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Bitácora en línea de Juan P. Paredes

Floresta Florian GIORGIO, 2016. Unsplash License.

por Juan P. Paredes

1. Antecedentes

La obra aquí abordada, Recetario amazónico de Dios: Veintiún poemas (Suárez, 2014), es compleja más allá del ingenio y belleza de sus versos, trasciende el primor de la composición y transmite pensamientos muy penetrantes. Por tal motivo, este escrito buscará describir las ideas que pueden extractarse de las recetas – poemas del autor.

Suárez Arauz es un poeta y ensayista brillante, nacido en Santa Ana del Beni en 1946 y doctorado en literatura en los Estados Unidos donde vivió prolongadamente. Por tanto, de forma constante, percibe la Amazonía desde la nostalgia al encontrarse lejos en un ambiente diferente. Esto le otorga una perspectiva muy particular respecto al resto de los autores cruceños, algunos también radicados en el extranjero. Teoriza sobre el Amazonas usualmente desde la lejanía.

Suárez tiene el mérito de co-fundar (junto a Charles Cutler) el Center for Amazonian Literature and Culture del Smith College, institución sin precedentes en la circunscripción y recopilación de la literatura de esta región geográfica. Ambientado en los escritos de esta parte del mundo y con la constante nostalgia de su lugar de origen, el autor sentirá profunda indignación por la destrucción progresiva del patrimonio natural y cultural de esta vasta región en manos de sociedades sin escrúpulos ni visión social.

Pero de forma más íntima aún, la formación de este poemario surge precisamente de su necesidad de volver a los inicios. El lugar donde en su niñez el joven Nicomedes ya comenzaba a fabular sin todavía escribir. Radicado ya en su madurez en los Estados Unidos con su familia, es impactado por el descubrimiento de un manuscrito desconocido en una biblioteca norteamericana, escrito por su abuelo materno (Rodolfo Araúz Marañon), el cual describe las características socioeconómicas de su región de nacimiento en 1912. Similar impacto, generará en su conciencia la herencia post-mortem del libro de recetas de su madre (hija del anterior), peculiar legajo cubierto de consejos de vida.

Estos son algunos de los orígenes manifiestos de su Recetario Amazónico de Dios.

2. Recetario y poesía, las partes de un propósito

Como se mencionaba, esta obra de Suárez, representa la alegoría como expresión de un pensamiento social contestatario ante el deterioro social y ambiental de la región. Como él mismo acreditará posteriormente:

“El año pasado la editorial The Bitter Oleander editó mi libro Edible Amazonia presentando una selección de poemas que rinden homenaje a la Amazonía y protestan en contra de la devastación de la región por parte de individuos y corporaciones corruptas” (Roth, 2003, p. 68).

El título en español “Recetario amazónico de Dios” permite concebir ciertas consideraciones.

La figura de Dios es usada con irónica premeditación. Dios es el delirio ancestral de hallar la causa eficiente última. Cuando el autor juega a describir la disposición de la labor paradisiaca de Dios, fabula una ontología del Amazonas. Aparenta desentrañar la industria divina de la región. Con voluntad satírica y sin perder el primor, realiza su faena a partir de apuntes gastronómicos. El recetario, a pesar de su jocosa hermosura, distingue más que la elaboración de entremeses: la revelación de su propia filosofía. Las entidades amazónicas que llaman poderosamente la atención de Suárez, descubren la alegoría de otras facetas y en muchos casos, del todo. Podrán ser en cierto modo síntesis del universo, piezas que cuentan con elementos de lo general entre sus particularidades. Por tanto, a través de estos cuerpos específicos que “delimitan” el Amazonas puede verse abordada también la integridad humana y su entorno.

Al tratarse de un recetario, las percepciones del autor usualmente quedan registradas no solo a través del proceso de mezcla de compuestos o percepciones visuales y táctiles de los mejunjes, (como exigiría la solemnidad gastronómica), sino también por la descripción modelada de su sabor, su olor y sobretodo la pasión que representan. Es así que no solo se hace poesía del alimento sino que se hacen degustables las imágenes de toda suerte de objetos. A la inversa, el aperitivo forma parte constitutiva de cualquier substancia amazónica que se disfruta con los demás sentidos. De ahí que la traducción de la edición en ingles del libro, sea “Amazonía comestible”.

3. Historia y biósfera

Los súbditos del Amazonas son parte constitutiva de este entorno en ancestral relación de armonía y conflicto. La ecología circundante, es hermosa en profusión, sutil, mágica y traicionera. Pero cada una de estas características ambientales interactuó hace centurias con voluntades humanas tan obsesivas que trastornaron la armonía de este paraíso ambivalente, de tal manera, que llegaron a formar parte de su milenaria conformación, quedando los hombres y las mujeres impregnados en la bioquímica de la floresta. A lo opuesto, el ímpetu bestial de la frondosidad caló tan hondo en la mente de los moradores, que no solo arbitró su configuración pedagógica, sino que se constituyó con toda su complejidad en el objeto de su adoración, la explicación metafísica de su ser, el origen de todas las cosas y en consecuencia, también en el centro de su satisfacción desmedida, (nada recíproca).

Por ello, para Suárez el árbol es la criatura divina que en esencia está nutrida de la historia. Siguiendo la mitología chimane, el origen del árbol es el cielo. Su corazón está constituido del relámpago, cuya energía es contenida con masa de pan secada al sol y la lluvia (por milenios), lo que revela el motivo de su magia y fortaleza. Su corteza está conformada por la materia de los pueblos circundantes a través de las etapas históricas. Es por eso que sus ciclos (sus anillos internos que revelan la edad) contienen caucho y sangre, pepitas de oro, esmeraldas y petróleo, tribus de indios mezcladas con yeso jesuita o no.

La orquídea es una pieza hermosa en su delicadeza, da la impresión de ser la hechura de un artesano talentoso y muy sensible. El autor, la conforma con elementos del ambiente amazónico (como el pedazo de luz del alba con el que se conforma el pistilo) y la compara con los moradores del río que al igual que las flores, se secan ante el cielo o arboleda (masa verde). Francisco de Orellana el ancestral explorador del Río Amazonas será apuntado como el primero en haber interactuado con este precioso objeto dando inicio a una fase de cambio radical de los ciclos, a partir de la sangre y la devastación de la preciosidad (Ibíd., p. 69). Las flores tienen antigüedad y consignan con todos los ingredientes de la primavera, constitución necesaria para alegrar la vida de las personas por donde se las encuentre.

El Amazonas en su magnificencia jamás es ignorado, constantemente interactúa con lo foráneo a veces para su pesar. La salsa inglesa es la relación de la cultura anglosajona con el Amazonas en la época del caucho. Se mezclan los ingredientes (mostaza, vinagre y azúcar molida), que baja del Amazonas hacia Liverpool, luego se van las semillas a Malasia (donde los ingleses generan su propio imperio económico) “y la costumbre amazónica de tomar el té cada día a las cinco en punto de la tarde”.

Gelatina de patas, es una crítica contemporánea al uso extensivo de la ganadería. De muestra hace falta solo un verso: “Para desmontar cien leguas de selva, basta tomarse un vaso de gelatina”.

La belleza del paisaje es inevitablemente equiparada al azúcar. El caramelo para guisos es la metáfora perfecta del alba y el ocaso que con sus ingredientes generan el sabor agridulce del guiso que se esparce sobre la floresta dándole “a los arboles un lindo color dorado”. El azucarillo, almíbar para bañar pasteles junto a glasé hecho de clara de huevo, es la materia constituyente de los ríos “que en noches de luna brillan tanto que se alzan hasta el cielo”.

Nuevamente la mezcla de almíbar esta vez cocida hasta la conformación de picos de buitre y perfumada con esencias de inquietud, sirve para constituir los ríos del atardecer. Finalmente, la mezcla de crema de mantequilla con café refleja la transición del día hacia la noche para que el primer trago de café al amanecer tenga el “sabor a aromática tierra amazónica”.

4. Del agridulce colonial a nuestros días

Continuando con lo apuntado en la anterior descripción, los objetos cotidianos de esta región atraparon la consternación de la historia incorporándola a su síntesis. De tal modo, la salsa de ají, el pan o el dulce de almendra son la personificación de la desilusión imperial desangrada en la satisfacción de su deseo desenfrenado de fortuna, ahora vertiente genética de una región, desgarrada entre la luz y la oscuridad.

La salsa de ají con ese sabor dulzón pero también adormecedor del sentido en su intensidad, es la representación condensada de los sueños hispánicos quebrantados desde hace siglos en estos trechos tropicales. Ya que al ser preparado junto con pesares, sueños, fragatas invasoras se “vacía sobre un grito, entre los vivos y los muertos”. El pan de mentira es la metáfora de las falsas leyendas de riquezas, que se “desayunaban” diariamente los ancestros, y los cuales reposaron y alimentaron la mente de la población cual pan que se deja reposar por cuatrocientos años y se come con el “chocolate espeso de la noche”. El dulce de almendra y leche solo puede tener el color oscuro con la canela y las armaduras de los sanguinarios Lope de Aguirre y sus soldados.

5. La desdicha de los magníficos indios

Los indios son seres extraordinarios de belleza formidable que no merecen de ninguna manera la desventura ancestral a la que fueron sometidos y heredan ahora. Hoy pervive su espíritu indómito en quienes así deciden denominarse y dentro de cada uno de los actuales pobladores, mestizos al fin, en distintos grados con o sin su voluntad.

La pierna silvestre sin duda es la descripción de la sensualidad física y anímica de la indianidad. Del estado corporal atlético sin “exceso de gordura”; dulce, al ser cocida en azúcar y caldo de piña; de color tostada al haber pasado por el horno; de sabor intenso al necesitarse que se la acompañe con yuca atenuante y “una tajada de silencio”, al ser cortada en rombos para degustar con efusión.

El indio maluco solo puede tener características sublimes a la vista y al gusto. Floresta, chocolate granulado, colores del ocaso, azúcar, limón y su cuerpo de harina de mandioca.

Pero la última estrofa del poema, convierte esta belleza en tragedia, haciendo referencia a la muerte progresiva de estos seres, la cual inició en 1542 con el ya mencionado Francisco de Orellana.

Aparentemente la mezcla de palmito hervido con pan blanco remojado, huevos y mantequilla con Guarayos molidos y una capa de queso para su cocción en el horno, permite alcanzar un blanco de pureza sin igual “como el corazón del palmito” y quizá por asociación, de los Guarayos también.

El limón está relacionado con la luz del sol, del cual debe quitarse la corteza para que en la limonada no quede nada amargo, y la cual debe ser hervida en almíbar para que su dulzor evite que el sol salga amargo por la muerte de indios infectados de virus Europeo.

El manjar blanco es la analogía perfecta del mestizaje. La leche europea es mezclada con el azúcar morena y “28 indias tostadas”, se le agrega sol tardío y río partido en rodajas y “se vacía en el olvido un poblado selvático más”.

6. El claroscuro amazónico

A lo largo de los poemas, las referencias a la dualidad del mundo amazónico son frecuentes. El amazonas es luminoso, prodigioso, embriagador, pero también oscuro engañoso y peligroso.

De hecho, al final de todos los poemas, Suárez se inclinará por ver lo tenebroso como conformante esencial de la tinta del escritor amazónico, que aparentemente se dedica a registrar las lobregueces que crecen cada día más, devorando la bondad de una región fabulosa.

La papaya es la síntesis del mundo natural y divino, está constituida por un barril del cielo y veinte mil mitos granulados, pero en el centro de su boca, tiene los dientes cariados.

El turismo ecológico demuestra la dualidad social. Está conformado por todos los ingredientes sabrosos y atractivos que conforman la diversión (sol, harina de rosca, raudal de enero, almendras picadas, barquitos, cocoteros y mangos entre otros); contrastados por los caimanes, antas, indias parturientas, chozas, leprosos y niños parasíticos “ingredientes para el baño dulce de este encantador paraje turístico”.

Decorado torta del libro abierto es la figura del Amazonas total, bizcochuelo en forma de libro decorado con glasé mármol reclinado contra los Andes y la otra tapa en la costa del Atlántico y amoldada a su masa, la serpiente “para que así el paraíso quede completo”, luego de haberse conocido el “bien y el mal”.

La tinta del escritor amazónico es oscura, ácida (limón y leche), tóxica (petróleo), conformada por seres que representan ambas cualidades (escarabajos, alguaciles, cepes, arañas y escorpiones); se escribe en el cielo con caligrafía renacentista que conformará “una bandada de buitres que limpiarán de carne los esqueletos de los días”. Por tanto, registra lo carroñero, oscuro, despiadado y complejo que también forman parte de la belleza rodeada de grotesco, desde el inicio de esta historia allá por esa etapa “amnésica” prehispánica y luego colonial, hasta nuestros días.

7. Bibliografía

Suárez Arauz, Nicomedes (2014) Recetario amazónico de Dios: Veintiún poemas. La Paz: Editorial 3600.

Roth, Paul B. (2003) “Entrevista de Nicomedes Suarez Arauz” En Recetario amazónico de Dios: Veintiún poemas. La Paz: Editorial 3600.

Social media disease “Social media disease” por Raphael Labaca Castro, 2017. Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic License.

por Juan P. Paredes

También llamados Generación Y, suelen reconocerse en la cultura popular como aquellos que atravesaron el cambio de milenio siendo jóvenes o aún niños. En estos días, ya puede considerarse a ese vasto grupo etario como en los inicios de la inevitable y paulatina transición social de relevo a las anteriores generaciones. Entonces, como es frecuente en la historia universal del parentesco, van surgiendo suceptibilidades acerca de cómo esa “novata” y “extravagante” multitud podría llegar a hacerse cargo del mundo.

Al ser solo una delimitación generacional vaga, lo milénial no puede ser tomado demasiado en serio para indagar supuestos atributos globales que con facilidad no superarían demarcaciones locales, culturales y sociales (esta labor implicaría buscar coincidencias, por ejemplo, entre las razones de una modelo parisina de 22 años, contratada por Chanel, con las de un joven sirio de la misma edad, enlistado en el Estado Islámico). Sin embargo, es posible encontrar rasgos no aislados entre varios individuos de esta generación. Como en otras situaciones, gente que fue expuesta a hechos similares (como desastres, enfermedades, enseñanzas religiosas, etc.), pueden presentar sentimientos y reacciones compartidas con pares ubicados en distintas latitudes. En el caso de los milénial, una práctica bastante extendida en la época de su crianza fue la exposición (mucho más intensa), a la televisión, por ejemplo y otros accesorios audiovisuales y en menor medida a los inicios del internet como fenómeno social a gran escala. En esas circunstancias, mientras más contacto haya tenido un individuo con el mainstream de los 80 y 90, probablemente tenga algo en común con equivalentes de otras locaciones y viceversa.

Ahora que los milénial están en su despertar político, los cambios en la forma de interactuar a través de los cuales pudieron ser formados y las innovaciones del Internet 2.0 parecen tener un impacto peculiar en las manifestaciones sociales vigentes. Según se observa, los movimientos de protesta ciudadana espontánea impulsados por las redes sociales exponen un sorprendente poder de convocatoria y presión coordinada que consigue resultados concretos (sobre todo en países con democracias relativamente sólidas donde la opinión pública es importante para tomar decisiones desde el Estado); sin embargo, para gobiernos inescrupulosos y sagaces, dispuestos a usar un buen aparato propagandístico y represivo, una gran congregación de personas no necesariamente es suficiente para disuadirlos de ceder en su intransigencia. En adición, es preocupante que el activismo actual, al parecer, está menos dirigido a cambiar realmente el estado de las cosas y más a establecer posiciones individuales públicas (vía internet), ante un suceso, que fácilmente es olvidado en el corto plazo, para luego retomar el estilo de vida consumista y rutinario. Ejemplos claros de estas “revoluciones de supermercado” son el movimiento 15-M o de los Indignados, el #MeToo, el independentismo de Catalunya y otros.

En contraste, es importante notar el éxito de algunos milénials (como individuos, ya no como grupos) para asumir de manera temprana y triunfante el mando en el mundo corporativo o estatal, en una época en la que la Generación X no termina de consolidarse en el poder. Dos buenos ejemplos son Mark Zuckerberg, CEO de Facebook y Kim Jong-un, presidente de Corea del Norte. El primero es la personificación del capitalismo de la vigilancia y el segundo, el líder del Estado más aislado del mundo. Son autoridades indiscutibles con aptitud para neutralizar críticas, destruir la competencia y apropiarse de luchas legítimas de origen colectivo.

En sí, el panorama colectivo actual es particularmente delicado. Cada vez más gobiernos nacionales tienen la capacidad de acceder a datos privados recolectados por dispositivos de vigilancia indiscriminada ampliamente distribuidos (smartphones, pc’s, cámaras con reconocimiento facial). Esto es más amenazante aún en el entendido de que cada una de las corrientes ideológicas clásicas (los grandiosos “ismos”), tuvo la oportunidad de reformularse como forma política oficial, de manera evidentemente decepcionante, entre finales y comienzos de siglo, para ocasionar que surjan regímenes populistas e intolerantes que no se alinean a un programa serio de gobierno y por si fuera poco, acumulan una grotesca capacidad represiva y desapego institucional, justo en el periodo culmen de descalabro ambiental al que está empujando la especie humana a este planeta, en un punto que según varios expertos, es de no retorno.

Entonces ¿Ésta es la generación que formulará soluciones a todos estos problemas?

En el mundo actual, el planteamiento de ideas y la organización de la gente parece no generar demasiadas alternativas a lo establecido. Algunos dirán que en parte es por ese mundo virtual absorbente, vigilado y disgregador que da indicios de avanzar hacia una sociedad orwelliana, con políticos al mando de un complejo estatal que tienen la destreza de insensibilizar a la ciudadanía para que no reaccione ante sus cada vez más osados excesos y con un implacable servicio de vigilancia, perfecto para predecir y manipular sus movimientos.

En compensación, lo que haría impredecibles a algunas personas, sería su capacidad de mantener distancias con el mainstream y esto permitiría alcanzar alguna diferencia. Idealmente, individuos e instituciones que usan dispositivos e internet para acumular y compartir conocimiento como nunca antes se hizo, por ejemplo; que crean sistemas informáticos que brindan estabilidad y privacidad; que logran organizarse para exigir que la inoportuna alianza entre corporaciones y gobiernos cambie la matriz productiva en orden de proteger un ecosistema autosustentable. Sin embargo, no necesariamente es el caso. La victoria del Brexit demuestra que vulnerar al gobierno de la nube es posible; pero atacar sin tener un proyecto con visión, realmente puede empeorar las cosas.

Lo que se forje al fin, cuando la sociedad transite entre las generaciones XYZ, será determinante para definir si se empoderará totalmente la cibernética corrupta y si la situación podría llegar a ser (en lenguaje del mainstream), como la que se presenta en la película Ready Player One (2018), de Steven Spielberg o la de Matrix Reloaded (2003), de las hermanas Wachowski. La diferencia no es sutil, la capacidad de maniobra de la resistencia, en la primera, es diametralmente mayor a la de la segunda, donde las revoluciones ya no se hacen para generar cambios que logren un mejor acuerdo de convivencia entre grupos sociales; sino que es un proceso previsto y tolerado por la máquina para actualizar su sistema operativo pre-configurado para tenerla con el control por siempre.

pluralismo © geralt, 2018. Pixabay License

por Juan P. Paredes

El siguiente ensayo expondrá algunas definiciones del pluralismo, evaluará cómo estos conceptos son abordados en Bolivia y en Santa Cruz desde la ciudadanía y sus ejercicios políticos y a partir de ello, intentará responder a la cuestión de la viabilidad de esta forma política en panorama adverso.

1. Definiciones de pluralismo

El pluralismo puede ser entendido como un sistema por el cual se acepta o reconoce la pluralidad de doctrinas o posiciones (Diccionario de la Real Academia Española). Pero como se apreciará a continuación, el pluralismo como visión social contradecirá las antiguas teorías del Estado Moderno forjado a partir del concepto de razón universal teorizada por Hegel y Weber (Feldis, 2009, p. 176 y Arnold, 2006, p. 16). En un contexto de gran diversidad cultural a escala global, con grandes avances que han derrumbado las barreras a la movilización y la comunicación a distancia, la globalización, que logra al mismo tiempo una homogeneización de los rasgos modernos a niveles masivos, es impulsora de procesos de migración y relacionamientos varios entre culturas diversas, que a pesar de poseer en muchos casos intereses comunes de cara a la economía de mercado (búsqueda de empleo, educación, necesidades de afecto, salud, ejercicio político) sufren choques culturales fuertes a partir de sus prácticas y modos de alcanzar esos intereses, degenerando en un etnocentrismo radical. Las culturas presentes en los distintos países inician procesos de cuestionamiento al antiguo concepto de Estado Nación desgarrado entre un relativismo cultural y etnocentrismos radicales.

De cara a esta crisis del Estado, María G. Amilburu (2011) sostiene que el pluralismo es un intento de superar los errores tanto del etnocentrismo como del relativismo cultural a partir de un concepto teleológico de naturaleza humana que viabilice la convivencia entre distintos. Esto implica suponer que existen principios éticos universales que pueden defenderse a través de la diversidad cultural, pero sin que esto implique creer que bajo todas las particularidades representadas por la cultura, la naturaleza humana solo se encuentra en el campo biológico, invariable y estático. La cultura dinámica y caprichosa es parte constitutiva del hombre y si es que existe algún concepto de naturaleza, de acuerdo a la clásica idea aristotélica, ésta debería explicar tanto los aspectos dinámicos y estáticos del ser, es decir, tanto lo biológicamente constante como lo culturalmente aleatorio. De hecho, algunos autores consideran la naturaleza humana como ligada más bien con la dinámica cultural, cuyo fin no puede desentrañarse sino al final de los actos del ser y no como simple promedio de su experiencia. En este entendido, lo bueno y conveniente para el hombre no es determinado por una uniformización de sus actos por sobre las contingencias de su comportamiento distinto; sino a partir de su capacidad de relacionarse con el otro diferente y hallar el modo de convivir y aprender mutuamente de sus experiencias. Eso es pluralismo.

El antropólogo Clifford Geertz plantea la comprensión de fenómenos concretos renunciando a encontrar ideas universales que definan el hombre como tal (Ardevol, 2001). Pero contrariamente a lo que podría deducirse de su pensamiento social, las ideas políticas de Geertz defienden la necesidad de generar un dialogo entre las culturas afrontando problemas comunes mediante el aprendizaje entre congéneres disímiles, sin disipar la divergencia. Por tanto, aunque suene irónico, es solo a partir de la particularidad que puede convenirse en una “universalidad viable”. Como se aprecia, Geertz, no aboga por una homogeneización de la vida social; sino por una retroalimentación entre los diferentes enfoques. Un dialogo posible y necesario entre disparejos. Un ejemplo de Geertz, es la preocupación por el orden social y el divorcio entre las leyes y los actos que son temas comunes a partir de los cuales podrían conversar un antropólogo y un abogado con ejercicios laborales y visiones de mundo distintas.

“Lo que necesitamos, apunta, es una conciencia creciente, más exacta, de lo que al fin y al cabo, una disciplina puede ofrecer a la otra” (Ibíd).

Al formar parte de una subjetividad etnocéntrica mayor que nuestra propia subjetividad, algunos autores creen que un cierto etnocentrismo no solo es inevitable; sino que no es necesariamente malo, siempre y cuando no sea descontrolado, derivando en racismo violento, para evitar su destrucción ante una globalización homogeneizante. Claude Lévi- Strauss es defensor de este planteamiento.

“Esta diversidad resulta del deseo de cada cultura de resistirse a las culturas que la rodean, de distinguirse de ellas. Las culturas para no perecer frente a los otros deben permanecer de alguna manera impermeables” (Lévi-Strauss citado en Aguilera Portales, 2002).

Richard Rorty (más radical), sostiene que es preferible ser “francamente etnocéntrico” y asumir que no “podemos salir de nuestra piel” para acceder al mundo de la razón y la universalidad.

Clifford Geertz calificará tanto la posición de Rorty como la de Lévi-Strauss como:

“Una rendición apresurada al bienestar de ser simplemente nosotros mismos, cultivando la sordera y maximizando nuestra gratitud por no haber nacido vándalo, o ik” (Clifford Geertz citado en Ibíd).

Como se exponía, Clifford Geertz aboga por una predisposición a la comunicación entre las culturas, a un enriquecimiento de las percepciones que acerquen a los que piensan distinto en vez de un encierro en la subjetividad aislada. Pero a medida que los niveles de agrupamiento social se van alejando del individuo a niveles de grupo y estos grupos a su vez en un conjunto de grupos, se va haciendo más difícil encontrar universalidades capaces de cohesionar las aspiraciones individuales y las normas grupales; sin embargo a pesar de ello, se han logrado consensos históricos. El único modo de alcanzar la organización social, es a partir de la búsqueda de intereses comunes. El antecedente más exitoso es la Declaración de los derechos del hombre y el ciudadano y posteriormente su heredera, la Declaración de los derechos humanos.

Es probable que el mayor consenso de todos sea la lucha por la libertad. El hombre a través de las culturas procura la reproducción de su vida alcanzando los fines que su visión de mundo le permiten trazarse. Pronto sabrá que si estos fines afectan la vida de otros a su alrededor será algo difícil de lograr, ya que ellos buscan lo mismo tal vez sin perjudicar al otro. Incluso aquellos que creen que su opresión está justificada ante la brutalidad de su abusador buscarán el modo de conseguir la libertad por la fuerza o de ejercerla en secreto, (salvo horrendas excepciones). Por tanto, a la mayoría no le gustará ser considerado inferior que alguien y menos ser esclavizado bajo esa fundamentación, aunque algunos no tengan problema en discriminar y esclavizar y otros en ser oprimidos con engaños o autoengaños. La mayoría no querrá ser juzgado por otros sin que se le permita una defensa frente a los motivos de su imputación, circular libremente explorando la vida en diferentes latitudes, identificarse y formar parte de una colectividad, tener propiedades y los medios de procurarse la reproducción de su vida y los motivos que le dictan la subjetividad y la cultura.

Estos son conceptos a partir de los cuales un dialogo entre culturas es posible.

Jean Paul Feldis en Bolivia realizara un rastreo de las formas de pluralismo y sus implicaciones a lo largo de la historia europea y americana en un contexto local en el que el viejo Estado – Nación era desmantelado en nombre de violentas protestas propulsoras de un plurinacionalismo despótico. Feldis expondrá pertinentemente formas de pluralismo que están basadas necesariamente en una búsqueda de dialogo y predisposición del orden social por parte de los ciudadanos; en contraposición a falacias etnocéntricas y autoritarias retocadas como pluralismo. Tal vez en oposición, la propuesta de descolonización metodológica de Denise Arnold (op.cit) haciendo hincapié en la teoría de Kuhn acerca de los paradigmas como “construcciones discursivas que no pueden traducirse entre sí”, su visión política de las metodologías de investigación como forma de plantear la reconfiguración de las relaciones de poder de una sociedad y su oposición al control de la diversidad que se hacía dentro el Estado de Hegel, cae en un relativismo cultural conflictivo al no proponer diálogos entre las metodologías de la sociedad moderna y las propuestas metodológicas postmodernas y participativas indígenas que propugna.

Una de estas visiones sostendrá que un verdadero pluralismo tiene raigambre social, que emana de las manifestaciones ciudadanas con voluntad democrática, con capacidad de autorregulación, interrelación grupal y respeto a instancias supra – grupales (Estado y organismos supraestatales) evitando de este modo tanto el atropello sobredimensionado del Estado sobre los individuos y al mismo tiempo el desborde anárquico de los mismos.

“Se trata de una forma de ‘federalismo social’, opuesto al federalismo político, simple asociación entre unidades políticas. El federalismo social es un principio de organización social del centralismo político y del individualismo; postula un pluralismo de una sociedad constituida por una red ordenada de agrupaciones intermediarias entre el individuo y el estado. Cada agrupación tiene su dominio de acción, personalidad, finalidad, capaz de auto-organizarse, subordinada al bien común. Favorece una descentralización hacia las unidades locales, pero no propiciada por el estado central, mediante la delegación o transferencia de responsabilidades. La acción política y legislativa no se limita a la ciudadanía o al ámbito territorial del estado nacional” (Felids, op.cit. p. 178).

Entre las formas de pluralismo existirá un pluralismo radical y uno atenuado. El radical sostendrá que el Estado solo puede aprehender las normas e instituciones ya creadas por la sociedad civil lejos de ser fundadas e impuestas por el Gobierno, admitiendo de este modo la diversidad normativa sobre su territorio. El pluralismo atenuado permitirá la existencia de un Estado que admite la presencia de poderes sociales distintos a los suyos, dentro los cuales se defienden tanto los derechos colectivos como los individuales en contexto de economía de mercado (Ibíd. 187-190).

2. Bolivia: entre la pertinencia y la falsedad

Las bases que se deben estructurar para lograr que el pluralismo social se cristalice en un coherente pluralismo político y jurídico es la apertura a la intersubjetividad por parte de los ciudadanos a la que hacía referencia Clifford Geertz. Inicialmente fue el liberalismo europeo el que al defender obsesivamente las libertades, protegía como uno de sus postulados fundamentales la libertad de expresión, el derecho que tiene todo ciudadano de manifestar sus ideas independientemente de su situación social. El liberalismo surgió en un contexto de opresión caprichosa de las jerarquías que monopolizan los poderes y restringían a su entorno los mecanismos de la adquisición de atribuciones, así como el derecho de ejercer sus libertades. El proceso de liberalización de la sociedad fue posible gracias a la solidaridad intelectual de aquel entonces, que postuló sus ideas convenciendo de su conveniencia a la vecindad y haciéndose del poder para construir eficientemente estas reformas. Defendiéndose desde el Estado la igualdad del individuo ante la ley y la procura de su propio bienestar, la economía, la educación y la salud.

Pero a pesar de que la ley defendía efusivamente la libertad de pensamiento de los ciudadanos, muchos liberales no pudieron comprender el alcance intercultural que podía tener este principio (ejemplos históricos son la esclavitud africana en pleno ejercicio del liberalismo norteamericano, el desprecio racista de muchos liberales ibero americanos hacia los indios). El pluralismo puede ser interpretado desde cierta perspectiva como la trascendencia del liberalismo hacia la interculturalidad. El pluralismo implicaría respetar las normas y criterios de los distintos pensamientos socio-culturales, sin afectar los derechos humanos del cuerpo social y en base al consenso de los pensadores. Esto implicaría respetar tanto derechos colectivos como individuales.

En Bolivia el proceso de liberalización social tuvo menos éxito que en otros lugares, no logrando superar la caracterización de un liberalismo aparente y contradictorio. Al parecer son los mismos obstáculos los que la sociedad boliviana atraviesa actualmente respecto a la implementación del pluralismo político en la actual Constitución Política. Desde este punto de vista puede comprenderse cuales son los avances y retrocesos de la sociedad boliviana respecto a este pensamiento.

Si bien desde la década de los 90, a partir de manifestaciones legitimas de grupos sociales que se consideraban a sí mismos diferentes desde el punto de vista étnico a la nacionalidad que postulaba el Estado boliviano bajo el concepto de ciudadanía, la República realizó una reforma constitucional en la cual admitía el carácter multiétnico y pluricultural de sus ciudadanos, aunque esta diversidad no se hallaba reflejada en la articulación del régimen interior del texto constitucional. También en el mismo periodo el Estado aparentemente reconocía agrupaciones ciudadanas formadas en la sociedad civil (denominadas Organizaciones Territoriales de Base) como poderes alternos capaces de fiscalizar la acción pública en un proceso de municipalización denominado “Participación Popular”. Pero fue en realidad la constitución del año 2009 la que generó una polémica teórica con la incorporación de la plurinacionalidad al Estado otorgando el reconocimiento de nivel de Gobierno a los pueblos indígenas bajo sus usos y costumbres así como ciertos principios aparentemente reconocidos por ellos a los valores de la Constitución Política, incluyendo además organizaciones de la sociedad civil como los “Movimientos Sociales” a manera de formas alternativas de cogobierno con el Estado.

Aunque el pensamiento oficial y algunos pensadores cándidos ven a esta Constitución como una estructura política paradigmática a nivel global respecto a los avances del pluralismo político, existen contradicciones evidentes entre lo que se predica y lo que se logra. Evidentemente el pluralismo fue utilizado para encubrir una dominación y distintas formas de abuso sobre los ciudadanos, exacerbando un etnocentrismo y un clasismo atroz, garantizando este proceso con el encubrimiento de organizaciones de clases bajas y pueblos indígenas, manipulados ideológicamente y sobornados económicamente como cuasi grupos paramilitares de choque. Esta tergiversación solo puede poner en peligro la credibilidad del pluralismo.

Al nacionalizar las empresas estratégicas de la economía boliviana, se percibió un aparente manejo útil de las finanzas públicas y un respeto por el sector privado. Pero actualmente estos procesos se han comenzado a evidenciar como una destrucción progresiva y lenta del sector privado espontáneo, copado cada vez más por el sector público a través de expropiaciones o simplemente de extorsiones a los principales productores para alinearse a las estrategias gubernamentales (a veces en contradicción a la eficiencia productiva), con el objeto de no perder lo que queda del beneficio privado. Otra estrategia es la usurpación de negocios rentables por personeros de Gobierno o afines en calidad de privados, como modo de disimular el lento exterminio de lo privado. Esto no apunta a un pluralismo económico; sino a un totalitarismo de características socialistas que fomenta la ineficiencia de las empresas públicas.

Al leer la Constitución y revisar las declaraciones oficialistas se podría pensar que desde el comienzo del Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) se protegió la libertad de expresión en el territorio boliviano. Pero evidentemente aplicando la misma metodología que se usa para copar el sector privado, los medios de comunicación son usurpados de la misma manera, o son amedrentados con intención de impedir que contradigan disposiciones gubernamentales, muy al estilo de las dictaduras clásicas. Y ante cualquier amenaza opositora viable que ponga en peligro el manejo del poder por parte del MAS, existe el uso de la justicia para desestabilizar cualquier discurso contradictorio a la política estatal, reprimiendo con casos judiciales muy forzados y hasta falseados por parte de la estrategia estatal.

Estos ejemplos demuestran que lejos de ejercerse un pluralismo social y antropológico en Bolivia se usa este hermoso concepto para satisfacer intereses perversos y manipulación de las grandes masas empobrecidas y con carencias educativas. Pero lamentablemente las características culturales de la ciudadanía boliviana son las adecuadas para lograr esta tiranía feroz.

Desde la educación en el hogar, se encuentra un desequilibrio que ondula entre cierto autoritarismo en el comportamiento de los padres y un lisonjeo pragmático hacia los hijos descontrolados. Los padres no suelen tener predisposición de comunicarse con los niños, de entender su pensamiento naciente. Los niños suelen ser reprimidos brutalmente sin ser comprendidos o mimados como forma de eludir la difícil labor de introducir conceptos en su mente. Al tener un impulso egoísta y expeditivo de superviviencia (llanto, caprichos, curiosidad, transgresión de normas) y constituirse muchas veces en una incomodidad, a los niños no solo se les enseña que tienen que pensar en no perjudicar a los demás para satisfacer sus propias necesidades; sino que se los suele reprimir sin explicación ni comprensión de sus propias necesidades. Si la voluntad del niño y su capacidad de ejercerla no son dañadas de un modo profundo (introversión producto de una represión infantil), el chiquillo entiende que para conseguir lo que quiere tiene que arrebatarlo con artimañas lisonjeras o autoritarias, justo al modo que lo criaron. Primero vence a sus padres-maestros y posteriormente se lanza en una lucha encarnizada contra la sociedad, atropellando todo aquello que no comprende y ejerciendo la contrariedad que le ejercieron sus padres contra grupos socio-culturales distintos.

La incapacidad empática y la despreocupación por el orden social son el producto de un egoísmo o imposibilidad de distribución por parte de aquellos que tienen (recursos materiales y espirituales) hacia los que no. Ya sean padres de familia, maestros, clases altas, élites intelectuales, partidos políticos.

Se entiende que un grupo pluralista debe esparcir sus ideas entre la gente, tomar el Estado en un marco democrático e implementar el pluralismo en la educación pero también ejercerlo en la vida ciudadana con capacitación y en caso de necesitarse (como último recurso), con castigos racionales. De lo contrario la ola de autoritarismo que rige nuestras sociedades se esparcirá manteniendo a la ciudadanía presa de grupos resentidos, distorsionadores, que venden utopías para satisfacer su ambición jerárquica, (desde la iglesia, cruzando desde la economía de mercado, la democracia de derecha, el fascismo y el socialismo).

De este modo también el pluralismo es usado por la Iglesia Católica para ocultar intereses jerárquicos y “visiones privilegiadas de mundo” que destrozan todo pluralismo. En el Discurso al mundo de la cultura y la clase dirigente en Santa Cruz, Juan Pablo II decía no querer juzgar las especificidades culturales de cada pueblo; sin embargo intenta que éstas se adapten a la doctrina social de la iglesia. De modo que a la inversa, la evangelización debe nutrirse también de los elementos culturales que le sean útiles a sus intereses. En ese sentido interpreta que la historia de Bolivia expresa una clara manifestación de la inspiración cristiana que contribuyó al progreso cultural pluralista del país. Distorsión de lo que realmente ocurrió con muchas culturas actualmente desaparecidas bajo un sincretismo cristiano.

Pero, fieles a los consejos y métodos sugeridos por Juan Pablo II en 1988, la clase dirigente cruceña de la primera década del 2000 también usó el pluralismo para lograr encubrir su propia jerarquía social. Los fundamentos de su movimiento fueron la grotesca estructura centralista del Estado y su diferenciación étnica como justificación de una estructura política autónoma regional.

Evidentemente, aunque en sus artículos 4, 5, 7 y 8 el texto constitucional aprobado por el MAS esclarece de manera teórica el respeto que el Estado Boliviano tiene por la diversidad sociocultural del territorio, autodenominándose “Social Unitario de Derecho Plurinacional con Autonomías”, el Gobierno central aglutina descomunalmente 83 competencias, por ejemplo, España tiene solo 32 competencias exclusivas (Urenda, 2010), entre las cuales se encuentra el manejo de la policía, políticas del sistema de educación y salud, políticas generales de desarrollo productivo, políticas generales de vivienda, áreas protegidas, etc. Reservando para los niveles inferiores de Gobierno solo competencias de infraestructura y protección de patrimonio. Esto no demuestra un espíritu de ejercicio plural para el manejo de la política estatal. Ante tal injusticia cometida contra regiones de las cuales el Gobierno central extrae la mayor parte de sus recursos financieros sin permitir su propia autodeterminación es que en Santa Cruz se propusieron varias propuestas descentralizadoras.

La propuesta de Nación Camba y las posteriores propuestas autonómicas también utilizaron frecuentemente algunos discursos pluralistas, pero sus intereses además de políticos eran también clasistas y etnocentristas. Trataban de forzar una inclusión de migrantes andinos nacidos en tierras bajas, clases bajas cruceñas y pueblos indígenas dentro el concepto “camba” con el objeto de obtener apoyo masivo a su proyecto político cuya ejecución garantizaría sus intereses de clase e identidad cultural (“Nación Camba: Sin Caudillos ni capuchas”, 2001). Pero de manera más franca, el libro Las Raíces de la Autonomía Cruceña de Daniel Dory (2009) plantea la visión social que este grupo maquillaba como pluralista. Dory deliberadamente homogeniza lo cruceño asimilado a lo hispanista, disolviendo los rasgos indios en los criollos, subordinando los intereses de clases desfavorecidas a los de las privilegiadas y sobre todo identificando lo cruceño con lo autonómico, a pesar de existir una diversidad de ideologías posibles en el interior de este conglomerado.

3. ¿Es viable el pluralismo político en Bolivia?

Aparentemente el sistema político boliviano a través de la historia ha divagado por extremos radicales que por un lado trataron de establecer políticas sociales desde el Estado pero restringiendo algunas libertades ciudadanas; o por el contrario dejando a la sociedad civil desregulada en contexto de fuertes asimetrías sociales. Esto revela por un lado una fuerte carga despótica en aquellos que logran ejercer el poder político y económico; y por otro lado, cierta incapacidad de ejercicio ciudadano informado, de auto-regulacion social, que sustentaría un pluralismo, como freno a los intereses políticos abusivos y a la anarquía social.

Jean-Paul Feldis en su curso de sistemas políticos cruceños realizará una clasificación de los modelos de sociedad existentes actualmente en Bolivia dividiendo las tendencias en dos grupos: Aquellos que buscan mantener las estructuras y el rol de Bolivia como país capitalista dependiente y aquellos que buscan operar un proceso revolucionario socialista.

Tanto el actual Movimiento al Socialismo como los partidos de oposición de derecha defenderían la primera tendencia, ya sea achicando el Estado divorciado de necesidades sociales o inmiscuyéndolo de manera arbitraria y contraproducente en las mínimas actividades de la sociedad civil. No existe una visión progresista de la sociedad que en base a alianzas ciudadanas produzca un auténtico pacto social de cooperación pluralista para crear un universo económico coherente de posicionamiento estratégico de cara a la economía globalizada. El Estado Boliviano jamás habría ensayado una auténtica economía social de mercado, como una forma de auto-regulación civil de intereses grupales e individuales alcanzando mejoras del nivel de vida, sin demasiado intervencionismo estatal, aunque con la protección de la igualdad, libertad ante la ley y la garantía de ciertos servicios sociales.

Ante semejante panorama desolador, el pluralismo tiene viabilidad. La lucha histórica por la libertad del hombre es admirable. Siempre hubo individuos capaces de organizar una resistencia sagaz a la mejor opresión estructurada con comodidad sobre pueblos despojados de materia y espíritu. La sociedad civil actualmente está organizada en colectividades que todavía no logran ser desmanteladas por la maquinaria oficialista, ya sea en sindicatos, ya sea en grupos empresariales, religiosos, vecinales, fraternales, de economía informal, posesión de territorios étnicos, etc.; solo se deben formalizar las relaciones intersectoriales y extraestatales a partir de una autentica búsqueda de visión compartida de desarrollo local. Pero eso sí, allí sí que deberá existir pluralismo. Para ello se necesitan dos cosas. Voluntad política y un cambio radical de mentalidad. En realidad ambos procesos van juntos. Al comenzar a difuminar una idea oportuna se adquiere poder y mientras se consensua una visión de futuro se operacionaliza la forma de alcanzarla. La política boliviana de los próximos años debe encaminarse a un auténtico proceso de pluralismo social como forma de legitimar un pluralismo político autentico ante el inevitable desgaste y conflicto que produce el manejo tiránico irónicamente antipluralista del actual sistema político manejado por oficialistas y opositores. Quizá Santa Cruz es el universo propicio para intentar este ejercicio, planteándose la necesidad de presentar una visión política alternativa a la brutalidad impuesta por afuera y por dentro.

4. Bibliografía.

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Amilburu Maria G (2009). “Cultura” En Philosophica: Enciclopedia filosófica on line. Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Roma. Recuperado en 2014 de http://www.philosophica.info/index.html Ardevol, Elisenda (2001). Orden y sentido: Los fundamentos culturales del derecho en la antropología interpretativa de Clifford Geertz. Madrid. Recuperado en 2014 de http://cv.uoc.edu/~grc0_000199_web/pagina_persona/eardevol_online_pub_cat.htm

Arnold Denise (2006). “Metodologías en las ciencias sociales en la Bolivia postcolonial: Reflexiones sobre el análisis de los datos en su contexto”. En Pautas metodológicas para investigaciones cualitativas y cuantitativas en ciencias sociales y humanas. Cuarta edición. La Paz: PIEB.

Discurso de Juan Pablo II al mundo de la cultura y la clase dirigente de Bolivia (1988).

Dory, Daniel (2009) “Las Raíces Históricas de la Autonomía Cruceña: Una Interpretación Política”: En: Construyendo Autonomía N° 13. Santa Cruz de la Sierra: Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz.

Feldis, Jean-Paul (2011) Sociología jurídica: En época de caos. Segunda edición reformulada. Santa Cruz de la Sierra.

“Nación Camba: Sin Caudillos ni capuchas” (8 de febrero de 2001) En El Deber. Santa Cruz de la Sierra. p.A8

Urenda, Juan Carlos (2010). Hacia la reconducción del proceso autonómico: Proyecto de reforma constitucional del régimen de distribución de competencias. Recuperado en 2014 de http://eju.tv/2010/07/proyecto-de-reforma-constitucional-elaborado-por-juan-carlos-urenda/

Huye © Universal Studios, 2017. Copyright.

por Juan P. Paredes

Si no viste la película Get out! (2017) de Jordan Peele, no deberías leer este artículo; si la viste, tal vez te estés preguntando qué porra fue todo eso, ¿en serio se llevó el Oscar a mejor guion original?, pues sí, y aquí me propongo comprender por qué.

La idílica pareja intercultural (hombre afrodescendiente, mujer caucásica), símbolo de una ciudadanía plural, libre de prejuicios ilógicos, se propone conquistar la sensibilidad del espectador al inicio del filme, hasta que un viaje del novio a la casa de sus futuros suegros nos va demostrando que nada es lo que parece; de hecho, es lo peor, como en toda película de terror.

Un ciervo atropellado accidentalmente con un auto sirve como premonición para el incauto protagonista: el agresor se convertirá en víctima. La empalagosa amabilidad de la familia de su novia, aparentemente empática con la causa afroamericana, va lentamente degradando hasta el descubrimiento de que todos sus miembros (así como su novia) son una ingeniosa y cruel reformulación de la rapacidad supremacista del abuelo, un neurocirujano pro-nazi que descubrió como permanecer vivo a través del traspaso de su mente a otro cuerpo, (sí, esa es la parte fantástica). Sorprende la revelación de que el falso amor de la novia fue simplemente parte de un perverso reclutamiento para que el protagonista se convierta en el recipiente del cerebro de un allegado a la familia, al igual que el jardinero y la encargada del servicio (afrodescendientes), lo son del abuelo y la abuela.

Esta disparatada historia que parece inventada por un individuo con paranoia derivada de haber sentido fuertes agresiones culturales; o por el contrario una mofa muy ácida creada en la comunidad afrodescendiente también para afrontar el ambiente de hostilidad racista que existe en Estados Unidos, puede ser vista, justamente, desde estos dos ángulos ejemplificados: entre el miedo y la sátira.

El trasfondo inmediato es evidente. Desde la abolición de la esclavitud, atravesando la lucha por los derechos civiles, hasta la elección del primer presidente afroamericano, parecía percibirse la culminación de un duro y largo proceso de integración ciudadana por encima de los prejuicios racistas. Los dos periodos presidenciales de Barack Obama hicieron creer a algunos incautos afrodescendientes que el entendimiento plural no daba marcha atrás. Pues bien, al igual que la figura de la película de Peele, todos aquellos que empezaron a sentirse cómodos con la “hospitalidad blanca” se llevaron una cruenta sorpresa: las cosas eran mucho peor de lo que se pensaban.

Los trastornados antagonistas jamás en toda la película pronuncian alguna ofensa racista explícita, incluso en el clímax de la violencia; la sutileza del lenguaje es tan extraordinaria que, a pesar de generar un ambiente de tensión con sugerentes ambigüedades, jamás encienden la alerta que haría que nuestro enamorado galán se ponga a resguardo. De estos desquiciados se deduce un racismo distinto al que estamos acostumbrados, donde se busca de manera inmediata y notoria destruir al otro por su forma de ser, sus rasgos físicos y culturales; en este caso, los blancos se adaptan a una situación en la que este otro ya se ganó su espacio y en realidad se sienten entre ofuscados e intimidados por su carisma (espiritual y físico), por tanto, desean destruir esa mente y apropiarse de su cuerpo.

En la Norteamérica de hoy, donde gracias a la extensa comunidad de migrantes de todas partes del mundo, ser racista hasta hace poco se estaba convirtiendo en tabú, el subconsciente de los herederos de este sentimiento mimetizó una nueva forma de agresión, que consiste en no atacar manifiestamente la naturaleza del otro; sino, crear barreras no tan sutiles para aceptarlo solo cuando éste se aculture a su imagen y semejanza. De esta manera se evita que la aculturación inversa sea más fuerte y se recibe del otro solo lo conveniente. Véase el caso de los descendientes irlandeses, entre otros parias del pasado, ahora asimilados como americanos blancos.

La segunda manera de ver este filme, el de la sátira, está estrechamente relacionada con la profesión del escritor y director del largometraje, quien no tan irónicamente, es comediante.

El amigo del protagonista, el necesario bufón desbocado, amante de las teorías de conspiración absurdas y con graciosos delirios de grandeza, es el inesperado héroe de la trama. No solo porque sus advertencias disparatadas al protagonista sobre los riesgos de visitar a sus futuros suegros blancos resultan ser la hipótesis que más logra acercarse a la realidad posterior; sino porque realmente él es el que da el paso decisivo, ante la incredulidad de las autoridades, para sacar a su amigo de ese infierno sangriento en el que estaba metido, con un gracioso reclamo final en el que le recuerda que se lo advirtió.

Así es, la realidad es tan o más absurda que la ficción. Hasta hace unos años, estos exagerados individuos eran ridiculizados o criticados en los medios de comunicación, precisamente porque entorpecían el proceso de pacificación entre culturas. Pues, la ironía del asunto demostró que sus comentarios escépticos respecto a la integración no estaban para nada descabellados, o sino, observemos lo que constituye la presidencia de Donald Trump respecto al pluralismo como forma de manejar el poder.

La risa es un acto social que puede usarse como medio de inclusión o exclusión. En el primer caso, la risa brota del sentimiento de invulnerabilidad. Cuando uno se encuentra atribulado, no puede abandonar la sensatez, pero al sentirse protegido e identificado con otros, puede permitirse el surgimiento del jolgorio, que es la consolidación de la inserción en el grupo. De modo opuesto, y como siguiente paso al blindaje social del que brota la diversión, la risa puede convertirse en una forma de agresión, que, al estar envuelta en regocijo, encubre bien su verdadero propósito, que es producirle a alguien todo lo opuesto a diversión: aquel que no encaja en mi visión ni la de mi grupo.

Esto se resume en la frase: ¿Se ríen con él o de él? Bien, antes nos reíamos de él, pero ahora, con él.

Apuntes para la historiografía de Andrés Ibáñez © Juan Pablo Paredes Daza, 2018. Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International Public License. El fondo de la imagen es de FreeCreativeStuff, 2017. Pixabay License.

por Juan P. Paredes

Andrés Ibáñez fue hijo del doctor Francisco Bartolomé Ibáñez, acaudalado habitante de Santa Cruz de la Sierra que dirigió la Prefectura cinco veces. Su madre fue Carmen Santibáñez Gil, posiblemente una religiosa que vivía en Cochabamba, ciudad en la que nació Andrés, según se extracta de su acta de matrimonio con Julia Serrano. Hay versiones, sin respaldo documental declarado, de que otras mujeres pudieron ser las madres de Andrés y que nació en Pailas.

Se infiere de la misma fuente que estudió en Sucre su educación colegial y prosiguió sus estudios universitarios en la Facultad de Derecho de la Universidad San Francisco Xavier de esa ciudad, graduándose en 1868 o 1869. Antes de esto, en 1862 y a muy temprana edad, contrajo matrimonio con Julia Serrano, nieta del doctor Mariano Serrano, primer Presidente del Congreso Inaugural de Bolivia. Posteriormente aparece casado con la cruceña Angélica Roca en Santa Cruz de la Sierra. Se le conoce una hija legítima llamada Leocadia Ibáñez, que según Pérez Velasco (1972), fue de su primer matrimonio. Es probable que haya tenido hijos naturales con otras mujeres.

Al parecer, en 1868 fue elegido munícipe en Santa Cruz de la Sierra, aunque la información es endeble. Probablemente en 1872 fue nombrado diputado nacional por esta capital, siendo nuevamente electo en 1874 ante la derrota de su homólogo el doctor Antonio Vaca Diez (político y exitoso empresario ligado a la exportación de la goma elástica). Esta es la época en la que se formó el Partido Igualitario, ante un altercado discursivo entre los dos candidatos, en el que Ibáñez sacó ventaja quitándose la levita y los botines acharolados para ponerse la chaqueta de trabajador y caminar descalzo, a manera de identificarse con las masas artesanas al grito de ¡Todos somos iguales!, granjeándose la adhesión de gran cantidad de gente.

Terminada su gestión legislativa, en Santa Cruz presentó abierta sedición al gobierno del doctor Tomás Frías (de tendencia liberal) y su prefecto, don Ángel Maria Aguirre, secundando las revueltas de los partidarios del opositor doctor Casimiro Corral, que en marzo de 1875 se realizaron en Cochabamba contra el Gobierno Nacional. Probablemente, el 26 de marzo Ibáñez plantó su ejército en las Pampas del Trompillo (ahora aeropuerto) donde fue batido por las tropas gubernamentales a cargo del coronel Marcelino Gutiérrez. De la misma manera, una segunda rebelión del caudillo fue combatida en un lugar denominado “Pozo de los Pororós”, cerca al Guapay, esta vez por las tropas del coronel Ignacio Romero, posiblemente el 6 de noviembre del mismo año.

Después de estar un tiempo en la clandestinidad, Ibáñez salió nuevamente a la luz pública ante la convocatoria a elecciones generales con declaración de amnistía para los exiliados políticos. Decidió hacer campaña por el binomio Hilarión Daza – Jorge Oblitas en contra de los contrincantes J.M. Santibáñez y Belisario Salinas. El motivo de este acercamiento fue probablemente la amistad que Ibáñez tuvo con Oblitas mientras realizaba sus estudios en Sucre; también existen versiones, no suficientemente corroboradas, de que no solo conocía también a Daza, sino que era “amigo” del militar (Ibíd. y Otazo, 1917). En todo caso, esta conexión es curiosa puesto que Daza se destacó por ser un militar desleal, sin visión de gobierno definida, con claro desprecio por el sistema democrático e incapacidad de gestión. Probablemente la afinidad estuvo determinada simplemente por el pragmatismo.

El 4 de mayo de 1876, Daza da un golpe de Estado antes de la verificación de los comicios, toma violenta del poder a la que Ibáñez llamará posteriormente “la revolución de mayo”. En Santa Cruz no se tuvo noticia de este hecho hasta bastante después, por lo que se realizaron las elecciones con relativa normalidad, las cuales arrojaron el resultado de triunfo del general Daza con amplio margen, situación obtenida presumiblemente por el arrastre popular que poseían los igualitarios.

Sorprendentemente, Daza nombra como prefecto de Santa Cruz a un opositor de los igualitarios, el doctor Demetrio Roca. Como revela un documento igualitario del momento, éstos nunca admitieron este hecho; sino que creían que el coronel Romero, en su calidad de comandante general del departamento, nombró a Roca prefecto “por si y ante si” (Los Cruceños, 1876). Igual, el propio Ibáñez confirma esta posición en carta al mismo Roca (Ibáñez, 3 de noviembre de 1876). ¿Esperaba Ibáñez tal cargo por su colaboración en la campaña electoral del general?, ¿deslealtad de Daza hacia los igualitarios?, ¿revelación de algún de tipo de desconfianza frente a su caudillo y éstos?

Ante esa nueva autoridad los igualitarios plantearon una rotunda oposición, con reuniones incendiarias y numerosas, engrosadas por sus vastos simpatizantes. Sostenían que Roca y Romero conspiraban contra ellos, desprestigiando al partido popular frente al Gobierno. A estas alturas, posiblemente Daza, inficionado por Roca, tenía gran desconfianza hacia el caudillo y sus igualitarios que engrosaban sus filas en contra de la autoridad por él asignada, así que se decidió a apresarlo probablemente el 22 o 29 de agosto, con planes de llevarlo a ser juzgado hasta la ciudad de La Paz.

El 1º de octubre, la impaga guarnición de soldados que tenían que escoltar al caudillo en el inmenso y complicado trayecto hacia la ciudad andina (presumiblemente sin la asignación de los pertrechos mínimamente necesarios para lograr tarea semejante), se amotinó, tal vez incentivada por una oferta de soborno hecha por los familiares de Ibáñez. Al enterarse, el coronel Romero fue a poner orden, arma en mano y al no retroceder en su ofensiva fue baleado por los soldados hasta la muerte. Según se dice, la paga de los haberes debidos a la guarnición fue otorgada personalmente por la misma Angélica Roca, esposa del caudillo (Pérez Velasco, op.cit).

Al día siguiente, Ibáñez ya liberado fue proclamado prefecto del departamento, por un número considerable de ciudadanos, ante la ausencia de las autoridades constituidas que huyeron rápidamente fuera de la ciudad después de la noticia de la rebelión de los militares. En su discurso de posesión, Ibáñez exclamó su apego y admiración al “programa de la revolución de mayo”, perteneciente al gobierno de Daza.

El gobierno de Daza no tomó las medidas de represión que ameritaba el caso dado; sino que envió al general Juan José Pérez como prefecto y al coronel José María Lara como comandante general, debido posiblemente a que prefirieron agotar primero las opciones de persuasión ante su otrora aliado, Andrés Ibáñez, que ahora se hallaba fuertemente respaldado por amplios sectores (sobretodo del gentilicio popular de Santa Cruz de la Sierra), cuya represión en tales circunstancias habría tenido consecuencias lamentables.

Al parecer, Ibáñez entregó la Prefectura, pero no la Comandancia General, so pretexto de ir licenciando a la tropa adicta a él, de a poco. Mientras amagaba en el puesto, tramó un apresamiento con sus oficiales Benjamín Urgel, Facundo Suárez y N. Montenegro realizado a él mismo y a los doctores Urbano Franco y Simón Álvarez, que eran individuos de status respetable en la ciudad, proclamando la Federación, e instando éstos a los apresados a ser parte de la junta triunvirato que conforma la máxima autoridad de la misma. Obtuvo el apoyo popular necesario; pero esa argucia política luego le costaría a Ibáñez la vida. Esto sucedió el 25 de diciembre de 1876.

“Mi nombramiento de Prefecto i Comandante General, emana de la verdadera soberanía del pueblo, ejercitada en el abandono de sus autoridades (…) Por lo demás esté U. persuadido de que al dar parte al Supremo Gobierno del hecho del 1º anterior y de mi nombramiento de Prefecto i Comandante General, le he expresado mi irrevocable voluntad de volver a la vida privada. Así se lo manifiesto a U. también, i le reitero mi llamamiento, para que reasuma la prefectura i le entregue el mando militar, a pesar de que debiéramos aguardar esa resolución”. (Ibáñez, 3 de noviembre de 1876).

El poco tiempo que Ibáñez estuvo al mando de la Prefectura sorprendió a muchos con la radicalidad de sus actos de gestión. No solo declaró a Santa Cruz como una federación en un país cuya constitución política establecía al Estado la forma unitaria de gobierno; sino que se propuso (sin revelar de forma manifiesta su visión a largo plazo), lograr una redistribución de la riqueza, inicialmente a través de polémicas recaudaciones forzosas a la gente más adinerada de la jurisdicción.

Abandonada por el doctor Urbano Franco, la Junta Federal trató de propagar la Federación en otros centros poblacionales del país sin ningún éxito, más que en Chiquitos. Al ir a reprimir el aglutinamiento de tropas reaccionarias a la Federación en Samaipata, al mando del sub-prefecto de Vallegrande Napoleón Gómez, Ibáñez deja a cargo de la Prefectura al doctor Simón Álvarez y la Comandancia General al paraguayo Manuel María Fabio, declarando éste último, ley marcial en el departamento, excediéndose a partir de ésta en autoritarismo y cuantiosas exacciones a los ciudadanos acaudalados de la ciudad. Al parecer estas fueron instrucciones de Ibáñez a efecto de aprovisionar con algo las casi vacías arcas públicas ante tiempos previstos como hostiles.

El gobierno de Daza envió al mismo ministro de guerra, general Carlos de Villegas al mando del escuadrón “Chacoma” y del regimiento “Bolívar” para sofocar la “Federación y sus cómplices”. Enterado de esto Ibáñez emprende retirada desde Samaipata a Santa Cruz de la Sierra donde se aprovisiona de pertrechos para proseguir su huida hacia el oriente, alcanzando Chiquitos. El régimen de violencia y autoritarismo de los igualitarios, sobre todo a cargo del paraguayo Fabio, provocaron la adhesión de varios sectores de Santa Cruz a las tropas “pacificadoras” de Villegas. Ibáñez sufrió paulatinas deserciones y conflictos con su misma tropa a medida que se acercaba a la frontera con Brasil, donde fue alcanzado y atrapado por el Ejército Nacional, a cargo de Villegas, quienes lo fusilaron junto varios correligionarios el 1º de mayo de 1877 en una localidad llamada San Diego, cerca ya al Brasil.

Para analizar las tendencias que produjeron las investigaciones históricas sobre Andrés Ibáñez hay que plantear dos niveles de observación: 1) El del profesionalismo de los autores para trabajar en la búsqueda, contraste, análisis y declaración de fuentes primarias sobre la temática mencionada y 2), la manera en que abordan los sucesos que estudian.

En cuanto a los que realizaron un trabajo de investigación histórica según las exigencias metodológicas que esta disciplina entiende mínimamente en términos de validación científica, podría sostenerse que no hay ninguno que en el riguroso sentido logre una obra de esa magnitud. Los que más se acercan a ese ideal son Hernando Sanabria (1977) y Salvador Romero Pittari (1984), que lamentablemente solo presentan estudios exploratorios sobre el tema. El trabajo de Sanabria, aunque plantea una semblanza de Ibáñez realizada con predisposición crítica, al igual que comentarios acerca de cada una de sus fuentes primarias presentadas, se queda allí, en la exposición de las fuentes, al parecer esperando el abordaje de un futuro historiador (tarea de la que Sanabria se alejó, probablemente por hallarlo conflictivo para sus expectativas investigativas). El trabajo de Romero constituye un artículo, que aunque tiene aciertos analíticos en el área social, todavía es insuficiente en el análisis minucioso de los datos históricos contradictorios que presentan las fuentes estudiadas.

Los libros de Durán – Pinckert (2007), Pérez Velasco (1972) y Rivero y Egüez (s.a.) son intentos de realizar una investigación extensa del caudillo; pero que flaquean, no en la falta de fuentes, pues queda claro que hicieron trabajo de búsqueda, análisis y contraste de éstas; sino más bien en la indicación adecuada de las mismas, ya que hay muchos casos en que las citan (por ejemplo, los periódicos “El Eventual”, “El Comenta”, “El Trabajo” o el manuscrito “Lara”, la fuente Otazo, etc.); pero no mencionan sus datos de identificación necesarios, ni el lugar donde las obtuvieron y en muchos casos ni siquiera las citan y las abordan de forma especulativa como se verá posteriormente.

En este sentido, las obras de Orestes Harnés (1957) y Mariano Zambrana (1925), que se infiere que utilizaron fuentes primarias, no citan ni una sola, dejando su obra como un relato desnudo a modo de narración y esto es una pena, porque presentan algunos datos que otros autores al parecer no poseen o corroboran, acerca de la información biográfica del caudillo.

Para el segundo nivel se clasifica a los autores en cuatro grupos de límites no rigurosos. La primera tendencia es la de un apego ideológico acrítico a lo que se considera la vertiente del igualitarismo – federalismo y las hazañas de su creador. Entendemos crítico en el sentido de indagación de los acontecimientos en base a la contrastación de los datos obtenidos con predisposición de hallar la verdad, incluso si ésta contradice las valoraciones personales previas. Esta categoría es la que más autores aglutina y sus planteamientos pueden ser definidos básicamente como exaltaciones basadas en preconcepciones del tema. Aquí encontramos los trabajos de Orestes Harnés y de Pérez Velasco en las posiciones más extremas de admiración y justificación y en un sentido mas subrepticio a Duran – Pinckert y Reymi Ferreira (2006), como se ve posteriormente en las caracterizaciones singulares de las obras.

Tenemos a Mariano Zambrana, cuya argumentación puede ser caracterizada por un desapego ideológico acrítico, pues la pequeña mención que hace de Ibáñez en su obra, solo constituye la identificación de un individuo ambicioso de poder y astuto encantador de masas, predispuesto a usar cualquier medio a cargo de sus intereses; tipificación que puede responder más a la relación filial del autor con su abuelo, el doctor Angel Mariano Zambrana, (enemigo contemporáneo de Ibáñez), que a un análisis crítico de los datos. Tal mirada ingenua y unilateral al revisar mejor los acontecimientos pudo encontrar, que si bien, sus percepciones pueden tener cierto asidero, las relaciones sociales de la época sustentaron a un movimiento como el de Ibáñez con legitimidad, debido a que sus condiciones de existencia y expectativas así lo manifestaban como necesario y que Ibáñez era un producto de su tiempo, un político que incorporó lo que le daba viabilidad a sus intereses.

Para la tercera tendencia planteamos el apego ideológico crítico al caudillo. Salvador Romero Pittari es el único autor (como se verá mejor posteriormente), que logra situar los acontecimientos que tuvieron como protagonistas al Club de la Igualdad, en un marco de legitimación social a partir del análisis del ambiente económico y cultural de la época, aunque todavía en una esfera bastante endeble de respaldo documental corroborado que necesita ser mejor trabajado. En relación a esto último y tomando en cuenta que no profundizó con rigurosidad algunos acontecimientos narrados de importancia, no es un autor que se sitúe precisamente en pleno de ésta categoría mencionada.

Entre aquellos que presentan un desapego ideológico crítico a los acontecimientos que inmiscuyen al Partido Igualitario tenemos a Hernando Sanabria que exhibe a Ibáñez sin comulgar con sus acciones, extraídas de las fuentes (incluso parece cuestionar la imagen popular romántica que presenta el caudillo ahora) y más bien plantea los abismos de la temática que necesitan ser trabajados, entre ellos el aspecto ideológico del partido, como se verá posteriormente. Victorino Rivero y Egüez se adecua mejor a esta posición ya que después de lograr una construcción de los acontecimientos políticos que transcurren por aquella época decimonónica, plantea a Andrés Ibáñez en ultima instancia como una amenaza para la tranquilidad de Santa Cruz, amenaza desbordada que no se encuadra en principios sociales reivindicativos explícitos que justifiquen los excesos cometidos por sus correligionarios y él mismo.

Las temáticas trabajadas en torno a Andrés Ibáñez en forma casi transversal por los autores mencionados nos revelan dos ámbitos de dispersión: El de los hechos y fechas y el uso que le otorgan los autores según aprueben o desaprueben los actos del caudillo. Tenemos así un alto grado de contradicciones de referencias en cuanto a la genealogía, formación, personalidad, inclinaciones políticas y datos de su vida en general, información que puede mostrarnos a Ibáñez naciendo en Pailas o hasta en Cochabamba y con características personales bandoleras y tiranas o como el más grande estadista que tuvo Bolivia.

Se encuentran los episodios que rodean el nombramiento de Andrés Ibáñez como prefecto y la formación de la Junta Federal, polarizados entre los que presentan los acontecimientos como una concatenación de circunstancias sociales que obligan a un bienintencionado caudillo a proceder de esa manera, perdiendo paulatinamente el control de la situación de una forma trágica y los que presentan a Ibáñez como armando argucias políticas para que los hechos produzcan el mejor resultado a sus intereses de poder. Existen también posiciones intermedias que no están eficazmente trabajadas.

Las relaciones de Ibáñez y el Partido Igualitario con el gobierno de Hilarión Daza son tema de debate entre los que sostienen que la amistad entre Ibáñez y Daza fue truncada por las “conspiraciones” de desprestigio del caudillo por parte de la “oligarquia cruceña”; los que sostienen que Ibáñez fue necesariamente reprimido con justicia ante el desborde de sus actos cometidos por su ambición de poder y por último; los que creen que Ibáñez perdió el juego político al apostar demasiado a su respaldo social y oponerse tanto a los grupos de poder local y nacional, lo que le valió la oposición del cruel Daza en combinación con los locales desde situaciones tempranas.

Los actos del Gobierno Federal hallan relativo acuerdo en cuanto a sucesión de hechos, lo que polariza es la interpretación de ellos en base a ideologías de reivindicación social y acusaciones de autoritarismo y pillaje. Situación similar presenta el tema de la represión de la Federación y la muerte de Ibáñez.

Por otro lado, como se anunciaba, un gran abismo en la bibliografía que trata el tema de Andrés Ibáñez es la falta de una argumentación coherente y certera en fuentes primarias para desentrañar los torrentes ideológicos a partir de los cuales se nutrió el Partido Igualitario. En torno a esto hay demasiada especulación y poca validación en base a datos.

Nada en la documentación producida por el movimiento igualitario puede darnos la certeza de que este partido haya recibido influencias teóricas tan rebuscadas. Lo que se presenta evidente en la proclama de la Junta Superior del Oriente del Departamento del 27 de diciembre de 1876, son los principios del humanismo jurídico planteados en la Revolución Francesa que están inscritos en la parte superior (en una banda sostenida por el pico de un ave), como a lo largo del texto y la petición de adhesión al pueblo a la “revolución” gestada por ésta (lo que tal vez se acercaría a las hipótesis de Reymi Ferreira).

Tabla

Las personas contrarias a Ibáñez en su época solían darle el mote de “comunista” y de atentador de la propiedad privada. En los discursos de Ibáñez al parecer solo hay dos alusiones a la “igualdad de propiedad” y son tan cortas y vagas que permiten dudar acerca de una adhesión socialista militante del movimiento.

“La igualdad con la propiedad, es el desideratum de los pueblos. Esforcémonos por aproximarnos a él y nos presentaremos como dignos de la nación.” (Ibáñez, 3 de octubre de 1876).

Quizás una de las informaciones más esclarecedoras es la que presenta el manuscrito Lara, el cual explicaría porqué concretamente se lo tildó de comunista y en qué se basaba su plan de acción para conseguir “la igualdad” (Duran y Pinkert, op.cit, p. 35). Al parecer los igualitarios no profesaban cambios en la estructura económica que se asemejen a un comunismo de enfoque marxista; sino mas bien se proponía una novedosa meritocracia de los puestos de los poderes públicos y el empleo del Estado para lograr una mejor distribución de oportunidades de obtención de los medios de producción y de poder (algo tal vez más cercano a las ideas de los denominados socialistas “utópicos”). De todos modos esto no se sabe con precisión, tal era la ambigüedad de su ideología que se hizo necesario que contemporáneos intelectuales a estos sucesos la interpretaran de distintas formas y las clases pudientes no requirieron claridad para ponerse susceptibles y ver en riesgo sus posesiones económicas, no sin razón, como más tarde ocurrió con las autoritarias exacciones del Gobierno Federal.

“La peripatética doctrina con que instruía [Ibáñez] a los suyos arengándolos que a la hora que consiga las riendas del poder, sin duda volvería a regir el precio de cinco pesos por vaca parida; por consiguiente, los pobres quedarían al nivel de los ricos, quienes en su mayor parte cautelosamente se han acomodado por el sudor de tantos infelices. Tal fue el rumor que corrió que a no dudar temblaron acaudalados, por cuya incógnita y apócrifa medida la generalidad creyó que el sistema igualitario no era sino igualar, sacando la mitad de los bienes a los doscientos pudientes que nada más había, para darles a los numerosísimos pobres, de tal manera que la parte de los grandes hombres resolvieron a todo trance se disuelva el Partido Igualitario y particularmente su jefe. Tratando de defender la posición de Ibáñez, los doctores Álvarez y Duran Canelas interpretaron diciendo que el significado del sistema igualitario no era sino dar su merecido galardón a quienes se distinguieran, unos en literatura, otros, en la lucha y otros en los combates , de cuyos (…) por su esclarecido valor y talento administrarían los altos puestos y con esta justa organización sin duda igualarían a los poderosos, caracterizados y pudientes”. (Lara citado en Ibíd.)

Finalmente, la acción dirigida por el Club de la Igualdad, que consiguió la consolidación de Ibáñez en el poder departamental y la proclamación de la Federación que terminó con la represión de sus conformantes y asesinato de sus lideres, podría ser considerada como la de un movimiento social, siempre y cuando quede establecida la necesaria dilucidación de sus verdaderos principios de reivindicación, cuán fiel se fue a ellos o si realmente se los tuvo en estos términos. Es posible que haya sido un movimiento social porque al parecer, se trazaba una identidad establecida en los sectores de bajo estamento y status social, se oponía a los grupos dominantes de poder económico y político. Lo que faltaría establecer con precisión es cuál era el modelo de sociedad reivindicada que se postulaba, ¿qué tipo de modificación de las relaciones de distribución y de poder se proponía?

Entre la bibliografía que trabaja el tema de Andrés Ibáñez tenemos inicialmente a Mariano Zambrana, nieto del doctor Ángel Mariano Zambrana, enemigo de Ibáñez que prestó sus servicios como auditor al consejo de guerra nombrado por el general Carlos de Villegas en su acometida bélica en contra de los “responsables de la Federación”. Hace una pequeña referencia en su más amplia obra a los hechos mediante los cuales Ibáñez es nombrado prefecto y se instaura la Federación. En simple estilo narrativo, nombra los sucesos armados del Trompillo y los Pororós hasta la formación de la Junta Federal y la represión del caudillo. Describe a Ibáñez como un audaz y populachero abogado convertido en tirano cuando se hizo del poder con sus mecanismos de ambición desmedida en desmedro “de su mismo país y de la unidad y confraternidad bolivianas”. Su represión se halla justificada en nombre del orden. No tiene declaración alguna de sus fuentes. Al parecer ésta es la primera obra de investigación histórica que con este cometido trata el tema de Ibáñez.

La ponencia del doctor Orestes Harnés llevada a cabo a objeto de su incorporación como miembro de la Sociedad de Investigaciones Históricas y Geográficas de Santa Cruz, es llevada a cabo en 1957. Tiene el mérito de ser la primera publicación que trabajó exclusivamente el tema de Andrés Ibáñez en el marco de la investigación histórica. Consiste en una simple descripción resumida (tomando en cuenta que es un discurso preparado para leerlo frente a un auditorio), de los hechos que definen la vida pública del caudillo. Los únicos datos singulares presentados (no corroborados por otros autores), son la afirmación de que Ibáñez fue hijo de Maria del Carmen Justiniano y que nació en el Rincón de Pailas, además de que Ibáñez egresó del Colegio de Ciencias y Artes de Santa Cruz de la Sierra, en el año de 1863. Posteriormente admite el matrimonio de Ibáñez con Serrano, entrando en un terreno de posible contradicción al tener que aceptar todos los datos del acta de dicho casamiento. No cita ninguna fuente a lo largo del trabajo ya impreso que pudiera afirmar la veracidad de lo sostenido. En si, la obra es una alabanza romántica de Andrés, en la que cualquier acto de éste es susceptible de admiración.

La obra atribuida a Daniel Pérez Velasco, compone un acopio desordenado de percepciones políticas e históricas críticas de la constitución de Bolivia como Estado, su sistema de gobierno y las imperfecciones de su democracia, a modo de ambientar el surgimiento del Club de la Igualdad y la vida de su principal líder. Para desarrollar este ultimo aspecto introduce una mezcla de anécdotas, las más sin especificación de fuentes (Reymi Ferreira le hace la acusación de haber basado gran parte de su libro en la sección de Ibáñez en el “Manuscrito Lara”, sin siquiera citarlo) y falta de crítica a las versiones surgidas de la tradición oral, con todas las posibles distorsiones de que fueron producto. Podría inferirse que realizó entrevistas (probablemente entrevistó o conoció a Leocadia Ibáñez, hija del caudillo, o a algún pariente o conocido de ésta), pero jamás manifiesta de forma clara esta situación. El autor delata una posición personal marxista sostenida militantemente. En una parte de su obra narra que él, junto a Virginia Banegas de Herrera, asesoraron a Adolfo Román hijo (a quien se le atribuye la capacitación, organización y promoción de los primeros sindicatos obreros en Santa Cruz de la Sierra en la década de los 30 del siglo XX) a iniciar su campaña en la generación de un “movimiento proselitista revolucionario”. La lucha personal del autor del libro, imbuida en una confrontación contra las clases dominantes cruceñas de su época, lo lleva a ser fuertemente crítico contra los mecanismos de dominación que éstas usaban con las clases dependientes económicamente, así como sus tácticas de lucha por sus intereses de clase y status. En este sentido, su interpretación de la historia cruceña lo lleva a definir a la “oligarquía cruceña” en términos diacrónicos, de existencia histórica lineal a través del tiempo, que supuestamente se inicia en la época de expansión de los jesuitas. Elabora una tesis del papel conspirativo que ésta construyó en contra de todas las manifestaciones de los “espíritus rebeldes” y “generosos” que intentaron modificar las relaciones de poder en la región. Así, en su obra utiliza los tiempos de forma desordenada, sin coherencia cronológica secuencial, describiendo por ejemplo la servidumbre (entendida por él como esclavitud a lo largo de su obra), con experiencias personales vividas por él, al parecer en los preludios de la mitad del siglo XX, para argumentar las relaciones de dominación político-económica en la sociedad de Ibáñez del siglo XIX.

Fuentes para la historia de Andrés Ibáñez de Hernando Sanabria, es aún la aproximación más seria que se ha realizado para develar en forma trabajada y crítica la historia de Andrés Ibáñez, el Partido Igualitario y la conformación de la Junta Federal, aunque su autor se haya desvinculado de la consecución de esta tarea. Sienta las bases para desarrollar una investigación compleja del tema tratado. Con su depurado léxico hace una pequeña pero completa semblanza del caudillo y su movimiento, para posteriormente presentar los amplios hallazgos de fuentes primarias y bibliográficas, destinando algunas líneas explicativas a objeto de información sobre los documentos que merecen más trabajo. Plantea a Ibáñez no con admiración, ni tampoco con menosprecio; sino que se aboca a desglosar y analizar los acontecimientos que lo rodearon. Lo reconoce como la figura política de mayor relieve en la Santa Cruz del siglo XIX y sostiene que “se merece” un estudio serio de su obra política “curiosa y sugerente”. Las breves interpretaciones analíticas que este autor realiza desde la biografía hasta la crítica de las fuentes son un ejemplo de la predisposición sobria que el investigador debe presentar al inicio de su estudio. Pautas que al parecer no fueron tomadas en cuenta del modo que esperaba el desaparecido autor.

Victorino Rivero y Egüez plantea su obra de manera similar a la de Mariano Zambrana en cuanto a su rechazo al movimiento, aunque de forma menos explícita que el anterior respecto a despección. La obra se constituye en una presentación consecutiva de hechos que intercalan su abordaje en un paralelismo entre el nivel “nacional” y lo que sucedía a nivel “regional”, estableciendo siempre la correspondencia entre ambos escalones. Los hechos realizados por Ibáñez no son dudados en ser presentados como actos de franca rebelión, estableciéndose incluso similitudes entre éstos y los que su padre Francisco hizo en épocas pasadas. No duda en otorgar a Ibáñez un papel deshonesto en sus inicios en la política. Los acontecimientos, como las batallas, son narrados como simples represiones triunfantes de las tropas gubernamentales sobre las ibañistas, sin tomar en cuenta las excusas igualitarias de derrota por traición o inferioridad numérica repetidas posteriormente por las apoteosis. Igualmente la insubordinación de la columna del orden es causada únicamente por la sañuda conspiración llevada a cabo por la familia de Ibáñez, a efecto de producir lo acontecido. En si, nada de lo que hace Ibáñez se basa en ideales legítimos de lucha; sino que solo son argucias de competencia por la obtención del poder.

El artículo de Salvador Romero Pittari, publicado en la revista de “Historia y Cultura” en 1984 logra un respetable análisis de la situación socioeconómica y política que ambientó el surgimiento del Club de la Igualdad en el siglo XIX, superando así las simples aplicaciones ideológicas del comunismo marxista planteadas por Pérez Velasco sobre estos hechos. Romero entiende el contexto del igualitarismo en términos de un resquebrajamiento de la sociedad tradicional basada en lazos de solidaridad más contundentes, “fraternidad proviancianista”, debido a las características autárquicas de su economía de frontera. Tal fenómeno fue producido por un proceso de cambios consistentes en la apertura de mercados y decadencia de las viejas regiones de industria artesanal principalmente, lo que catalizó a su vez un proceso de diferenciación en el interior de las viejas familias “patricias” (incorporación de grupos culturales y de estrato económico ajenos en la reproducción del linaje elitario) y las consecuentes oposiciones políticas, desigualdades de riqueza y matices raciales que acentuaban la diferencia con los grupos socioeconómicos inferiores. Esto provoca una verdadera contradicción de estamentos sociales, situación que se trasluce en el surgimiento de un frente político que incorpora esta realidad en sus ideales de poder. Por lo demás, es una obra que realiza una adecuada declaración de fuentes primarias y bibliográficas y aunque su acierto es el análisis y su exposición clara y sintética, tiende a caer en una aceptación tácita de las versiones que narran los hechos a favor acrítico de los protagonistas igualitarios. Dos ejemplos: La forma en que se narra el amotinamiento de la columna del orden, en la que el autor sostiene que fueron hechos sin premeditación ni de la columna, ni de Ibáñez, sino simplemente causados por el desatino de las autoridades (versión que da a entender que el autor desconoce o no da crédito a las opiniones que apuntan a una participación mucho más activa por parte del caudillo y sus allegados en este suceso); la típica acusación de las arbitrariedades del paraguayo Fabio a cargo de la Comandancia General por su propia voluntad, no teniendo en cuenta que es altamente probable que no solo Ibáñez haya sido cómplice camarada sino que él mismo haya dado instrucciones de armar esta situación a efecto de recaudar fondos para sus objetivos.

La obra de Emilio Durán Ribera y Guillermo Pinckert Justiniano tuvo la ventaja de haber revisado otras obras históricas ya planteadas sobre el caudillo y verter su análisis con varias fuentes documentales. Tratan de realizar un contraste de las versiones emitidas sobre los hechos de Ibáñez por parte de los documentos, pero no pueden disimular su inclinación por “el caudillo”, desmereciendo de forma preconcebida las versiones emitidas por los opositores contemporáneos de Ibáñez, que tienen argumentos interesantes a tomar en cuenta ante la dilucidación de muchos motivos y actos del líder, especialmente “el diario de un vecino” atribuido a Felipe Leonor Ribera, al cual en oportunidades no dan mucho crédito. A pesar que tienen mayor predisposición a citar fuentes que anteriores obras, no lo hacen de forma correcta o a veces ni lo hacen, dejando en incógnita la procedencia de éstas. La obra revela nuevos datos respecto a algunos acontecimientos extractados de documentos, que permiten interpretar de forma más clara la consecución de varios hechos: como las contradicciones de las fuentes acerca de las batallas del Trompillo y los Pororós; la nómina completa del consejo de guerra que enjuició a Ibáñez; el porqué Ibáñez decidió volver a San Diego y no pasar la frontera brasileña; episodios anecdóticos de la comandancia de Fabio, etc. Pero la forma de abordar los temas sigue siendo la misma, se aboga por el caudillo de forma apriorística. Tiene un gran vacío en cuanto al estudio crítico de las bases ideológicas del movimiento, insuficiencia que el análisis bastante especulativo de ligazón directa a Proudon por parte de Carlos Hugo Molina, en el prólogo, no llena. Confirma algunas historias contadas por Pérez Velasco, lo que significa que probablemente se utilizó la misma documentación o utilizaron a Pérez Velasco. De todas maneras ninguno hace exacta referencia a la información utilizada. A pesar de todo, tuvieron el acierto de publicar varios documentos primarios a lo largo de su texto y especialmente en los anexos, los cuales son de mucha utilidad para los que quieren estudiar más a fondo el tema de Ibáñez (aunque cometen el error de no citarlos correctamente). El informe de la Comisión Médico Quirúrgica Italiana sobre las batalla de los Pororós, lo presentan incompleto. Aunque en algunos puntos tiene brotes de análisis, es básicamente una obra descriptiva de comparación de fuentes y posee todavía descuidos en cuanto a información proporcionada por tradición oral (presentada sin advertencia de sus posibles dificultades de autenticidad), como la proclama de Uruguayito extractada de Pérez Velasco.

Para concluir, el ensayo de Reymi Ferreira es uno de los más recientes tratados de las cuestiones de Ibáñez de entre las obras citadas. No es una obra de investigación histórica propiamente dicha (aunque utiliza algunas fuentes primarias como el manuscrito Lara, la memoria de guerra del general Villegas y la publicación igualitaria a nombre de “Los Cruceños” del 76). Se constituye más bien en un trabajo de valoración ideológica de la figura de Andrés Ibáñez a través de las reivindicaciones cruceñas desde el post igualitarismo hasta la fecha, empleando para este efecto la revisión y contrastación bibliográfica. Ferreira, que en una anterior publicación ya había expresado su percepción de que Ibáñez no era socialista ni anarquista; sino más bien un receptor de los ideales de la Revolución Francesa a partir del ala jacobina, sostiene a Ibáñez como imbuido en un ideal liberal pero con alto contenido social. Esencialmente el autor ve que Ibáñez se convirtió en un patrimonio de Santa Cruz y que de acuerdo a las orientaciones políticas se hace énfasis en su “federalismo” o en su “igualitarismo”. En forma similar a Pérez Velasco, encuentra una constante lineal diacrónica en el movimiento cívico de poder regional el cual “desde la época del Brigadier Aguilera se ha caracterizado por su sesgo conservador”, y que en épocas más actuales se ha ocupado de opacar el “igualitarismo” de Ibáñez por su “federalismo” a efecto de enmarcarlo en sus intereses de clase. En torno a esto, Ferreira sugiere a Ibáñez como el precursor de la concepción autonómica en Bolivia. Sus análisis políticos y socioeconómicos son acertados, cierta parte de esta obra revela esta aptitud, sobre todo la que se aboca a épocas más recientes; sin embargo no presenta esa misma habilidad para el análisis histórico, ya que no cimenta su trabajo con el necesario esfuerzo metodológico de indagación y cuestionamiento riguroso de lo preconcebido. Esto se expresa nuevamente en la interpretación acrítica de la vida de Ibáñez en general y la consabida manifestación de admiración e intento a priori de probar la rectitud del caudillo y su percepción sentimental de rechazo ante la “conspiración de las oligarquías cruceñas y andinas” como explicación preincorporada unilateralmente del fracaso del movimiento ibañista.

Bibliografía

Duran, Ribera E., & Pinckert Justiniano G. (2007). La Revolución Igualitaria de Andrés Ibáñez (2da Edición). Santa Cruz de la Sierra: Fundación Nova.

Ferreira Justiniano R. (2006). La influencia de Andrés Ibáñez en el Ideario Autonomista de Santa Cruz. Santa Cruz de la Sierra: Fondo Editorial del Gobierno Municipal.

Harnés Ardaya, O. (1957). Apuntes sobre Andrés Ibáñez y la Revolución Federal. Santa Cruz de la Sierra.

Ibáñez, A. ( 3 de noviembre de 1876). [Carta al doctor Demetrio Roca]. Reproducida en Durán et.al., 2007, p. 75

Ibáñez, A. (3 de octubre de 1876 ) Proclama reproducida en Durán et.al. (2007) p. 64.

Los Cruceños (1876). Santa Cruz en los años de 1875 i 1876. Santa Cruz de la Sierra: Tipografía de Chavez y Hermano.

Otazo J. (1917). Por la Amistad: Ligeros rasgos biográficos de la vida del doctor Andrés Ibáñez. Santa Cruz de la Sierra: Imprenta “El Trabajo”.

Pérez Velasco, D. (1972). Andrés Ibáñez: Caudillo del Oriente. Santa Cruz de la Sierra: Instituto de Investigaciones Históricas de Bolivia.

Rivero y Egüez V. (s.a.). Historia de Santa Cruz durante la 2ª mitad del siglo XIX. Santa Cruz de la Sierra: Publicaciones de la Fundación Cultural Ramón D. Gutierrez.

Romero Pittari, S. (1984). “Copetudos y sin chaqueta: La revolución Federal de Andrés Ibáñez”. En Historia y Cultura. La Paz: Sociedad Boliviana de Historia.

Sanabria Fernandez, H. (1977). Fuentes para la Historia de Andrés Ibáñez. Santa Cruz de la Sierra: Cuadernos Universitarios. U.A.G.R.M.

Zambrana M. (1925). Plumadas Centenarias: El Oriente Boliviano. Santa Cruz de la Sierra.

La representación del sexo como forma de dominación © Gerd Altmann. Pixabay License.

por Juan P. Paredes

Existen individuos que administrando eficientemente sus ventajas logran adquirir privilegios materiales y espirituales por sobre los demás. Al ocurrir una coincidencia entre ciertas características sociales (clase, etnia, religión, género, etc.) y la imposición arbitraria de las decisiones libres de unos ciudadanos por encima de la de otros, se puede hablar de diversos escalones de hegemonía, que pueden graduarse desde un predominio tolerante de la influencia hasta una opresión despótica. De forma concreta, podemos hablar de las culturas provenientes del mundo occidental (anglosajones, ibéricos y otros) manejando antiguamente a su antojo a miembros de las culturas indoamericanas, africanas. asiáticas y polinésicas. Podemos hablar de clases sociales privilegiadas locales que aventajan a las desfavorecidas y se benefician de su fuerza de trabajo en diversos niveles de redistribución asimétrica.

La consolidación de la dominación se produce cuando los favorecidos elaboran una narración que es asimilada por los infortunados para justificar el orden establecido, convirtiéndose paulatinamente, a sus ojos, en la única realidad posible.

La dominación masculina antes acreditada a través de tesis teológicas, en tiempos modernos suele reforzarse, irónicamente, a partir de explicaciones relativas al sexo (biología), en contra de argumentos brindados por la teoría de género (cultura). Es decir, se supone que la única distinción sexual viable y además heredada de la Biblia, es binaria: hombre – mujer; no existe otro atributo posible que no sea el corporal, atacándose cualquier inclinación por rebasar lo establecido (incluso si ésta es congénita), consolidando una jerarquía que es funcional al liderazgo del hombre. Mientras que la tesis del género comprende el problema como identidades sociales construidas, revelando al patriarcado cisgénero y heterosexual como una perspectiva arraigada por encima de muchas otras posibles personalidades. Usualmente las identidades de género son acusadas, por parte de sus represores, de conformarse de forma ajena a la herencia biológica, como si fuera un capricho.

Las reflexiones presentadas a continuación, demostrarán que las inclinaciones de género no son una aberración antinatural, como grupos conservadores sostienen y que, la diferenciación sexual fundamentada supuestamente en la biología por éstos, es al final de cuentas, también una construcción social.

Suele creerse erróneamente que el sexo, a diferencia del género, es simple de reconocerse ya que son características fisiológicas concluyentes las que determinan a que grupo se adscribe cada individuo. El sexo se define como masculino, si el recién nacido tiene un pene, o femenino, si posee vagina; las excepciones a esta aparentemente clara dualidad natural son los casos de intersexualidad en las que el individuo puede poseer tanto las mencionadas características fenotípicas femeninas como las masculinas. Sorprendentemente para muchos, en contra de esta clásica distinción bipartita y sus supuestas excepciones, la biología moderna sostiene que la diversidad sexual humana no puede dividirse solo en dos. Anne Fausto-Sterling (2018), profesora de Biología en la Universidad Brown de Estados Unidos, demuestra que existen cinco capas de determinación sexual humana, tan solo en la etapa de la gestación, en las que las posibilidades exceden la división sagrada.

Primero, los cromosomas sexuales no son solo XX (hembra) y XY (macho), como nos enseñaron en el colegio, sino que hay también otras peculiares contingencias, como XXY, XYY, XO; segundo, dependiendo de esta variopinta composición cromosómica, surgen los testículos u ovarios en el feto; tercero, éstos posteriormente generan hormonas; cuarto, las cuales configuran el surgimiento del útero y otras características en las hembras, y de la próstata y otros rasgos en los varones, para; quinto, en una etapa final otorgar forma genital externa al bebé.

Basándose en estas etapas de composición sexual, Fausto-Sterling explica que los genitales del bebé al nacer no pueden ser determinantes para clasificarlo simplemente como “hombre” o “mujer”, al existir la probabilidad de que no solo en una de las fases descritas se presente una situación no prevista en el molde “binario”, sino que exista también una muy posible contradicción entre estamentos, como que un bebé con cromosomas XX nazca con pene, por ejemplo. Como anécdota, el extraño caso de las muchachas dominicanas a las que durante la pubertad comenzó, curiosamente, a crecerles un pene, es uno de los varios casos que ilustra esa complejidad (Wilding, 2015).

Incluso, según la autora, los sedimentos de determinación sexual no se detienen ahí, y en la etapa de crecimiento del niño y el paso a la pubertad, se produce un vínculo directo entre las hormonas responsables de la maduración sexual adulta y el cerebro, configurado a partir del rol de género adquirido en la crianza. Ésta, es al parecer la etapa puente, que delimita muy borrosamente la frontera entre el género y el sexo.

Como se sabe, a diferencia del resto de los seres vivos conocidos, los actos del humano no son tanto condicionados por su herencia biológica; sino que predominantemente son atribuibles a la construcción social de la que forman parte condicionante sus percepciones del mundo. Así, sus actos están más relacionados con su racionalidad adquirida mediante símbolos, que por su información genética heredada, al modo de la mayor parte de las especies animales. Esto establecerá que sus personalidades sean producto de su formación epigenética (Berger et.al., 1995).

El género, por lo tanto, añadirá una capa más de complejidad al ya de por si heterogéneo panorama sexual descrito anteriormente. Formará una vastedad de combinaciones entre identidad y orientación sexual, conceptos que son confundidos fácilmente por la mayor parte de las personas.

La identidad de género, hace referencia a la forma en que la persona se representa a si misma a partir del sexo, lo que no necesariamente implica que haya una coincidencia plena entre sus características sexuales heredadas por biología y la aceptación de las mismas; tal es el caso de una mujer (criada así) que acepte esta condición, o no (es decir que se sienta hombre). Muy distinta es la orientación sexual, es decir, la determinación de las identidades de género por las que un individuo siente atracción erótica. Lo más frecuente es encontrar a un hombre, fenotípicamente y psicológicamente asimilado como tal, deseando a su opuesta, una mujer con tales condiciones. Pero este no siempre es el caso, generándose incluso situaciones consideradas bizarras; por ejemplo, la de una mujer, que se considera a sí misma un hombre, pero que siga sintiendo atracción por otros hombres. La mayor parte de la gente considerara este caso un sin sentido, ya que se cree que sería más cómodo para la mujer mantener sus características femeninas y participar de este modo en sus relaciones con hombres. Pero esto no es simple, porque ella tiene una identidad sexual y una orientación sexual contradictorias para nuestra cultura; ella, aunque desee a otros hombres se siente un hombre también. Este es solo un ejemplo de lo complejo que puede ser el tema de género.

A partir de la teoría de género, se comprende las relaciones de dominación existentes en distintas sociedades. Históricamente la masculinidad heterosexual ha logrado construir una corporación androcéntrica donde, como se demostró en este trabajo, todo el orden (teorías, leyes y aparato represivo) está configurado a favor de su virilidad. El resto de orientaciones sexuales poseen excesivas desventajas sociales, como salarios más bajos, en el menor de los casos, u ostracismo en el peor. La forma de presentación física y psicológica de las mujeres exitosas usualmente está relacionada con su capacidad de atraer sexualmente a los hombres; el hombre posee privilegios en su comportamiento que la mujer no, permitiéndose menospreciarla o usarla como objeto, castigando muy duramente a ésta si su comportamiento es el mismo; y finalmente, posee la potestad legítima de ejercer violencia contra toda desviación al canon sexual, que él se permite vulnerar excepcionalmente.

Bibliografía

Berger, P., Luckmann, T. (1995). La construcción social de la realidad. Amorrortu

Fausto-Sterling, Anne (30 de octubre de 2018). En The New York Times. Recuperado el 31 de octubre de 2018 de https://www.nytimes.com/es/2018/10/30/sexo-no-es-binario/

Wilding, Mark (6 de noviembre de 2015). En Vice. Recuperado el 13 de noviembre de 2018 de https://www.vice.com/es/article/yv9wvk/ninos-cuyos-penes-no-crece-hasta-la-pubertad-111

Tecnología libre para proteger los datos personales © Ernesto Bazzano, 2017. Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

por Juan P. Paredes

El presente documento describirá, mediante el uso de fuentes acreditadas, algunos mecanismos a partir de los cuales se hace efectiva la vigilancia indiscriminada mundial a través de computadoras y smarthphones con tecnología privativa, para luego, también por medio de referencias, indicar ciertos modos accesibles de evitarla.

Este es un trabajo inacabado que se actualiza constantemente a medida que se van encontrando novedades sobre el tema. La presente ya es una versión bastante aumentada y corregida de la original, elaborada en diciembre de 2018.

1. Justificación

Actualmente, el uso de la mayoría de los equipos informáticos disponibles en el mercado no puede justificarse solo en inocentes razones de practicidad, es decir, utilizar máquinas para minimizar el esfuerzo físico y cognitivo en orden de mejorar las actividades productivas, de comunicación o explorar nuevas experiencias de distracción. Tal vez el usuario promedio lo sienta así; sin embargo, gran parte de la informática se encuentra más allá de solo ser un buen negocio de herramientas de trabajo o entretenimiento. Adelantándose con mucho a alguna posibilidad exitosa de reacción social, el rubro de las computadoras degeneró con rapidez en una masiva y tenebrosa defraudación, especialmente cuando las más grandes compañías de software patentaron sus diseños no solo para proteger las ganancias que se producen a partir de su inventiva, ocultando su código fuente (las órdenes exactas que le da el programa a la máquina); sino también para manejar remotamente los dispositivos de sus usuarios (al no saber éstos como funcionan internamente), vulnerando su voluntad al recopilar sus datos íntimos sin su aprobación informada y utilizarlos o venderlos para predecir matemáticamente sus acciones futuras y manipular sus decisiones. Llámese a esos programas software privativo, a su nuevo y más peligroso invento, servicio sustitutivo de software y a su paradigma, capitalismo de la vigilancia. Tales prácticas incrementaron el cisma entre los desarrolladores de programas éticos, que publican su código fuente y los que no, siendo éstos últimos los que actualmente controlan el mercado.

Y así, se presenta la parte más siniestra del entramado: si compañías privadas tienen acceso a tanta información personal facilitada irreflexivamente por usuarios incautos, es más ingenuo aún no percatarse de que los principales interesados en obtener esa información son los gobiernos. En concreto, si se utiliza un teléfono con sistema Android, iOS, Blackberry o una computadora con Windows o macOS, independientemente de lo que se haga con ellos, los datos del usuario, en caso de ser de interés, podrían terminar fácilmente en manos de la National Security Agency (NSA), o lo que es lo mismo, del gobierno estadounidense; si se usa antivirus Kaspersky es altamente probable que los datos personales estén disponibles para su envío al gobierno ruso y si se adquiere un teléfono chino con Android, de la marca Huawei, se instalan aplicaciones de la compañía Cheetah Mobile y muy especialmente si se usa la aplicación de mensajería instantánea WeChat, hay posibilidad de monitoreo por parte de la República Popular China, por mencionar algunos casos. Para culminar, si un día un usuario cualquiera se espanta de sentirse tan vigilado y decide formatear su computadora o flashear su teléfono e instalar un software que le brinde el código fuente, con garantía de no ejecutar actividades en segundo plano (sin su autorización advertida), pues, el chipset de la máquina tiene instalado un firmware que puede ejecutar comandos básicos remotamente (creados por los fabricantes), incluso aunque el equipo no contenga sistema operativo alguno. Y quitar ese firmware simplemente no es posible, ya que deja al equipo incapacitado para funcionar; sin embargo, técnicos en varias partes del mundo saben neutralizar sus órdenes mediante una BIOS libre y venden su hadware seguro a precios accesibles, como se detallará más adelante.

Los gobiernos menos importantes hasta hace poco tenían que conformarse con encargar a sus servicios de inteligencia que crackeen los teléfonos de sus sujetos de interés, a diferencia de las potencias que tienen el beneficio de contar con malware instalado de fábrica en dispositivos que poseen licencias privativas que les son favorables; véase el caso reciente de México en el que el gobierno infectó con spyware los teléfonos de activistas por los derechos humanos y periodistas prestigiosos. Sin embargo, ya se reportó que al menos los gobiernos de Ecuador, Venezuela y Bolivia instalaron un sistema de vigilancia de origen chino, cuyo dispositivo básico es una cámara de seguridad ubicada en lugares estratégicos, que no solo tiene la capacidad de hacer reconocimiento facial a todo el que transita frente a su lente; sino que al parecer, incluso puede hacer seguimiento a cualquier ciudadano través de su smarthphone. En Argentina ya se instalaron dispositivos con tecnología norteamericana que probablemente tienen esas características, pronto serán instalados en Chile y México también.

Curiosamente, la justificación inicial de todo ese aparato de vigilancia a través de dispositivos fue otorgada por la lucha contra el terrorismo. Allá por finales de la década de los noventa y comienzos de siglo, se cree que los terroristas que lograron el histórico atentado contra las torres gemelas de Nueva York, aquel fatídico 11 de septiembre, atinaron coordinar esa aberración comunicándose a través de correos electrónicos cifrados, que escaparon al monitoreo de las principales instituciones de inteligencia norteamericanas. De ahí la insistencia de que tanto software y hadware sean vulnerables al escrutinio de sus agencias. Sin embargo, tal magnitud de información en tan pocas manos, adquirida de forma artera, quebrantando derechos y sin garantía alguna de que los que la manejen lo harán con la “idoneidad” del caso (si es que eso existe), pone en vilo a la parte más pensante de la población, sobre todo luego de lo ocurrido en la trama Facebook – Cambridge Analytica.

Es conocido que hay alternativas menos escandalosas e invasivas para manejar toda esta problemática de seguridad a través de la tecnología, y Richard Stallman, el creador del sistema GNU/Linux, es uno de sus más destacados proponentes. Él cree que la función vigilante del Estado a través de equipos de monitoreo está justificada solo en caso de reunirse indicios de actividad criminal por parte de un individuo, los cuales, al ser presentados ante un juez competente, den origen a la autorización de su espionaje. Sin embargo, supervisar la actividad privada de todas las personas, sin distinción, no tiene justificación y no puede producir nada bueno (de hecho, como dice Stallman, esto solo puede tomarse como “preparación para la represión”). Recientemente, Stallman publicó en su blog un ejemplo acerca de cómo se puede lograr un sistema de seguridad sin espiar y almacenar datos de identidad de las personas. Se trata de un software con inteligencia artificial llamado HEXWAVE que funciona a través de radar para detectar armas en un perímetro determinado y que se halla haciendo pruebas piloto con el equipo de fútbol alemán FC Bayern München.

Y este gran problema nos lleva a las alternativas tecnológicas viables ante la poderosa imposición del aparato de restricción a la información y espionaje masivo: aquellas que otorgan el código fuente de sus programas, porque no tienen nada que ocultar. Las que generan sus ganancias a través de la venta de productos que realmente sirven a la practicidad de las personas y no las usan como insumo de una base de datos, sin su consentimiento voluntario.

Utilizar software libre en muchos casos implica inversión de mayor esfuerzo por parte del usuario ya que algunos programas pueden llegar a ser complicados y poco intuitivos. Ciertamente, hay ocasiones en las que los usuarios no expertos en informática pueden sentir que sacrifican practicidad por el respeto a su libertad y privacidad. Existen desarrolladores de programas que solo distribuyen sus proyectos en formato básico, es decir, para ejecutarse como comandos de terminal, (que es el modo en que la mayoría de los técnicos maneja sus equipos de manera más rápida y profesional), delegando así el desarrollo del aspecto gráfico del programa a especialistas más bondadosos con los consumidores principiantes; otras veces, el programa posee interfaz gráfica, sin embargo, su instalación y manejo requieren de un aprendizaje avanzado en administración del sistema GNU/Linux. Y es que el software libre no genera cuantiosas ganancias a partir de vistosas aplicaciones relativamente fáciles de usar, pero que no permiten saber lo que hacen de forma oculta en los equipos; sino que los desarrolladores generan ingresos compartiendo su código fuente para luego cobrar la enseñanza de su manejo a gente no especialista, así como la recepción de donaciones voluntarias. En varios casos, el problema del uso poco amigable de algunas aplicaciones de software libre puede ser compensado por la habilidad del usuario para aprender el manual básico de funcionamiento (que casi siempre es compartido de forma gratuita); pero en caso de no poseer tiempo ni entendimiento en tecnología, debe contratar los servicios de un profesional de confianza para que le colabore o solicitar ayuda de expertos en los varios foros sobre software libre que existen.

No obstante, los beneficios de seguridad del software libre respecto al software privativo son considerables. Contrariamente a lo que alegan las corporaciones, la ocultación del código fuente en si mismo no brinda más seguridad al sistema operativo para evitar su vulneración, monitoreo no deseado, robo de información y autodestrucción programada, por parte de programas ajenos. En el siglo XIX Auguste Kerckhoffs planteó acertadamente que la efectividad de un sistema de cifrado no debe depender de que su diseño permanezca en secreto (que en términos actuales significa que la seguridad de una estructura debe situarse en la clave y no así en la ocultación de sus algoritmos). Al ser público el diseño, más serán las personas que lo revisen y por tanto identifiquen sus vulnerabilidades, lográndose decididamente que el ingreso al sistema sea solamente a través de la indicación correcta de una clave lo suficientemente compleja para no ser decifrada; mientras que al ocultarse el funcionamiento, se evitará su perfeccionamiento y por lo tanto, será más probable que logre ser infringido a través de un defecto no detectado, ya sea por la filtración de sus secretos (por parte de personal traicionero), o por exitosos esfuerzos de ingeniería inversa. En cierta medida, la seguridad informática tiene coincidencias con una sana democracia liberal (interesante tema para otro ensayo).

El diseño mismo de GNU/ Linux es más enfocado a la seguridad que Windows o macOS. Su sistema multiusuario, con un manejo muy restrictivo de privilegios por defecto y una organización descentralizada de los procedimientos, impide a un virus apoderarse fácilmente de toda la estructura, causando daños mínimos, en caso de lograrse una infección.

Para concluir, si se piensa que el uso del software privativo crackeado, es la alternativa más práctica respecto a lo complicado del software libre y las excesivas tarifas de licencia del software privativo, existe cierta base respecto a lo de la practicidad; pero en términos de seguridad, es una tremenda insensatez. No existe garantía alguna de que el desarrollador del crack sea más indulgente que la compañía cuyo producto vulnera (hay quien tiene razón al advertir que nada es gratuito en esta vida), entonces, el cracker no solo no habrá logrado retirar las características más restrictivas e invasivas del código fuente; sino que por añadidura, el usuario ejecutará un doble mecanismo privativo en su sistema (el del cracker y la compañía), siendo reiteradamente vulnerada su libertad sin conocerse a ciencia cierta con que fines.

2. Praxis

a. Sistema operativo y hadware

El programa principal de la computadora es el sistema operativo, pues bien, es esencial no adquirir un ordenador con Windows, macOS, o Chrome OS y en su lugar configurar una distribución autorizada de GNU/Linux en la PC. Como son software libre, las distribuciones GNU/Linux en la actualidad conforman un vasto universo de bifurcaciones muy difíciles de cuantificar y dentro de las cuales pueden haber elementos privativos o tolerantes con las corporaciones restrictivas, al no ser su filosofía la defensa del software libre a toda instancia. Por ese motivo, la Free Software Foundation (FSF), cuyo presidente es Richard Stallman, desarrollador inicial del proyecto GNU, hace una selección meticulosa de distribuciones que son absolutamente fieles al respeto de la libertad de los usuarios (usualmente suele aconsejarse que los usuarios principiantes incursionen con Trisquel). Lamentablemente, las distribuciones de GNU/ Linux más populares, como Ubuntu, Debian, Red Hat entre muchas más, no se encuentran en la selección, por los motivos antes mencionados; sin embargo, buenas derivaciones libres de los códigos de algunas de ellas pueden encontrarse en la selección de la FSF (Por qué no avalamos otros sistemas, 2019).

Es recomendable, además, instalar estas distribuciones con la opción de encriptado de archivos, que previene el robo de información ante intentos exitosos de vulneración del sistema. Del mismo modo, encriptando o no los documentos, es necesario respaldar todos los datos de disco mediante copias de seguridad periódicas en otro dispositivo de almacenamiento, como discos duros portátiles por ejemplo, ya que no existe sistema 100% estable. El programa cryptosetup posee una función nativa para respaldar la información de disco encriptada y ejecutar el comando rsync (instalado en casi todas las distribuciones GNU/Linux), es una sencilla y muy eficiente forma de manejar las copias de seguridad de los archivos, sin necesidad de almacenarlos en forma cifrada.

Por otro lado, tan o más importante aún que el sistema operativo, es el ordenador en si, el hadware, la BIOS (Basic Input/Output System) y cualquier otro firmware que pueda existir en alguna pieza de la máquina, que están por debajo del sistema operativo. Ministery of Freedom, Technoethical, Vikings y ThinkPenguin son compañías que proporcionan el hadware más libre que se puede lograr, tomando en cuenta que el resto de las empresas inserta un código privativo que puede manejar la máquina remotamente sin necesidad de tener otro programa instalado, como se mencionaba en la justificación de este ensayo (en base a las investigaciones de GNUtoo Carikli op.cit.).

Las tarjetas madres para procesador Intel tienen un chipset en el que se hospeda un código llamado ME (o Management Engine) y las placas base para procesadores AMD poseen un mecanismo similar en su chipset que se denomina PSP (Platform Security Processor), que es presentado como un mecanismo para ayudar a los administradores de sistemas a manejar remotamente los equipos de una red; sin embargo, en realidad sirven para que se identifique cada componente de la PC con números únicos, permitiendo así relacionar un dispositivo concreto a nivel mundial (y a su dueño obviamente); poder prender y apagar la máquina de forma remota desde cualquier ubicación geográfica y finalmente, poder bootear la PC también de forma remota y tomar control de todos sus procedimientos, accediendo a su memoria, aunque esta no tenga instalado sistema operativo alguno.

Este firmware no puede ser remplazado por uno libre ya que el chipset solo puede ejecutar código criptográficamente firmado por Intel o AMD respectivamente, así que la única forma de evadir a ME o PSP es a través de una BIOS libre que lo deshabilite. El problema es que mientras más nuevas son estas tarjetas madres más difícil es realizar esta operación. Solo se logró hacerlo con la BIOS libre llamada Libreboot, luego de instalarse en las computadoras portátiles Lenovo Thinkpad hechas en 2008 y algunas placas madre ASUS ensambladas en 2012, al parecer para procesadores AMD 8-core Opteron. Estas son las máquinas comercializadas por las compañías de hadware mencionadas anteriormente.

Si bien, no es lo ideal, FSF proporciona también una lista de hadware compatible (no necesariamente libre), con las distribuciones puras mencionadas, en orden de mostrar tolerancia con las posibilidades de usuarios que paulatinamente pueden llegar a adquirir, en última instancia, hadware totalmente libre.

Incluso si los usuarios se hallan ya demasiado familiarizados con el uso de smartphones (los dispositivos de rastreo más poderosos de la época actual), existe una ramificación libre del sistema operativo Android, denominada Replicant, la cual es instalada en móviles de gama media y comercializada por algunas de las empresas mencionadas en el anterior párrafo.

b. Navegador web

Una vez están configuradas las bases operativas del equipo es importante cuidar también los programas que se usan para hacer las actividades diarias, por ejemplo, el explorador, entre los cuales es preciso evitar Chrome, Microsoft Edge o Safari. Generalmente, las distribuciones libres vienen con un explorador pre instalado, como Icecat o Abrowser (que son bifurcaciones de Firefox con mayores medidas de seguridad para GNU/Linux). Pero el explorador con un poder inigualable respecto a la protección de la privacidad es TOR Browser. El navegador TOR utiliza una tecnología muy efectiva denominada enrutamiento de cebolla, que oculta realmente el contenido intercambiado y la identidad de los usuarios. Como especie de contras a su uso puede mencionarse que algunas páginas web se rehusan a otorgar acceso a TOR debido a que es muy prolijo impidiendo a éstas a obtener los datos de los usuarios, y en algunos casos, la carga suele ser un poco más lenta debido a su mecanismo complejo de tráfico y la mencionada resistencia de algunos sitios. Sin embargo, TOR puede acceder a prestaciones denominadas cebolla (.onion) que otorgan mayor protección y anonimato tanto a emisor como receptor.

En adición a TOR es necesario equipar el navegador con medidas de seguridad auxiliares como una extensión bloqueadora de scripts para impedir la ejecución de software malicioso a través de la exploración de la red y un bloqueador de páginas no cifradas, que impide justamente el monitoreo del tráfico manifiesto del usuario. En el primer caso, NoScript o Ublock son recomendables y en el segundo, HTTPS Everywhere; todos son software libre.

Además del navegador, los motores de búsqueda ya están consolidados en la vida práctica de cada persona. DuckDuckGo es una sorprendente alternativa libre a Google, que además viene por defecto en los exploradores mencionados. Entre otras mejoras, DuckDuckGo simplemente no retiene los datos de búsqueda y no contiene mecanismos que identifican al usuario.

c. Correo electrónico, servidor y dominio

Otro programa esencial es el administrador de correo electrónico que no puede comprenderse sin el uso de un servidor (ya sea local o remoto) y el alquiler de un dominio. La mayoría de la gente no está familiarizada con estos conceptos ya que utiliza un servicio de administración web gratuito otorgado por las más grandes corporaciones privativas, como Google, Microsoft, Aol y otros. Estas compañías confieren buena cantidad de espacio en sus descomunales servidores, obviamente sin explicar demasiado como funciona este proceso. Erigir un servidor (una máquina que debe funcionar 24 horas al día, los 7 días de la semana para almacenar y compartir datos en red) es considerablemente caro para el uso individual promedio y más aún, si se desea instalarlo con el objetivo de brindar espacio de almacenamiento masivo, incorporándole mayor tamaño y recursos en orden de brindar esa prestación de manera gratuita (es algo que pareciera no sonar sensato en el mundo capitalista). Sin embargo, la única forma en la que se puede explicar tal extravagancia es a partir de los cuantiosos beneficios que permite adquirir este proceso desde la economía de datos; esas compañías comercian con los datos de sus usuarios sin que ellos comprendan como esto es posible.

Tanto Richard Stallman, como FSF, recomiendan no utilizar la mayoría de las prestaciones que en los últimos años se ofrecen a partir de esa tecnología, a la que se denominó estratégicamente como “la nube”. La nube encubre, con una definición de apariencia inocente, el engañoso proceso de recolección de los datos de la gente en computadoras remotas localizadas en países de los cuales no suele conocerse en lo absoluto su legislación respecto al manejo de información privada obtenida en línea, y por lo tanto, no se sabe a ciencia cierta a que intereses responde todo ese tráfico. En ese entendido, lo más seguro es que el usuario haga su propia informática y la almacene en equipos de su propiedad (ésta es de lejos la opción más segura para su propio bienestar).

En el caso del correo electrónico, crearse uno con la adquisión de su propio servidor y alquiler de dominio es bastante caro, porque además de todo, un servidor funcionando con perspectivas de perpetuidad, gasta una considerable cantidad de energía eléctrica y si bien hay dominios que pueden rentarse a precios módicos, dependiendo de su prestigio demostrado, no deja de ser una cuenta mensual, sin tomar en consideración que la mayoría de la gente no posee el conocimiento técnico para armar ese proceso y deberá contratar los servicios de un profesional de confianza. Esta reflexión, por supuesto, excluye a las cada vez más personas y empresas que pueden costearse su propia informática segura sin contratiempos.

Para los individuos que no pueden equiparse con lo necesario para manejar un correo electrónico propio, la FSF posee una lista de servicios mail que a precios bastante módicos proveen de bandejas de entrada muy seguras, almacenamiento funcional y el código fuente publicado de sus procedimientos. Algunas de estas instituciones brindan cuentas gratuitas a usuarios que profesan su filosofía. Del mismo modo existen otras empresas que otorgan a precios razonables almacenamiento seguro en sus servidores, que en combinación a un dominio barato, y la herramienta Mail-in-a-Box (para GNU/Linux), permiten crear una cuenta de correo a un valor accesible, que puede sobrellevarse por alguien sin demasiados recursos económicos.

Independientemente de si se alquila un servidor manejado localmente con Mail-in-a-Box o un servicio de bandeja remota, como los que se describió anteriormente, es necesario que el administrador del correo esté instalado en el equipo del usuario, en orden de almacenar localmente todos los correos enviados y recibidos, con el beneficio de consultarlos aunque no se posea temporalmente conexión a internet y que queden respaldados en caso de pérdida de datos en el servidor. Icedove (la derivación GNU/Linux de Mozilla Thunderbird), Claws Mail, Evolution y otros, son administradores libres de correo que funcionan eficientemente en las distribuciones GNU/Linux.

Finalmente, a pesar de configurarse un correo electrónico en equipos propios (o remotos pero confiables), cuyos datos están efectivamente controlados por su propietario, existe la amenaza de monitoreo a partir de los numerosos scripts ubicados en los sistemas informáticos encargados de transportar el mensaje de una cuenta de correo a otra, los cuales, son controlados por agencias de vigilancia corporativa e incluso gubernamentales. Para este fin, existe el programa GnuPG, que está instalado por defecto en las distribuciones libres de GNU/Linux, e incluso puede usarse en sistemas privativos y smartphones. GnuPG encripta el contenido de los correos y archivos adjuntos, los cuales solo pueden ser descifrados con una clave asociada a la identidad de la cuenta receptora, es decir, una vez realizada la transmisión y hallándose el mensaje ubicado en la seguridad del equipo del usuario. Es válido añadir que GnuPG sirve para encriptar eficientemente cualquier archivo independientemente de que se lo envíe o no por correo. Kleopatra es la aplicación gráfica que permite el manejo de archivos y Enigmail la extensión instalable al administrador de correo para el envío encriptado de mensajes.

d. Almacenamiento remoto

El manejo del almacenamiento en línea para la sincronización de datos, utiliza un procedimiento similar al del correo, ya sea desde un servidor de propiedad del usuario, al cual se conecta a partir de protocolos seguros administrados por programas libres como Nexcloud o Tahoe-LAFS, o a través de múltiples servidores descentralizados en diferentes partes del mundo, que también usan estos programas y ofrecen una cuenta para adquirir espacio gratuito, con la recomendación de que se realicen donaciones voluntarias para su mantenimiento.

Está demás la advertencia de evitar el uso de Dropbox, Google Drive, OneDrive, iCloud entre otros.

e. Redes sociales y servicios de mensajería instantánea

Esta estrategia de manejar un mismo servicio con código fuente libre, pero administrado por diferentes personas encargadas que proporcionan servidores localizados en varias partes del mundo, es un procedimiento que está permitiendo al sofware libre propagarse con éxito, brindando bienestar a usuarios preocupados por el robo de sus datos, contrarrestando las prestaciones privativas y permitiendo incluso el desarrollo de nuevas redes sociales, poderosamente seguras.

Bajo este sistema se crearon nuevos servicios de microblogging, como GNU Social, Mastodon y Diaspora, donde el usuario puede instalar su cuenta en su propio servidor o escoger uno de los disponibles remotamente, que fueron certificados por FSF u otra organización, para almacenar sus datos y recuperarlos o eliminarlos definitivamente cuando lo desee.

También existen administradores de mensajería instantánea muy eficientes como Pidgin (para GNU/Linux y Windows), que tiene la capacidad de gestionar cuentas incluso de servicios de mensajería privativa como Facebook, Google Talk o Yahoo. Sin embargo, uno de los protocolos imprescindibles en su cabida es XMPP, el cual es empleado por muchos servidores seguros en distintas locaciones, resguardando la privacidad de sus usuarios y permitiendo incluso el enrutamiento de los mensajes a través de TOR. Dicho protocolo además cuenta con un administrador con licencia libre llamado Xabber que puede descargarse en Google Play, lográndose de esa manera la comunicación con usuarios de Android, como excelente remplazo de Whatsapp.

f. Programa antivirus

Como se mencionaba en la justificación de este ensayo, la seguridad de GNU/Linux es superior a los sistemas operativos privativos, sobre todo por su manejo multiusuario y la diversidad de distribuciones que existen. Aún así, no existe programa que sea invulnerable al malware y cada vez se crean más archivos maliciosos para GNU/Linux.

Para proteger el sistema, un usuario cauto debería conocer muy bien el manejo de sus privilegios, utilizar un navegador que solo permita el ingrego a páginas seguras (y tenga un buen bloqueo de scripts), así como tratar de instalar programas solo del repositorio oficial de la distribución o en último caso de la página del fabricante.

De todos modos, GNU/Linux cuenta con un excelente antivirus que al ser software libre, no realiza cómputos innecesarios en segundo plano que hacen más lento el sistema y ni mencionar las ya citadas prácticas de vigilancia que las grandes empresas de antivirus muy probablemente hacen a sus usuarios.

ClamAV es un poderoso y además muy liviano antivirus, que requiere bastante capacitación del usuario para su manejo, ya que solo puede administrarse desde la línea de comandos. Al ser software libre, su base de datos de virus es nutrida de forma rápida y colaborativa por miles de contribuyentes en el mundo.

Si bien existe una versión con interfaz visual para GNU/Linux llamada Clam-Tk, ésta es bastante básica y omite la gran variedad de sensibles configuraciones con las que cuenta el programa original. También existe una versión para ser instalada en Windows, que puede manejarse desde el PowerShell, a través de comandos equivalentes a los establecidos para GNU/Bash; pero en este caso la versión visual llamada ClamWin, es mucho mejor que su equivalente en GNU/Linux y tiene el plus de contar con un sistema eficiente de aislamiento de archivos nocivos en cuartenta, algo que en el sistema GNU es innecesario.

g. Utilidades de escritorio

Finalmente, existen aplicaciones que sustituyen y superan al repertorio de escritorio privativo al que la gente contemporánea creía estar acostumbrada.

Libreoffice es un excelente contrincante de Microsoft Office, más liviano, funcional y versátil; GIMP e Inkscape hacen preguntarse por que la gente está tan obsesionada con Photoshop. OpenStreetMap es la base de datos de mapas libre que funciona como excelente alternativa a Google Maps; FostrotGPS y Navit son buenos administradores de escritorio de OpenStreetMap, (Maps.me en Android), aunque también puede consultarse su servicio web, similar a Google Maps. Scribus diagrama publicaciones igual o mejor que Adobe InDesign o Microsoft Publisher; Etherpad remplaza la función creadora de documentos en línea y de forma colaborativa de Google Docs; Jitsi puede usarse para hacer video-conferencias seguras en vez de servicios vigilantes como Skype o Whatsapp; VLC y Gnome Player son reproductores de música y video muy competentes; OpenShot Video Editor y Blender son editores de video (bueno, Blender es mucho más que eso), cuyos contrincantes solo pueden ser versiones de pago en los demás sistemas; KeePass administra contraseñas de forma fantástica y… la lista de programas es descomunal y simplemente no puede abarcarse por esta reseña.

FSF contiene un directorio en línea de programas con licencia libre muy vasto que puede ser consultado de acuerdo a múltiples necesidades, aunque si se tiene instalada una distribución GNU/Linux, la labor es más fácil, ésta cuenta con un instalador nativo vinculado a un repositorio propio del cual se pueden descargar los más importantes paquetes del software libre.