu d'INS/MV. Mais également de promouvoir l'école “le propos est important”, en omettant tout matériel lié au système de jeu afin de prouver qu'il est dispensable.

Je vais donc vous décrire les éléments de la fiche de perso que j'utilise dans ma campagne actuelle, et finalement dans toutes mes futures parties et productions INSMVadlib.

Que mettre sur la fiche de perso ? Et bien évidemment les éléments diégétiques.

  • Vrai nom de l'aligné
  • Nom d'usage de l'aligné
  • Nom de l'incarnation mortelle
  • Supérieur
  • Grade
  • Profil du personnage, aptitudes
  • Métier, famille de l'humain
  • Pouvoirs (3 pour un perso débutant)
  • Pouvoirs de grade
  • Méthodes pour le Grand Jeu (comment il pousse les humains vers le Bien ou le Mal)
  • Positionnement politique
  • Description, apparence
  • Équipements notables
  • Éventuelle(s) limitation(s)

Je vous donne un exemple avec un personnage récurrent d'INSMVadlib :

  • Vrai nom de l'aligné : secret
  • Nom d'usage de l'aligné : Nolargûl
  • Nom de l'incarnation mortelle : Paul Imert
  • Supérieur : Vapula
  • Grade : Capitaine du béton armé (Grd 2 Vapula), Chevalier des preneurs de tête (grd 1 Beleth)
  • Profil du personnage, aptitudes : scientifique, informaticien. Il estime avoir de la bouteille dans le Grand Jeu et confronte les jeunes démons avec bienveillance, et les jeunes anges avec condescendance. Résistant, et redoutable au jet d'acide, il sait qu'en dernier recours il pourra s'en sortir via la violence. Mais il préfère les discussions (sincères) et les baratins pour lesquels il est pathétiquement mauvais.
  • Métier, famille de l'humain : consultant chimiste, ses missions de grade 2 lui laissent bcp moins de temps pour aller travailler. Pas de famille notable.
  • Pouvoirs (3 pour un perso débutant) : Invention, Corps liquide, Jet d'acide, Poltergeist
  • Pouvoirs de grade : technologie 4, cauchemars 2
  • Méthodes pour le Grand Jeu (comment il pousse les humains vers le Bien ou le Mal) : Il donne aux humains des outils et des processus (notamment via tout ce qui est numérique) pour agir avec moins de contraintes, et donc sans doute en s'éloignant du dogmatisme chrétien.
  • Positionnement politique : mouvance démoniaque libertaire.
  • Description, apparence : Grand, cheveux roux ébouriffés, cicatrices de brûlures sur le visage et les mains, blouse blanche maculée de tâches de produits chimiques et rongée par l'acide,
  • Équipements notables : une pissette technomagique qui contient un léger acide (Nolargûl se vante qu'elle en produit indéfiniment) et qui lui octroie une Aura d'inattention.
  • Éventuelle(s) limitation(s) : “acidomane”, c'est à dire l'équivalent avec l'acide de pyromane. À noter que sa forme liquide est une flaque verdâtre, au pH légèrement acide, suffisamment pour roussir moquettes et parquets.

#jdr #conseils #insmv #INSMVadlib

 
En savoir plus...

from kittybecca in English

Preface: In this article I use the term “nation” synonymously with “people”, as this is its oldest sense. I am most emphatically not referring to the modern concept of “nation-states.”

The Jewish nation or Jewish people is an entity larger than a tribe which has existed since antiquity independently of its particular rulers, who were often foreign (Roman, Babylonian, Persian, etc.). Jews comprise the tribes of people who claim descent from the Biblical Israel and lived, in ancient times, in the South of present-day Palestine/Israel, as opposed to the northern nation of Samaritans. Most of our individual tribal identities are lost, though the tribe of Levi has maintained its individual identity for liturgical purposes, as has the particular subgroup of Kohenim (Priests) within the tribe of Levi.

On Shavuot, an ancient pilgrimage/harvest festival that has just passed at the time of this writing, Jews traditionally read the Book of Ruth, which is about a woman from Moab (present-day Jordan) who, during the time of the Judges, went to the land of Israel, joining the people (nation) of Israel and becoming an ancestor of the Jews' second king, David.

Along with the many religious messages that can be gleaned from this, I also like to think it is saying something very important about what constitutes membership in the Jewish people. Whether or not Ruth was a true story (and I doubt it was), it was a part of Jewish culture then and it is part of Jewish culture now; it was used to teach our cultural attitudes and beliefs to our children and to the people who, like Ruth in the story, chose to join the Jewish people.

There are many people who argue that Jews are nothing more than a religion; that the Jews may have been a people in ancient times, but are not anymore. They argue that the lineage of the Jewish people is largely either gone or so mixed with the other peoples of the world as to be irrelevant. This demonstrates either ignorance or omission of the opinions of actual ancient Jews as transmitted through stories such as that of Ruth.

Many will claim, contrary to academic consensus and without evidence that would overturn such consensus, that Ashkenazi Jews are Khazars. They might point to genetic studies which show that many Ashkenazi Jews are descended from European women and Jewish men, therefore “proving” that Ashkenazim aren't Jews. They may even argue that Palestinians are the real descendants of the Jews, even if they are Muslims, Christians, or members of other religions, while holding Palestinians to a much lower standard for having such descent recognized than actual Jews.

Jews, however, have always seen ourselves as a people, from ancient times to modern times. And the Book of Ruth makes it clear that “the Jewish people” are not a strict genetic lineage, and nor were we during the time of Ancient Judaism. As a matter of fact, in the story, Ruth's descendant goes on to be King of Israel, defeating someone who seemingly was not descended from a convert, Saul.

As a result, even if it were true that there were Khazar converts among us, it literally wouldn't make the least bit of difference to what constitutes Jewishness. This was a Jewish truth in ancient Judah, it remained a Jewish truth in the Diaspora, and it remains a Jewish truth today: Jew has always clearly meant a member of a group sharing a religion, culture, language, etc., including the new people who join us. Thus in any meaningful sense, today's Jews are the Jews that have existed since ancient times.

None of us popped out of nowhere. Culture is transmitted from one person to the next: parent to child, child to parent, community to child, child to community, rabbi to child, child to rabbi, community to convert, convert to community, rabbi to convert, convert to rabbi, convert to child, child to convert. Culture and society are the only senses in which any nations exist.

I don't care why you're doing it: it's never ok to deny the continuity between ancient and modern Jews, or ancient and modern Judaism. It's flat-out wrong, demonstrates a lack of respect for the actual traditions and beliefs of our ancestors, the ancient Jews, and is usually done to legitimize erasure or dismissal of Jewish history. And if you need to make such arguments to justify anti-Zionism, which you shouldn't, then maybe you, specifically, are more than just an anti-Zionist.

 
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from Классическая Анархия

Летучий университет (польск. Uniwersytet Latający) — неформальное название трёх разных подпольных высших учебных заведений, первый из которых действовал в Царстве Польском с 1885 по 1905 год и два других — в ПНР с 1977 по 1981 год. Два заведения, действовавших во времена ПНР, претендовали на духовное родство с первым подпольным Летучим университетом, который действовал в Царстве Польском с 1885 года и в 1905 году стал легальным Обществом учебных курсов (польск. Towarzystwo Kursów Naukowych), которое в 1918 году было преобразовано в Свободный польский университет. Название «Летучий университет» происходит из-за подпольного положения учебных заведений, когда они не имели собственного легального месторасположения и постоянно проводили свои лекции для студентов в различных конспиративных местах.

В 1882 году в Варшаве на конспиративных квартирах были основаны подпольные курсы для женщин, для которых обучение в официальных высших заведениях в то время было закрыто. Учебный год 1882/1883 нескольким группам слушательниц проводили профессора Юзеф Семашко, Станислав Норблин, Пётр Хмелёвский (польск.)русск. и Владислав Смоленский. В 1885 году эти женские курсы были преобразованы в подпольную школу, которая получила неформальное название «Летучий университет». В 1885 году одна из слушательниц Ядвига Щавинская-Давидова написала общую учебную программу для разрозненных групп, объединив их в единую структуру. Была установлена ежемесячная плата за обучение (2-4 рубля), которая шла на гонорары преподавателям и организацию подпольной научной библиотеки. Обучение в Летучем университете продолжалось до шести лет и включало преподавание четырёх блоков научных дисциплин: общественных, историческо-филологических, педагогических и математическо-природных предметов. В течение недели студенты слушали лекции общей протяжённостью 8 — 11 часов. Среди лекторов были известные польские учёные историки Владислав Смоленский и Тадеуш Коржон, литературоведы Бронислав Хлебовский, Игнаций Хшановский, Пётр Хмелёвский и Манфред Кридль, философ Адам Марбург (польск.)русск., социолог Людвик Кшивицкий и биолог Юзеф Нуссбаум-Хиларович.

Считается, что за время существования этого Летучего университета его закончили около пяти тысяч человек. Самым известным выпускником университета стала лауреат Нобелевской премии Мария Склодовская-Кюри. Другими известными студентами были Софья Налковская и Януш Корчак.

В 1905 году этот Летучий университет вышел из подполья и был зарегистрирован как «Общество научных курсов». Продолжая свою деятельность как легальное учреждение Общество научных курсов в 1918 году было преобразовано в Свободный польский университет.

Летучий университет (1977—1979) В 1977 году некоторые деятели оппозиции основали на частных квартирах подпольные курсы и дали им название Летучий университет по аналогии с прошлым историческим подпольным заведением времён Царства Польского. На этих курсах преподавали гуманитарные и социальные науки. Эта подпольная группа была частично разгромлена коммунистическим властями в 1979 году.

В 1978 году группа политических диссидентов основала подпольные курсы, дав им название Общество научных курсов по аналогии одноимённого легального Общества научных курсов, действовавшего в Польше с 1905 по 1918 год. Целью создания подпольного обучения стало желание дать образование, свободное от государственной цензуры и воспитание на принципах, направленных на подрыв государственных устоев. Лекции проводились на частных квартирах и в католических приходах. Учебную программу готовили Стефан Амстердамский (польск.)русск., Анджей Целиньский (польск.)русск., Цывиньский Богдан (польск.)русск., Альдона Явловская (польск.)русск., Ян Келяновский (польск.)русск., Анджей Киёвский (польск.)русск., Тадеуш Мазовецкий и Войцех Островский (польск.)русск..

С 1978 года Общество научных курсов взяло шефство над Летучим университетом. После объявления в 1981 году военного положения деятельность Общества научных курсов прекратилась.

Источник: https://ru.wikipedia.org/wiki/Летучий_университет

 
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from Plesk mailing list

Is Managed WordPress Solution Worth the Extra Cost?

As we know WordPress is one of the well-known self-hosted blogging platform available on the web, there no surprise that the managed WordPress hosting service is flourishing.

 

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Top Reasons to Choose Managed WordPress Solution

WordPress hosting is like a mixed bag.  The degree to which a hosting provider “deals with” your WordPress installation fluctuates a lot, and distinctive hosts emphasize diverse capabilities with an end goal to appeal to particular markets. On the other side , there are few elementary reasons to choose WordPress hosting, they include:

 

  • Faster Speeds: Web server configured for WordPress based website, whichever private or shared server, in fact can make your website extremely fast. WordPress hosting providers like HostingRaja use server configuration that helps to faster website load times with in-built caching.

 

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