Un barquito soñador

Navegando estaba ya

con la luna, con su acento

de creciente resplandor,

luz de estrellas,

luz de luna,

con sonetos de vapor

y seiscientas mil centellas

que se abrían como flor,

en aquel barquito que a vabor

desde la luna cruzaría hasta el sol.

Un eclipse vino entonces

y aquel barco enrojeció

como la luna

de aquel mítico esplendor

fue entonces

que aquel barco encalló

en una roca recubierta con sueños de amor,

de estrellitas, de diamantes

decepciones sonrojadas

de un romántico fulgor

siempre eterno, siempre gris,

una estela cautivante,

un cometa volador

Y para rematar…

un barquito soñador.

#Poesía